Cultura

Arte y juego: dos exposiciones para explorar en Guadalajara

El Ex Convento del Carmen y el MAZ presentan muestras que conectan tradición, gráfica contemporánea e imaginación infantil con entrada gratuita y experiencias para toda la familia

Guadalajara suma nuevas propuestas culturales que invitan a recorrer la ciudad desde distintos lenguajes artísticos. A partir de este fin de semana -tras sus inauguraciones realizadas ayer-, dos exposiciones abren al público con enfoques contrastantes pero complementarios: mientras una explora la gráfica contemporánea a partir de prácticas rituales de origen otomí, la otra convierte la ilustración en una experiencia interactiva pensada para niñas, niños y familias.

Ambas muestras no solo amplían la oferta cultural de la ciudad, sino que también plantean formas distintas de acercarse al arte: desde la contemplación y la reflexión sobre la identidad, hasta el juego, la exploración y el asombro.

La muestra explora el sincretismo sociocultural. CORTESÍA

Gráfica, ritual y memoria

En el Ex Convento del Carmen, la exposición “Acto Ritual, Gráfica Contemporánea Independiente” abrió sus puertas con una propuesta que parte de una práctica ancestral para dialogar con el presente.

La muestra reúne 25 piezas de 23 artistas provenientes de estados como Morelos, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Guanajuato, Oaxaca, Puebla y Coahuila, en un ejercicio que busca tender puentes entre la gráfica contemporánea y una de las expresiones simbólicas más singulares del país: la tortilla ceremonial otomí.

Esta tradición, vigente en comunidades cercanas al Río La Laja -en municipios como Comonfort y San Miguel de Allende, en Guanajuato, así como en El Pueblito, Querétaro-, consiste en estampar sobre tortillas nixtamalizadas distintos motivos religiosos, vegetales y animales mediante sellos de madera y pigmentos naturales como muicle y cochinilla. Estas piezas se comparten en contextos festivos, reforzando vínculos comunitarios y significados culturales.

A partir de este referente, la exposición articula una lectura visual sobre identidad, territorio y mestizaje. Organizada en tres ejes temáticos, la muestra explora el sincretismo sociocultural y la manera en que las comunidades construyen su relación con el entorno. A la par, se presenta como un tributo a Xipe Totéc, deidad prehispánica vinculada con la fertilidad, los ciclos agrícolas y la renovación.

Curada por Iván Martínez, la exposición propone un recorrido por distintos lenguajes y técnicas: desde procesos tradicionales como aguafuerte, xilografía, litografía y serigrafía, hasta aproximaciones contemporáneas como cianotipia, risografía, dibujo robótico y tatuaje. El resultado es un diálogo entre pasado y presente que amplía los límites de la gráfica.

La muestra permanecerá abierta hasta el 19 de junio, con entrada libre, de martes a sábado de 11:00 a 17:00 horas y domingos de 11:00 a 14:00 horas.

Cecilia Rébora es una amante de los gatos, por lo que esta exposición es un reto para ella. CORTESÍA

Gatos, ilustración y juego

También inaugurada ayer, la exposición “Cien Gatos” llegó al Museo de Arte de Zapopan como una propuesta que transforma la ilustración en una experiencia viva y expandida.

Creada por la ilustradora y autora Cecilia Rébora, la muestra -la primera del Club de niñas y niños del recinto- está pensada para público infantil, pero abierta a toda la familia. Su planteamiento parte de un libro ilustrado que ahora se despliega en el espacio museístico como un recorrido interactivo.

La sala principal alberga 60 gatos, mientras que el resto se distribuye en distintas áreas del museo, invitando a los visitantes a explorar cada rincón en su búsqueda. Esta disposición convierte la visita en una especie de juego, donde la observación y el movimiento forman parte esencial de la experiencia.

Propuesta. La exposición se expande por distintos espacios del recinto, donde aparecen figuras de gatos en diversos formatos y escalas. CORTESÍA

La exposición reúne múltiples formatos y técnicas: grabado, video, escultura e instalaciones, además de piezas que se extienden hacia los patios exteriores, en sintonía con la naturaleza curiosa y “escapista” de los gatos.

Para Rébora, el proyecto implicó un reto creativo: representar al gato en cien formas distintas sin repetirse. El resultado es una colección que muestra tanto escenas cotidianas de los felinos como situaciones antropomórficas, donde los animales aparecen en contextos humanos con un tono lúdico, irónico y, en ocasiones, satírico.

Ubicada en el andador 20 de Noviembre, la exposición estará disponible hasta el 5 de julio de 2026 y propone una forma distinta de acercarse al arte: desde la curiosidad, el juego y la interacción directa con el espacio.

Temas

Sigue navegando