México

Crecen robos de identidad y fraudes en línea

Especialistas recomiendan no abrir enlaces sospechosos, activar la verificación en dos pasos y revisar periódicamente el Buró de Crédito para detectar anomalías

“Da clic aquí para reclamar cinco mil pesos pendientes en tu cuenta”. Ese fue el mensaje que recibió Marta en su celular. Pensó que alguno de sus hijos le había transferido dinero y, sin sospechar, abrió el enlace. La página indicaba que estaba “en mantenimiento”. No le dio importancia hasta que, dos meses después, descubrió que cerca de 30 mil pesos guardados en su apartado de ahorro habían desaparecido.

Como ella, miles de mexicanos son víctimas de fraudes financieros y robos de identidad en línea, una tendencia que mantiene una trayectoria ascendente en el país.

Datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) señalan que, durante el primer semestre de 2025, se registraron dos millones 484 mil reclamaciones por posible fraude, 5.2% más que en el mismo periodo de 2024. El monto total reclamado llegó hasta los 10 mil 714 millones de pesos.

En materia de robos de identidad, las quejas acumularon 634 millones de pesos en los primeros seis meses del año pasado, un incremento anual de 24.6%. Los delitos más frecuentes incluyen la contratación de productos y servicios a nombre de terceros, apertura de cuentas, solicitud de créditos y sustracción de recursos financieros mediante suplantación.

La alerta se remarca en el sector fintech (tecnología financiera).

El vocero nacional del Buró de Crédito, Wolfgang Erhardt Varela, atribuye parte del problema a la sobreexposición de datos personales en las redes sociales y los portales digitales. Fotografías de documentos oficiales, información laboral y datos de contacto facilitan que los delincuentes completen “las piezas faltantes” para abrir cuentas o solicitar préstamos.

Se estima que cada mes se envían alrededor de 20 millones de correos electrónicos y mensajes de texto fraudulentos. Con apoyo de inteligencia artificial, los ciberdelincuentes personalizan ataques a partir de bases de datos públicas o robadas.

Erhardt advierte que los intentos de fraude aumentan en las temporadas festivas y ante los eventos de alta demanda, como la Copa Mundial de la FIFA 2026, cuando proliferan ofertas falsas de boletos o promociones engañosas.

Los jóvenes suelen ser más vulnerables en las redes sociales, mientras que los adultos y las personas mayores enfrentan mayores riesgos en WhatsApp, correo electrónico y mensajes de texto SMS. Ante ello, especialistas recomiendan evitar abrir enlaces no solicitados, verificar directamente con las instituciones financieras, activar la autenticación de dos factores, cambiar contraseñas periódicamente y monitorear estados de cuenta de manera constante.

La prevención, coinciden los expertos, es la herramienta más eficaz frente ante un delito que evoluciona al ritmo de la tecnología, y la denuncia oportuna puede facilitar la recuperación de recursos y la investigación de las autoridades financieras correspondientes en beneficio de los usuarios afectados y reducir daños futuros potenciales adicionales.

La Condusef atiende casos relacionados con servicios financieros; la Profeco interviene en conflictos comerciales; y la Prodecon brinda apoyo en asuntos fiscales. SUN/Archivo

Tardan hasta tres meses en identificar robo de identidad

La falta de denuncias y la escasa práctica de revisar regularmente el historial crediticio y las cuentas bancarias provocan que una persona pueda tardar hasta 90 días en identificar que fue víctima de fraude o robo de identidad, advirtió el vocero nacional del Buró de Crédito, Wolfgang Erhardt Varela.

El especialista explicó que muchas víctimas desconocen que existe un problema hasta que reciben una notificación por adeudos vencidos, lo que puede ocurrir tres meses después de haberse cometido el fraude. Esto sucede debido a que las instituciones crediticias suelen emitir alertas cuando una cuenta presenta atrasos prolongados en los pagos.

“Las personas no se han enterado que tienen un problema y cuando se enteran no lo denuncian. Normalmente una persona se entera de un robo de identidad 90 días después del hecho, porque cuando tienes cartera vencida, 90 días sin pagar, la empresa que emitió el crédito se preocupa. Entonces te llega un aviso”, señaló.

Entre las afectaciones más comunes se encuentran cargos no reconocidos en tarjetas de crédito, préstamos solicitados sin autorización del titular y la realización de trámites financieros fraudulentos. Estas acciones pueden generar deudas elevadas que permanecen activas hasta que la institución financiera exige el pago correspondiente o el usuario detecta la irregularidad.

Ante este escenario, el vocero recomendó a los usuarios revisar de forma constante sus estados de cuenta bancarios y su historial crediticio, especialmente después de realizar compras en línea o conectarse a redes públicas de internet. La vigilancia constante permite detectar movimientos sospechosos con mayor rapidez y reducir el impacto económico.

En caso de identificar irregularidades, es fundamental reportar de inmediato la situación al banco y al Buró de Crédito, que cuenta con un plazo de hasta 29 días para investigar y resolver el caso. Si se confirma que el crédito fue fraudulento, este se elimina del historial de la persona afectada.

“Si el banco te da la razón, te va a notificar. Te va a enviar un reporte actualizado, que también manda a Buró, y a todos los que vieron tu reporte en los últimos seis meses para que conozcan los cambios”, explicó Erhardt Varela.

El proceso de reclamación contempla la posibilidad de realizar hasta dos solicitudes gratuitas al año ante el Buró de Crédito. A partir de la tercera reclamación, se aplica un costo de 89 pesos por cada trámite adicional.

Además, las víctimas pueden presentar denuncias sin costo ante distintas instituciones públicas, dependiendo del tipo de fraude. La Condusef atiende casos relacionados con servicios financieros; la Profeco interviene en conflictos comerciales; y la Prodecon brinda apoyo en asuntos fiscales.

El vocero subrayó que la prevención es clave para evitar este tipo de delitos, por lo que insistió en la importancia de monitorear de manera periódica el historial crediticio y reportar cualquier actividad sospechosa. La detección temprana no solo facilita la resolución del problema, sino que también reduce el riesgo de que las víctimas acumulen deudas que no les corresponden y que puedan afectar su estabilidad financiera a largo plazo.

GUÍA

Recomiendan activar bloqueos y monitoreo del Buró de Crédito

Ante el aumento de fraudes y robos de identidad, el vocero nacional del Buró de Crédito, Wolfgang Erhardt Varela, recomendó revisar de forma periódica los estados de cuenta bancarios, el puntaje crediticio y el historial en el Buró de Crédito, ya que esta práctica permite detectar movimientos sospechosos y prevenir afectaciones mayores.

Bloquea tu cuenta

Una de las principales medidas de protección es el bloqueo del reporte de crédito, que impide que bancos u otras instituciones financieras otorguen préstamos o abran nuevas líneas a nombre del titular sin su autorización. Este bloqueo puede solicitarse mediante la aplicación oficial del Buró de Crédito, disponible de forma gratuita para todos los sistemas operativos. La herramienta también permite consultar las cuentas registradas y recibir notificaciones cuando alguna institución revise el historial crediticio.

Activa “Alértame”

El especialista recomendó además activar el servicio gratuito “Alértame”, disponible en el portal burodecredito.com.mx, que envía notificaciones por correo electrónico cada vez que se registra una consulta o se abre un crédito a nombre del usuario. Esta función permite actuar de inmediato, bloquear el reporte y presentar una reclamación en caso de detectar actividad irregular.

El portal también ofrece un asistente digital que orienta a los usuarios y resuelve dudas sobre su historial crediticio.

Cuida tus identificaciones

En cuanto a la protección de datos personales, Erhardt Varela sugirió evitar portar identificaciones oficiales sin necesidad, optar por estados de cuenta digitales y utilizar antivirus confiables en teléfonos, tabletas y computadoras. También recomendó cambiar contraseñas con frecuencia y evitar conectarse a redes Wi-Fi públicas, ya que pueden facilitar el acceso no autorizado a información.

No hay solución milagro

Finalmente, advirtió sobre anuncios falsos que prometen mejorar el puntaje crediticio o eliminar registros negativos, ya que suelen ser intentos de fraude. “No hay soluciones milagro: lo que buscan es obtener tus datos para cometer delitos”, subrayó.

PARA SABER

Qué hacer si eres víctima de robo de identidad

1. Reporta inmediatamente cualquier movimiento sospechoso a tu banco y al Buró de Crédito.

2. Presenta denuncias gratuitas ante dependencias públicas:

  • Condusef: créditos bancarios
  • Profeco: créditos comerciales
  • Prodecon: créditos fiscales

3. El Buró de Crédito tiene 29 días para resolver conflictos relacionados con créditos fraudulentos.

4. Si tu reclamación es correcta, el crédito fraudulento se elimina del historial, y se notifica a todas las instituciones que consultaron tu reporte en los últimos seis meses.

5. Puedes realizar dos reclamaciones gratuitas al año; la tercera y siguientes tienen un costo de 89 pesos, pero las denuncias en las dependencias públicas son siempre gratuitas.

Mantén un buen historial crediticio

Importancia. Mantener un buen historial y un puntaje alto en el Buró de Crédito es clave para acceder a préstamos, tarjetas y otros servicios financieros. Por ello, el vocero nacional del organismo, Wolfgang Erhardt Varela, emitió una serie de recomendaciones para que los usuarios sean considerados de bajo riesgo por las instituciones bancarias en México.

Clasificación. El puntaje crediticio se clasifica en distintos rangos que determinan el nivel de confianza para otorgar financiamiento. Una calificación de entre 356 y 577 puntos se considera baja y representa alto riesgo de incumplimiento. De 578 a 659 puntos es regular, lo que puede dificultar la aprobación de créditos. Entre 660 y 696 puntos se ubica el nivel bueno, donde algunas instituciones ya pueden autorizar financiamiento, aunque con condiciones. Finalmente, de 697 a 848 puntos se considera excelente, lo que permite acceder a mejores opciones crediticias y condiciones más favorables.

Endeudamiento. Una de las principales recomendaciones es no destinar más del 40 por ciento de los ingresos fijos al pago de deudas. Superar ese porcentaje incrementa el riesgo de incumplimiento. El restante 60 por ciento debe utilizarse para cubrir gastos esenciales, ahorro y otros compromisos financieros. Además, mantener el nivel de deuda por debajo del 50 por ciento del límite autorizado en tarjetas de crédito también ayuda a conservar una buena calificación.

Control. El especialista subrayó la importancia de evitar abrir demasiadas líneas de crédito, ya que esto reduce la capacidad de pago. “Mientras más créditos se tienen, mayor es el compromiso financiero. Si los ingresos no son suficientes, el riesgo de sobreendeudamiento aumenta, lo que reduce las posibilidades de obtener nuevos préstamos”, explicó.

Cumplimiento. Otra recomendación fundamental es pagar puntualmente todos los créditos y cubrir al menos el pago mínimo requerido. Sin embargo, se sugiere pagar más del mínimo, especialmente en tarjetas de crédito, para reducir intereses y mejorar el historial financiero. La constancia en los pagos es uno de los factores más relevantes para mantener un buen puntaje.

Consulta. Finalmente, Erhardt Varela recomendó consultar el puntaje crediticio antes de solicitar un nuevo financiamiento. La herramienta “Mi Score”, disponible en el sitio web del Buró de Crédito, permite conocer la calificación y las razones que influyen en ella. Esto facilita tomar decisiones informadas y realizar ajustes para mejorar la puntuación.

Planificación. Planificar el uso del crédito, mantener un endeudamiento responsable y cumplir puntualmente con los pagos son acciones clave para fortalecer el historial crediticio. Estas prácticas permiten mejorar la calificación financiera, generar confianza ante las instituciones y acceder a condiciones más favorables en préstamos, tarjetas y otros productos bancarios.

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