Colección Gelman: Convenio vigente fija plazo de retorno a México a 2030
El acuerdo en curso define condiciones de resguardo, circulación y supervisión institucional de las piezas, en un esquema que prioriza su exhibición internacional bajo propiedad privada
En un intento por “aclarar” la gestión de la Colección Gelman Santander, la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, añadió nuevos elementos al señalar que la Ley de Aduanas sería la base que marcaría el retorno de las obras hacia 2028. Sin embargo, el Convenio de Colaboración vigente establece un horizonte distinto y no contempla una obligación explícita de regreso en esa fecha.
El acuerdo, firmado entre la familia Zambrano -propietaria de las 30 piezas de artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros-, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y la Fundación Banco Santander, confirma que la titularidad de las obras permanece en manos de los coleccionistas.
De acuerdo con el documento, ya de dominio público, la vigencia del convenio corre del 7 de enero de 2026 al 30 de septiembre de 2030, con posibilidad de prórroga por acuerdo entre las partes o de terminación anticipada. En ese periodo no se establece un calendario obligatorio de retorno al país.
En materia de “Protección Jurídica y Patrimonial”, el convenio prevé que el INBAL realice inspecciones técnicas en sedes de exhibición o en resguardos temporales en bodegas especializadas, con el objetivo de “evitar el traslado innecesario” de las piezas y reducir riesgos asociados a su movilidad internacional. Asimismo, contempla la participación de comisarios encargados de supervisar su conservación y manejo.
El propio documento señala que el retorno periódico de las obras a territorio nacional y su posterior reexportación implican riesgos inherentes, por lo que se privilegia su permanencia en itinerancia internacional durante la vigencia del acuerdo. En ese marco, el INBAL también se encargará de la renovación de los permisos de exportación ante la autoridad aduanera.
Así, el esquema acordado plantea un modelo de colaboración entre propiedad privada y supervisión institucional, en el que la difusión internacional de las obras se mantiene como prioridad, sin que exista una obligación de retorno en 2028, como lo señaló hace un par de días Claudia Curiel de Icaza, sino un horizonte vigente hasta 2030.
Con información de El Universal