Cultura

México, Perú y China presentan una histórica exposición sobre las antiguas culturas americanas

Miles de piezas provenientes de antiguas civilizaciones de América ambientan varias salas inspiradas en momentos y arquitectura histórica

El Museo de Shanghái abrió al público "En la cima del Árbol del Mundo: las antiguas civilizaciones de las Américas", considerada la exposición más grande realizada hasta ahora sobre las culturas prehispánicas del continente americano. La muestra reúne cerca de 3 mil piezas arqueológicas, provenientes de importantes museos e instituciones de México, Perú y China, en un recorrido que abarca casi tres mil años de historia.

La exposición fue organizada de manera conjunta por el Museo de Shanghái, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Ministerio de Cultura del Perú, con el propósito de acercar al público asiático la riqueza histórica, artística y espiritual de algunas de las civilizaciones más influyentes del continente americano.

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Más que una exhibición arqueológica tradicional, el proyecto busca explicar cómo distintos pueblos desarrollaron complejas formas de organización social, arquitectura monumental, conocimientos astronómicos y profundas concepciones religiosas mucho antes de la llegada de los europeos.

El Árbol del Mundo como eje de la exposición

La muestra toma como hilo conductor el concepto del Árbol del Mundo, una idea presente en numerosas culturas de Mesoamérica y los Andes que representa la conexión entre el cielo, la tierra y el inframundo.

En la cosmovisión de pueblos como los mayas, el árbol sagrado —identificado frecuentemente con la ceiba— simbolizaba el eje del universo y el punto de encuentro entre los distintos planos de la existencia. Ideas similares también pueden encontrarse en otras culturas americanas, donde montañas, árboles o templos cumplían la función de conectar el mundo humano con el divino.

A partir de este concepto, la exposición organiza cientos de objetos ceremoniales, esculturas, vasijas, máscaras, textiles y piezas de orfebrería para mostrar las similitudes y particularidades de las diferentes civilizaciones que florecieron en América antes del siglo XVI.

Un recorrido por las grandes culturas prehispánicas

Entre las culturas representadas destacan los olmecas, considerados una de las primeras grandes civilizaciones de Mesoamérica; los mayas, reconocidos por sus avances en matemáticas, escritura y astronomía; los teotihuacanos, constructores de una de las ciudades más importantes del mundo antiguo; los zapotecos, mixtecos y mexicas (aztecas).

Por parte de Sudamérica, la exposición incorpora piezas pertenecientes a culturas como Chavín, Moche, Nazca, Wari, Chimú e inca, ofreciendo un panorama amplio sobre el desarrollo cultural de la región andina.

La presencia conjunta de estas civilizaciones permite observar cómo diferentes pueblos, separados por miles de kilómetros y sin contacto directo entre sí en muchos casos, desarrollaron impresionantes conocimientos en agricultura, ingeniería, arte y organización política.

Tecnología para recrear el mundo antiguo

Uno de los principales atractivos de la exposición es su carácter inmersivo. El Museo de Shanghái transformó más de 7 mil metros cuadrados de galerías mediante escenarios inspirados en templos, pirámides, selvas y centros ceremoniales americanos.

Las salas incorporan proyecciones digitales, recreaciones arquitectónicas de alta fidelidad, experiencias multimedia, instalaciones interactivas e incluso espacios dedicados a recrear el antiguo juego de pelota mesoamericano, considerado uno de los rituales deportivos más importantes de las culturas prehispánicas.

Elementos como el maíz, el jaguar, la serpiente emplumada y diversos símbolos religiosos acompañan el recorrido para explicar el significado espiritual de estas civilizaciones más allá de sus logros materiales.

Una experiencia que trasciende el museo

La propuesta cultural no se limita a las salas de exhibición. El Museo de Shanghái desarrolló un programa que ocupa cerca de 10 mil metros cuadrados e integra gastronomía, actividades educativas, productos temáticos, espectáculos en vivo y experiencias de realidad virtual.

Además, diversas instituciones de la ciudad, como el Zoológico de Shanghái, el Jardín Botánico Nacional de Chenshan y el Parque Cultural de la Expo, participan en actividades relacionadas con la exposición para ampliar la experiencia a distintos espacios urbanos.

Como parte de esta estrategia, también circulan trenes del metro, autobuses turísticos y cruceros por el río Huangpu decorados con motivos inspirados en las antiguas civilizaciones americanas, llevando la temática de la muestra a diferentes puntos de Shanghái.

Un puente cultural entre Asia y América

La exposición representa uno de los proyectos de cooperación cultural más ambiciosos entre China, México y Perú en los últimos años. Además de exhibir algunas de las piezas arqueológicas más representativas del continente, busca fortalecer el intercambio académico y difundir el valor del patrimonio prehispánico entre nuevos públicos.

Para México, la participación del INAH y de diversas instituciones culturales supone una oportunidad para proyectar internacionalmente el legado de las civilizaciones mesoamericanas y destacar la importancia de preservar uno de los patrimonios arqueológicos más ricos del mundo.

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Más allá de su dimensión artística, la muestra invita a reflexionar sobre el extraordinario desarrollo alcanzado por las culturas originarias de América, cuyos conocimientos en arquitectura, agricultura, astronomía, ingeniería y organización social continúan despertando el interés de investigadores y visitantes de todo el mundo.

TG

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