Cultura

Motor: el nuevo engranaje cultural en Guadalajara

Cinco estudios, una galería y residencias dan forma a este espacio que apuesta por el desarrollo artístico profesional

En una casona restaurada del Centro Histórico de Guadalajara, donde durante años el silencio y el desgaste habían tomado lugar, pronto se escuchará el movimiento cotidiano de artistas que trabajarán, dialogarán y compartirán los distintos procesos creativos que van dando forma al arte. 

El proyecto, en Juan Manuel 743, se llama Motor, del artista plástico Claudio Limón, y su vocación es sencilla en apariencia pero ambiciosa en sus alcances: convertirse en un punto de encuentro para la creación contemporánea y, al mismo tiempo, aportar a la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

La iniciativa surge del interés personal de Claudio Limón por la restauración y el cuidado de los espacios históricos, una preocupación que se fue transformando en proyecto cultural a medida que el inmueble tomaba forma. La decisión de instalarse en el Centro respondió a la convicción de que esta zona sigue siendo un eje simbólico de la ciudad y un territorio con potencial para el desarrollo artístico.

“Soy amante de la arquitectura y creo que, por medio de mi trabajo y de lo que he estado haciendo, puedo aportar un granito de arena a la conservación del patrimonio arquitectónico de Guadalajara”, explicó Limón, en entrevista para EL INFORMADOR

“Cuando encontré esta casa, vi una oportunidad de restaurarla y de hacer un aporte a la ciudad”, agregó.

La restauración del inmueble se convirtió así en el punto de partida de una propuesta que combina estudio, galería y residencias artísticas. El objetivo es construir una red de colaboración entre creadores que permita compartir experiencias y fortalecer la vida cultural del barrio: un lugar para artistas y para la ciudad. Motor funcionará como un espacio de trabajo y convivencia. 

Cinco estudios y una galería

Motor, en su estructura, está integrado por cinco estudios destinados a artistas, una galería para exposiciones y un área destinada a residencias creativas. El proyecto busca ofrecer condiciones profesionales para el desarrollo del trabajo artístico, desde infraestructura básica hasta seguridad y estabilidad en los procesos de creación.

La intención es que el espacio funcione como un entorno propicio para la producción cultural y, al mismo tiempo, como un punto de conexión con la comunidad. 

Un espacio independiente que se sume al ecosistema cultural de Guadalajara, en un momento en el que la ciudad vive una expansión notable de iniciativas artísticas. “Mi idea es profesionalizar los espacios de trabajo para los artistas. Que tengan un lugar donde llegar y trabajar, con las condiciones necesarias para crear y concentrarse”, dijo Limón. 

“Creo que ahorita, en Guadalajara, estamos viviendo un momento muy importante en ese aspecto. Mucha gente de todo el mundo está poniendo los ojos en la ciudad, y eso es gracias al trabajo de los artistas”, aseguró.

Motor está integrado por cinco estudios, una galería y un área destinada a residencias creativas. EL INFORMADOR/ A. Navarro

Arte y recuperación del Centro Histórico

La ubicación del proyecto surge de una lectura estratégica del territorio. El espacio se encuentra a pocas cuadras de instituciones culturales relevantes -sala Roxy, Museo de la Ciudad, Secretaría de Cultura- y de zonas con actividad artística constante, lo que refuerza la idea de consolidar un corredor creativo en el Centro. 

El proyecto busca también demostrar que es posible reactivar inmuebles, y que los edificios históricos pueden tener nuevas funciones sin perder su identidad. “Muchas de las plantas altas de las casas están vacías. Ves comercio abajo y arriba no hay nada”, explicó Limón. 

“De esta manera podemos incentivar a otras personas a aprovechar esos espacios y evitar que las casas se deterioren”, sumó.
El rescate arquitectónico se convierte así en una forma de intervención cultural que combina conservación patrimonial y producción artística.

Motor aspira a generar un impacto positivo en el entorno inmediato, tanto en términos estéticos como sociales. La intención no es transformar el barrio de manera abrupta, sino integrarse a su dinámica cotidiana. “Lo que quiero es adaptarme a los vecinos y generar un impacto positivo en el barrio”, dijo Limón. “Que la gente vuelva a enamorarse del Centro”.

Aspiraciones colectivas

Motor aspira a consolidarse como un nodo de actividad cultural en el Centro Histórico. Su impacto se medirá no sólo por la cantidad de exposiciones o residencias que albergue, sino por su capacidad para generar vínculos entre artistas, vecinos y visitantes. El proyecto parte de que la cultura se construye a partir de espacios donde las personas pueden reunirse, crear y compartir. En una ciudad que históricamente ha sido cuna de artistas y creadores, la aparición de nuevos espacios culturales como este van en mira de la continuidad y la renovación. Motor busca la colaboración, la conservación del patrimonio y la construcción de comunidad como motores de su actividad. 

“Somos un proyecto pequeño, pero creemos que podemos hacer cosas grandes”, finalizó Limón.

“Floresente”: once piezas florales

La inauguración de Motor, ocurrida el pasado 29 de abril, estuvo a cargo de la también artista plástica Tana Gaxiola con la exposición individual “Floresente”, once piezas florales cuyos racimos y hojas se desbordan del lienzo mismo, y concebida específicamente para el lugar. 

Tana Gaxiola, cuyas inquietudes artísticas abordan el color, las texturas y la saturación de las formas, trabajó durante varios días en el inmueble, explorando sus características físicas y su atmósfera antes de concluir la instalación. El resultado fue una propuesta que integró acrílico, óleo, textiles y pigmentos en una experiencia sensorial que marca el punto de partida de Motor.

“Estuve aquí como unos quince días trabajando y fue muy importante para mí estar presente en este lugar, porque me gusta conectarme con el entorno y ver qué me pide el espacio”, explicó la artista. “Fue hacer una especie de pintura tridimensional con el espacio”.

Durante la inauguración, el ambiente estuvo marcado por la permanencia del público y la interacción espontánea entre asistentes y la artista. 

Pero, incluso, antes de la jornada inaugural, Gaxiola compartió cómo la gente, desde la calle, se interesaba por lo que ella hacía, preguntando qué era lo que estaba ocurriendo ahí dentro. La experiencia confirmó la capacidad del arte para generar encuentros y activar la vida urbana. “Fue muy bonito ver que la gente entraba y se quedaba”, comentó la artista.

“Había una energía que se compartía y se sentía”, agregó.

Para Tana Gaxiola, más allá de su dimensión estética, Motor -y el arte- se sustentan en la idea de que el arte forma parte de la vida diaria y contribuye al bienestar emocional de las personas. 

La existencia de espacios culturales como Motor se entiende como un componente esencial para la salud social y la construcción de comunidad. La experiencia artística, según la artista, puede tener efectos inmediatos en la percepción y el estado de ánimo de quienes participan en ella. “Pasar unos minutos en una galería puede cambiarte el día”, afirmó. “Te hace pensar, imaginar y cuestionarte. Es un alimento para el alma”.

“Floresente”, exposición compuesta por once piezas florales. EL INFORMADOR/ A. Navarro

Residencias internacionales 

Motor impulsará un programa de residencias artísticas, desarrollado en colaboración con el Museo de Street Art y Graffiti de Ámsterdam. Este convenio permitirá la llegada de artistas extranjeros que trabajarán en Guadalajara durante periodos específicos y producirán obra en diálogo con creadores locales. La iniciativa incluye la realización de murales en espacios públicos del Centro Histórico, una intervención que busca transformar muros abandonados en superficies de expresión artística.

“Vamos a traer artistas holandeses para hacer residencias y crear murales en el Centro”, explicó Limón. “Queremos aportar algo bonito y un mensaje positivo a la ciudad”. El programa contempla también la exhibición de las obras producidas durante las residencias en la galería del espacio, lo que permitirá documentar y compartir los procesos creativos con el público. La primera residencia está prevista para el segundo semestre del año y marcará el inicio formal de esta etapa del proyecto.

CT

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