Cultura

Jalisco, tierra de compositores: el aporte del estado a la música mexicana

Este 15 de enero se conmemora en México el Día del Compositor, una fecha que recuerda la fundación de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM)

Cada 15 de enero se recuerda en México la figura del compositor y el marco institucional que sostiene su trabajo. 

La fecha remite a la fundación, en 1945, de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), organización creada para el reconocimiento y la defensa de los derechos de autor. A partir de ese antecedente se consolidó una conmemoración que, con el paso de las décadas, ha servido para revisar la historia de la creación musical en el país, así como los mecanismos legales y colectivos que protegen a quienes escriben canciones y obras musicales.

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La celebración del Día del Compositor tuvo un proceso gradual. Aunque la SACM instituyó la conmemoración en 1965, fue hasta el 15 de enero de 1983 cuando la fecha obtuvo un reconocimiento formal a nivel nacional. En esa misma jornada se anunció la creación del Sindicato Mexicano de Autores, Compositores y Editores de Música (SMACEM), instancia orientada a la representación laboral del gremio. Desde entonces, el día se convirtió en un punto de referencia para reflexionar sobre la autoría, la propiedad intelectual y la circulación de la música.

Cada 15 de enero se recuerda en México la figura del compositor y el marco institucional que sostiene su trabajo. EL INFORMADOR / ARCHIVO

La noción de compositor suele definirse de manera breve en los diccionarios como la persona que crea obras musicales. En la práctica, su función implica la generación de piezas originales que, al fijarse en un soporte, adquieren protección legal. En México, el autor es titular de los derechos patrimoniales y morales de su obra, lo que le permite recibir beneficios económicos derivados de su explotación comercial. Para ello, las composiciones deben registrarse ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor), organismo dependiente de la Secretaría de Educación Pública encargado de salvaguardar los derechos autorales y de promover su conocimiento en distintos sectores.

El marco jurídico que rige esta materia se encuentra en la Ley Federal del Derecho de Autor. Esta legislación establece qué elementos son susceptibles de protección y cuáles quedan excluidos. Entre los aspectos no protegidos se encuentran las ideas en sí mismas, los métodos, los sistemas, las fórmulas, los esquemas o reglas para actos mentales, así como letras, dígitos o colores aislados, nombres y títulos cuando no presentan un grado de originalidad suficiente. La ley también delimita el uso industrial o comercial de las ideas contenidas en las obras, lo que resulta clave para la gestión de derechos en la industria musical.

Uno de los rasgos particulares del sistema mexicano es la duración del dominio público. En el país, una obra musical pasa a dominio público cien años después de la muerte de su autor. Este plazo coloca a México como un caso singular en comparación con otros marcos legales internacionales.

Talento jalisciense

Jalisco ocupa un lugar relevante en la historia de la composición musical en México. De esta entidad provienen autores vinculados tanto a la música popular como a la académica. Consuelo Velázquez nació en Ciudad Guzmán en 1916 y alcanzó proyección internacional con “Bésame mucho”. A lo largo de su carrera también escribió temas como “Amar y vivir” y “Cachito”. Fue reconocida en su estado natal con el Premio Jalisco en Música y falleció en 2005.

Consuelo Velázquez nació en Ciudad Guzmán en 1916 y alcanzó proyección internacional con “Bésame mucho”. AFP / ARCHIVO

Gonzalo Curiel, originario de Guadalajara, desarrolló su carrera como compositor, guitarrista y violinista. Al frente de su orquesta difundió canciones como “Vereda tropical” y “Morena linda”. Además de su producción autoral, participó en la música de más de 140 películas y fue cofundador de la SACM.

Otro referente jalisciense es Manuel Enríquez, nacido en Ocotlán, cuya obra abarca cerca de 150 partituras en géneros que van del sinfónico a la música electroacústica. También compuso para cine, teatro y ballet, y promovió la música contemporánea desde la dirección del Foro Internacional de Música Nueva. Su formación incluyó estudios de violín en Guadalajara y presentaciones en ciudades de Europa.

Blas Galindo, originario de San Gabriel, integró elementos del mariachi y de tradiciones indígenas en su obra. Formó parte del Grupo de los Cuatro junto con José Pablo Moncayo, Daniel Ayala y Salvador Contreras, colectivo que impulsó una estética nacionalista en la música de concierto. Moncayo, nacido en Guadalajara en 1912, es conocido por “Huapango”, obra basada en sones veracruzanos, además de sinfonías y piezas orquestales. También fue director y maestro en diversas instituciones musicales antes de su fallecimiento en 1958.

Blas Galindo, originario de San Gabriel, integró elementos del mariachi y de tradiciones indígenas en su obra. EL INFORMADOR / ARCHIVO

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Grandes exponentes mexicanos

La historia musical del país está marcada por autores cuyas obras forman parte del repertorio popular y académico. Entre los nombres más citados se encuentran Agustín Lara, Consuelo Velázquez, José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Roberto Cantoral, María Grever, Francisco Gabilondo Soler, Joan Sebastian, Juan Gabriel y Armando Manzanero. Sus canciones han sido interpretadas por distintas generaciones y continúan generando derechos de autor décadas después de su creación. 

Armando Manzanero desarrolló una trayectoria como compositor e intérprete y también ocupó la presidencia de la SACM. En distintas ocasiones señaló las dificultades que enfrentó al inicio de su carrera para obtener reconocimiento autoral, al relatar que algunas de sus canciones fueron atribuidas a otros intérpretes. Su catálogo incluye temas como “Contigo aprendí”, “Somos novios” y “Nada personal”, además de composiciones escritas para voces como Luis Miguel, Chavela Vargas y Alejandro Fernández.

Armando Manzanero desarrolló una trayectoria como compositor e intérprete y también ocupó la presidencia de la SACM. SUN / ARCHIVO

José Alfredo Jiménez, por su parte, dejó un repertorio que incluye canciones como “El Rey”, “Si nos dejan” y “Ella”, piezas que forman parte del cancionero ranchero. Juan Gabriel registró más de 500 obras, entre ellas “Querida”, “Hasta que te conocí” y “Abrázame muy fuerte”, muchas de las cuales fueron interpretadas por él y por otros artistas en distintos géneros.

En blindaje por la IA

En el contexto actual, la SACM mantiene su actividad de gestión y representación. En octubre pasado presentó su informe anual 2025, en el que reportó un incremento del 14% en la recaudación y dio a conocer una propuesta de ley en materia de inteligencia artificial, elaborada junto con una coalición de organizaciones culturales y entregada a la Secretaría de Cultura. Durante ese encuentro, el director general Roberto Cantoral Zucchi señaló que las obras generadas con inteligencia artificial conservan un componente creativo humano, al basarse en catálogos construidos por autores, lo que abre un debate vigente sobre la protección de derechos en la creación musical contemporánea.

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