Tecnología
Trabajan científicos para crear vacunas personalizadas
Las personas que no producen los anticuerpos para evitar el contagio de enfermedades tendrán una solución a su problema basados en estudios genéticos previos
CIUDAD DE MÉXICO.- El porcentaje de niños cuya genética hace que las inmunizaciones que se les aplican no tengan efecto podrá disminuir en los próximos años. Esto será posible gracias a los estudios que se realizan para obtener vacunas personalizadas de acuerdo al perfil de los genes de los niños inmunes al estándar de los procedimientos tradicionales, informa el sitio Newscientist.
Los estudios genéticos permitirán predecir a los médicos si los pacientes serán capaces de desarrollar, a partir de la vacuna, los anticuerpos necesarios para evitar la adquisición de la enfermedad.
Las vacunas funcionan con la exposición de una versión desactivada del agente de la enfermedad, esto permite que se generen anticuerpos específicos que detienen al virus cuando éste se presenta; éstas se aplican de acuerdo a una medida general para todas las personas, sin embargo, el resultado no es el mismo para todos.
Ejemplo de ello es el caso de la vacuna contra la hepatitis B, de la cual un porcentaje que oscila entre el 5 y el 20% de personas no producen los anticuerpos necesarios; otro caso similar es el de la inmunización contra el sarampión, que no funciona adecuadamente en un rango del 2 al 10% de los vacunados.
Esta respuesta negativa a la vacuna se debe a factores entre los que destaca la constitución genética de las personas y el estudio previo pretendió determinar cuáles son los genes que tienen que ver directamente con esta situación; para llevarlo a cabo se tomaron en cuenta aquellos que reaccionan ante la citoquina, proteína que ayuda a desarrollar la inmunidad en las personas.
Los investigadores del Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional de Estados Unidos estudiaron el caso de 141 bebés que fueron inmunizados contra la hepatitis, el neumococo y el tetanos, el estudio dio como resultado que los niños con respuesta distinta a esta proteína presentaron problemas con la inmunidad a estas enfermedades. Aún queda comprobar los resultados en estudios masivos.
Aunque no se ha determinado una fecha exacta para comenzar con esta tendencia en la medicina, actualmente enfermedades como el SIDA, la tuberculosis y algunos tipos de cáncer comienzan a tratrase con inmunizaciones realizadas a partir de la constitución genética de los pacientes, retomando algunas de sus propias células para elaborar vacunas que inhiban el crecimiento y aparición de estos padecimientos; pero se calcula que para las vacunas tradicionales, sea hasta la próxima década cuando se hagan comunes.
Los estudios genéticos permitirán predecir a los médicos si los pacientes serán capaces de desarrollar, a partir de la vacuna, los anticuerpos necesarios para evitar la adquisición de la enfermedad.
Las vacunas funcionan con la exposición de una versión desactivada del agente de la enfermedad, esto permite que se generen anticuerpos específicos que detienen al virus cuando éste se presenta; éstas se aplican de acuerdo a una medida general para todas las personas, sin embargo, el resultado no es el mismo para todos.
Ejemplo de ello es el caso de la vacuna contra la hepatitis B, de la cual un porcentaje que oscila entre el 5 y el 20% de personas no producen los anticuerpos necesarios; otro caso similar es el de la inmunización contra el sarampión, que no funciona adecuadamente en un rango del 2 al 10% de los vacunados.
Esta respuesta negativa a la vacuna se debe a factores entre los que destaca la constitución genética de las personas y el estudio previo pretendió determinar cuáles son los genes que tienen que ver directamente con esta situación; para llevarlo a cabo se tomaron en cuenta aquellos que reaccionan ante la citoquina, proteína que ayuda a desarrollar la inmunidad en las personas.
Los investigadores del Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional de Estados Unidos estudiaron el caso de 141 bebés que fueron inmunizados contra la hepatitis, el neumococo y el tetanos, el estudio dio como resultado que los niños con respuesta distinta a esta proteína presentaron problemas con la inmunidad a estas enfermedades. Aún queda comprobar los resultados en estudios masivos.
Aunque no se ha determinado una fecha exacta para comenzar con esta tendencia en la medicina, actualmente enfermedades como el SIDA, la tuberculosis y algunos tipos de cáncer comienzan a tratrase con inmunizaciones realizadas a partir de la constitución genética de los pacientes, retomando algunas de sus propias células para elaborar vacunas que inhiban el crecimiento y aparición de estos padecimientos; pero se calcula que para las vacunas tradicionales, sea hasta la próxima década cuando se hagan comunes.