Tecnología
Quieren recuperar los ríos de Londres sepultados por el asfalto
La Agencia del Medio Ambiente, que dirigirá las obras, quiere descubrir al menos quince kilómetros de río en los seis próximos años
LONDRES, INGLATERRA.- Un plan gubernamental trata de recuperar ahora para los ciudadanos importantes tramos de diversos ríos de Londres sepultados por el asfalto durante los últimos siglos.
Algunos de ellos han dado nombre a famosas calles de la capital como Fleet Street - donde estuvieron en su día las redacciones de los grandes periódicos- o The Strand, una de las principales arterias londinenses.
Además de los ríos Fleet y Strand, el proyecto cubre otros afluentes del Támesis como el Effra, el Ravensbourne, o dos tributarios del Lee, cerca de la aldea olímpica que se construye para los Juegos del 2012.
La Agencia del Medio Ambiente, que dirigirá las obras, quiere descubrir al menos quince kilómetros de río en los seis próximos años.
"Se tardaron cincuenta años en destruir mucho del valor de los ríos de Londres y se tardarán otros cincuenta en recuperarlos", declara hoy en el diario "The Guardian" Dave Webb, director de proyectos de esa agencia.
La Agencia del Medio Ambiente calcula que un 70 por ciento de la red de ríos de la capital, que tiene una longitud total de 600 kilómetros, está sepultado por el hormigón.
Los ríos que no están sepultados, están ocultos por vallas y no son accesibles al público.
Según un catastro del año 1086, había en los ríos, riachuelos y arroyos de Londres hasta 6.000 molinos y pesquerías de agua dulce.
El ocultamiento de esos cursos de agua comenzó en la época medieval ya que muchos de ellos se habían convertido en auténticas alcantarillas por culpa de la basura que arrojaban los vecinos.
El Fleet, uno de los mayores afluentes del Támesis, fue cubierto durante la reconstrucción de la ciudad por el famoso arquitecto Christopher Wren tras el Gran Incendio de Londres de 1666 y luego durante el llamado Gran Hedor, de 1858, cuando Londres apestaba por la fetidez del Támesis.
El nuevo sistema de alcantarillado proyectado por Joseph Bazagette incorporó varios ríos más durante el siglo XIX, incluidos el Strand y el Tyburn.
Esa práctica se amplió a los suburbios de Londres durante el siglo XX cuando gracias a los ferrocarriles los trabajadores pudieron irse a vivir a las afueras de la ciudad y cuando se construyeron nuevas viviendas después de la Segunda Guerra Mundial.
Algunos de ellos han dado nombre a famosas calles de la capital como Fleet Street - donde estuvieron en su día las redacciones de los grandes periódicos- o The Strand, una de las principales arterias londinenses.
Además de los ríos Fleet y Strand, el proyecto cubre otros afluentes del Támesis como el Effra, el Ravensbourne, o dos tributarios del Lee, cerca de la aldea olímpica que se construye para los Juegos del 2012.
La Agencia del Medio Ambiente, que dirigirá las obras, quiere descubrir al menos quince kilómetros de río en los seis próximos años.
"Se tardaron cincuenta años en destruir mucho del valor de los ríos de Londres y se tardarán otros cincuenta en recuperarlos", declara hoy en el diario "The Guardian" Dave Webb, director de proyectos de esa agencia.
La Agencia del Medio Ambiente calcula que un 70 por ciento de la red de ríos de la capital, que tiene una longitud total de 600 kilómetros, está sepultado por el hormigón.
Los ríos que no están sepultados, están ocultos por vallas y no son accesibles al público.
Según un catastro del año 1086, había en los ríos, riachuelos y arroyos de Londres hasta 6.000 molinos y pesquerías de agua dulce.
El ocultamiento de esos cursos de agua comenzó en la época medieval ya que muchos de ellos se habían convertido en auténticas alcantarillas por culpa de la basura que arrojaban los vecinos.
El Fleet, uno de los mayores afluentes del Támesis, fue cubierto durante la reconstrucción de la ciudad por el famoso arquitecto Christopher Wren tras el Gran Incendio de Londres de 1666 y luego durante el llamado Gran Hedor, de 1858, cuando Londres apestaba por la fetidez del Támesis.
El nuevo sistema de alcantarillado proyectado por Joseph Bazagette incorporó varios ríos más durante el siglo XIX, incluidos el Strand y el Tyburn.
Esa práctica se amplió a los suburbios de Londres durante el siglo XX cuando gracias a los ferrocarriles los trabajadores pudieron irse a vivir a las afueras de la ciudad y cuando se construyeron nuevas viviendas después de la Segunda Guerra Mundial.