Cultura

“Sonoras”: archivo vivo de mujeres en la música

El MUSA presenta una exposición colectiva que rescata la memoria, los procesos creativos y la presencia femenina en la escena musical

La presencia de las mujeres en la música, sus procesos creativos y las distintas formas en que han construido memoria desde el sonido son el eje de “Sonoras”, la nueva exposición colectiva inaugurada ayer en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA), una muestra que reúne archivos, fotografías, instalaciones sonoras, pintura, testimonios e instrumentos para revisar el papel femenino dentro de la escena musical.

Realizada en colaboración con la Coordinación de Música de Cultura UDG y la Feria Internacional de la Música de Guadalajara (FIM GDL), la exposición permanecerá abierta hasta el 2 de agosto en la Sala 1 de planta baja del recinto universitario. 

El proyecto congrega a 37 participantes y propone un recorrido que atraviesa distintas generaciones, disciplinas y formas de creación.

Curada por Regina Dorantes, Catalina Gil y Miriam Limón, “Sonoras” se construye a partir de materiales personales y colectivos que incluyen discos, partituras, notas de prensa, carteles y registros visuales que dialogan con la memoria artística de las participantes.

“‘Sonoras’ nace con la intención de poder visibilizar la actividad de las mujeres dentro de la dimensión musical aquí en la escena local”, explicó la curadora Catalina Gil en entrevista para EL INFORMADOR.

La exposición está dividida en cuatro núcleos temáticos: “Genealogías sonoras”, “El cuerpo que escucha”, “Voces de resistencia” y “Herencias expandidas”. A través de ellos, la muestra aborda desde las pioneras que abrieron camino en la música hasta las formas contemporáneas de creación interdisciplinaria que mezclan sonido, danza, fotografía y artes visuales.

“Queríamos abrir una ventana y que exista la visibilización de todo este trabajo, que muchas veces no es reconocido, tanto en temporadas actuales como en pasadas”, señaló Gil, quien además destacó que la investigación curatorial implicó un largo proceso de gestión y selección de artistas y materiales.

La muestra reúne archivos, fotografías, instalaciones sonoras y pintura. CORTESÍA

La curadora reconoció que el proceso de integración fue complejo debido a la gran cantidad de creadoras que podían formar parte del proyecto. “Podríamos habernos extendido muchísimo” acentuando que en Guadalajara hay mucho talento.

Uno de los aspectos que más sorprendió al equipo organizador fue la disposición inmediata de las artistas convocadas. “Siempre fue un sí”, recordó Gil. “El proceso en el que fuimos ampliando este árbol de artistas fue como una bola de nieve: una artista nos llevaba a otra y de esa manera se fue conformando toda la constelación que hoy está reunida en la exhibición”.

Para la artista, académica y cantautora Julieta Marón formar parte de la exposición representa también un ejercicio de memoria personal y colectiva. “Lo que más duele es la indiferencia y este no es el caso”, expresó. “Aquí las curadoras echaron un clavado a un desván, por decirlo así, y visibilizaron a todas nosotras, a todas las compañeras que hemos estado trabajando desde nuestras trincheras”.

Con más de cuatro décadas dedicadas a la música, la pintura, la comunicación y la docencia, Marón participa con materiales que recorren distintos momentos de su trayectoria, entre ellos un cuadro de la exposición “Del color que vivo”, la portada del disco Mexican Divas y fragmentos de una entrevista inédita realizada a la compositora Consuelo Velázquez en 2001.

“Después de que pasa el tiempo aprecias más todo: las cosas que hiciste y las personas. Esa distancia te ayuda a resignificar”, comentó la artista.

La académica recordó que aquella entrevista ocurrió en circunstancias accidentadas. La grabadora que llevaba para registrar la conversación se descompuso antes del encuentro y tuvo que conseguir otra de último momento para concretar la charla con la autora de “Bésame mucho”.

“Ahora me dan más nervios ver cómo le hice en el momento”, dijo entre risas. “En esa época no tuve tiempo de ponerme nerviosa, sino de seguir adelante. Lo único que lamento es no haberme tomado una foto con ella, porque todavía no existían los celulares como ahora, pero por lo menos está el audio”.

La exhibición nace para visibilizar la actividad de las mujeres en la música. CORTESÍA

PARA SABER

Artistas participantes

Ana Paula Santana, Ana Ramos, Berenice Einung, Chantal Carrillo, Colectiva Tsunami, Concha Michel, Consuelo Velázquez, Emilia Gálvez, Isa Carrillo, Janine Jop, Julieta Marón, Karina Cabrera, Kuka Navarro, La Puga María, Lourdes Bonales, Mari Carmen Camarena, María Arcadia, María de Jesús Barba García, María Centeno, María Guadalupe Camacho, Mariana Motoko, Majo Petersen, Mariana San Nicolás Leyva, Marisol Jiménez, Marita Terríquez, Patricia “Pilla” R., Paula Islas, Sara Valenzuela, Sheila Ríos, Sofía Carrillo, Sofía López (Sofish), Sofía Orozco, Sofía Trejo, Sol Talamantes, Tere Estrada, Valeria Estrella y Viviana Martínez.

Pieza de Marita Terríquez titulada “Niña Perro” de la serie “Nuevas nostalgias”. CORTESÍA

Trazar las “Nuevas nostalgias”

En el proyecto de “Sonoras” también participa la artista visual Marita Terríquez, quien destacó el valor afectivo y colectivo de la exposición. “Me siento muy honrada y muy alegre de participar porque ha sido un gusto coincidir con mujeres a las que he admirado y observado como creadoras y, en algunos casos, como amigas muy entrañables”.

Terríquez presenta parte de la serie “Nuevas nostalgias”, un proyecto relacionado con la memoria y la experiencia de asistir a conciertos. Entre las piezas expuestas aparece una pintura inspirada en Sara Valenzuela, figura emblemática de la escena musical tapatía.

“La música siempre ha sido algo muy importante para mí y parte de mi vida diaria, aunque me ha costado acercarme a ella como creadora”, explicó. “Entonces esta serie fue mi manera de aproximarme y generar un homenaje”.

La artista señaló que reencontrarse con archivos y trabajos de distintas etapas también le permitió revisar su propio recorrido creativo. “Ha sido sorprendente mirar hacia atrás y encontrarme con todas esas líneas de trabajo que he desarrollado”.

Además de las obras y archivos personales, “Sonoras” integra instalaciones visuales y sonoras que buscan generar una experiencia inmersiva para el público. Catalina Gil adelantó que cada núcleo combina fotografía, pintura, documentos y piezas auditivas que muestran tanto los procesos creativos como las redes de colaboración que se han tejido entre mujeres artistas.

“Lo más valioso que nos llevamos es confirmar que existe una comunidad muy fuerte dentro del campo artístico y de la música mexicana”, concluyó la curadora.

AGÉNDALO

Visita la muestra “Sonoras”

La exposición podrá recorrerse de martes a sábado de 10:00 a 18:00 horas y domingos de 10:00 a 15:00 horas en el MUSA.

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