Cultura

El bestiario de Benito Zamora habita en Galería Adentro

Bajo la curaduría de Mónica Ashida, la muestra “Manual de Zoología Fantástica” propone un recorrido de cinco décadas por la obra del pintor tapatío

Cinco décadas de trabajo artístico no se resumen en una retrospectiva convencional, sino en un diálogo entre tiempos, técnicas y obsesiones visuales. Bajo esa premisa, el pintor tapatío Benito Zamora presenta “Manual de Zoología Fantástica”, una exposición que revisa su trayectoria desde una mirada celebratoria más que cronológica, reuniendo piezas recientes junto a obras que permiten reconocer la evolución silenciosa de uno de los creadores más constantes de la pintura jalisciense.

La muestra, curada por Mónica Ashida y exhibida en Galería Adentro -Miguel Lerdo de Tejada 2418, colonia Lafayette, en Guadalajara- hasta el 21 de mayo, reúne 41 pinturas y obras gráficas -algunas inéditas- con las que el artista conmemora 55 años de producción artística. 

Originario de Guadalajara, Zamora se define como autodidacta, aunque inició su formación a los 19 años tomando clases de dibujo con el pintor Miguel Contreras. Desde su primera exposición individual en 1976, presentada en la Alianza Francesa y Lidavista en la Ciudad de México. Su obra ha transitado por espacios como el Ex Convento del Carmen, la Casa de la Cultura Jalisciense, el Palacio de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno, además de exhibirse internacionalmente en ciudades como San Francisco, Denver, Santo Domingo y Granada.

Su trayectoria también incluye reconocimientos como el tercer premio en el XV Concurso Nacional para Estudiantes de Artes Plásticas de Aguascalientes en 1980 y el primer premio de gráfica en la Feria de Tonalá en 1990.

La exposición muestra una amplia colección de piezas que representan un bestiario doméstico. EL INFORMADOR/ J. Acosta

Un reencuentro curatorial

Para Mónica Ashida, la exposición representa un ejercicio profesional que se mezcla con  experiencia personal. La curadora explicó que el proyecto implicó revisitar la obra de un artista cuya trayectoria ha seguido durante décadas.

“Cada muestra es un reto individual… pero en el caso de esta exposición fue una oportunidad entrañable, porque es un artista que conozco desde los años noventa, cuando yo apenas comenzaba a asomarme al mundo del arte y él ya era considerado un gran maestro”, comentó en entrevista con EL INFORMADOR.

Ashida subrayó que el montaje no busca ordenar la obra bajo una línea temporal estricta, sino permitir que distintas épocas dialoguen entre sí. 

En el recorrido conviven piezas de finales de los años ochenta, trabajos de los noventa, obras de principios del siglo XXI y creaciones recientes, revelando continuidades formales más que rupturas.

Según la curadora, una de las constantes del trabajo de Zamora es su meticulosidad. “Él le da prioridad a la exquisitez y a la factura refinada, no a la producción en serie. Cada pintura implica un tiempo enorme de trabajo; a veces realiza una sola obra al año”.

La exposición también evidencia transformaciones en su imaginario visual. Mientras en etapas anteriores la figura humana tenía mayor presencia, ahora el artista centra su atención en un universo animal y doméstico que redefine su relación con la naturaleza pictórica.

“Me encanta ver estas pinturas nuevas donde omite un poco más la figura humana y presenta este bestiario doméstico que ofrece una visión distinta de su paisaje personal”, añadió Ashida.

Desde su perspectiva, la labor curatorial funciona como mediación entre creador y espectador. “El ejercicio de la curaduría es un diálogo. Soy un puente entre artista y público; la lectura que propongo es una sugerencia para profundizar en lo que el artista está diciendo”.

Celebrar sin nostalgia

El propio Benito Zamora observa esta exposición con una mezcla de asombro y reflexión sobre el paso del tiempo. Para él, revisar su producción reciente -principalmente obra realizada durante el siglo XXI- implica reconocer la dimensión finita de la vida artística.

“De pronto digo qué chiquita es la vida. Como que me gustaría hacer más cosas. Pero luego también veo hacia el pasado y pienso que me ha tocado vivir un montón de cosas”, expresó el pintor a esta casa editorial.

Zamora reflexiona sobre los cambios culturales y estéticos que ha presenciado a lo largo de su carrera y cómo estos influyen en su percepción del arte y la historia humana.

 En tono sereno, incluso, bromea sobre el futuro: “Creo que esta es mi penúltima exposición… hice lo mejor que pude. A lo mejor todavía pinto algunos cuadros más; no me estoy muriendo tampoco”.

La muestra surge de una serie reciente enfocada principalmente en animales, una exploración que le permitió alejarse parcialmente de la narrativa figurativa para concentrarse en aspectos más plásticos del lenguaje pictórico.

“Me da la posibilidad de ser más plástico que cuando dibujo, donde soy más narrativo”, explicó el artista, quien confesó que tras concluir una serie suele enfrentarse a un momento de pausa creativa antes de iniciar un nuevo ciclo.

Actualmente, Zamora trabaja en obra gráfica mientras define el rumbo de sus siguientes pinturas, entendiendo el cambio de técnica como una forma de renovación constante.

La muestra presenta un diálogo entre las diversas técnicas empleadas por el artista. EL INFORMADOR/ J. Acosta

El oficio cotidiano del artista

Lejos del mito romántico de la inspiración repentina, Zamora describe su proceso creativo como un ejercicio permanente de observación y disciplina. Para él, el trabajo artístico no se limita al estudio ni a horarios específicos.

“Cuando estoy trabajando, trabajo todos los días, aunque haga una raya al día… yo digo que uno es artista 24 horas”, afirmó. A veces, cuenta, una solución pictórica aparece de madrugada y lo obliga a levantarse para intervenir la obra en ese mismo instante.

Su interés actual también se extiende hacia los materiales, especialmente los papeles artesanales elaborados con fibras naturales como el amate o el agave, cuyos procesos manuales integran otra dimensión estética a su obra gráfica. “Trato de dejar que se vea la materia del papel, el trabajo hecho a mano del artesano”, finalizó.

CT

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