Tecnología
Marruecos y México unen sus esfuerzos en lucha contra picaduras de escorpión
El simposio es fruto de la llamada realizada a escala internacional para elaborar un proyecto común de investigación
MARRAQUECH, MARRUECOS.- Marruecos y México congregaron hoy por primera vez a expertos en picaduras de escorpión y mordeduras de serpiente para intercambiar experiencias en la lucha contra ambas, consideradas en el país magrebí como un grave problema de sanidad pública.
Coorganizado por el Instituto Pasteur marroquí y el Instituto Biclón mexicano, bajo la égida del Ministerio de Sanidad de Marruecos y la embajada de México, este primer simposio internacional inaugurado hoy en Marraquech es el primer resultado concreto de más de un año de contactos bilaterales.
Según datos del Centro de Antiveneno Marroquí (CAPM) cada año se registran en el país una media de 30 mil picaduras de escorpión y una cincuentena de casos mortales, que afectan sobre todo a los menores de 15 años en zonas rurales.
Muy por encima de los 300 casos anuales de mordeduras de serpiente, esa cifra convierte a las picaduras de escorpión en la primera causa de intoxicación en Marruecos, y se ve potenciada por la falta de una infraestructura sanitaria correcta y de antídotos suficientes y adecuados.
El Instituto Pasteur cesó hace cerca de una década su producción de sueros contra ellas por el deterioro de sus instalaciones y, según dijo uno de sus ingenieros en biotecnología, Driss El Habchi, este simposio es fruto de la llamada realizada a escala internacional para elaborar un proyecto común de investigación.
El encuentro con el Instituto Bioclón, uno de los pocos especializados en la producción de antídotos de nueva generación, se produjo además por la buena gestión de las picaduras en México, donde según ese laboratorio se dan cada año más de 200.000 casos, con una tasa de mortalidad de sólo el 0,01 por ciento.
El director comercial de ese Instituto, César Reyes, afirmó que el motivo de la reunión, que se clausura este viernes, "es preparar un ensayo clínico" que pueda mostrar al colectivo médico la eficacia en Marruecos de su antídoto Alacramyn, que ya comercializa en otros países.
"En Marruecos los médicos durante un lapso de tiempo no han utilizado ningún antiveneno y este tipo está desarrollado con tecnología de tercera generación, que indica que ya no es un suero, sino fragmentos de anticuerpos preparados para neutralizar el envenenamiento", precisó Reyes.
Asimismo, en palabras de El Habchi, se prevé alcanzar un memorando de colaboración para el desarrollo de productos y el intercambio de tecnología e información epidemiológica, y "abrir un debate científico, abierto y objetivo sobre la problemática" con expertos también de otros países, como Francia o Estados Unidos.
Para la directora del CAPM, Rachida Sulaymani, el problema excede, no obstante, el ámbito meramente sanitario.
"En Marruecos hay hábitats muy dispersos, de acceso difícil, con poca electricidad y construcciones hechas de una manera en que los escorpiones pueden llegar hasta las habitaciones. Es una cuestión - asegura- de desarrollo general".
Y luchar contra ella, a su juicio, necesita un enfoque multisectorial, en el que más allá de modernizar las infraestructuras y la calidad de los laboratorios, se corrijan también esas deficiencias en las zonas rurales y en la concienciación ciudadana.
Coorganizado por el Instituto Pasteur marroquí y el Instituto Biclón mexicano, bajo la égida del Ministerio de Sanidad de Marruecos y la embajada de México, este primer simposio internacional inaugurado hoy en Marraquech es el primer resultado concreto de más de un año de contactos bilaterales.
Según datos del Centro de Antiveneno Marroquí (CAPM) cada año se registran en el país una media de 30 mil picaduras de escorpión y una cincuentena de casos mortales, que afectan sobre todo a los menores de 15 años en zonas rurales.
Muy por encima de los 300 casos anuales de mordeduras de serpiente, esa cifra convierte a las picaduras de escorpión en la primera causa de intoxicación en Marruecos, y se ve potenciada por la falta de una infraestructura sanitaria correcta y de antídotos suficientes y adecuados.
El Instituto Pasteur cesó hace cerca de una década su producción de sueros contra ellas por el deterioro de sus instalaciones y, según dijo uno de sus ingenieros en biotecnología, Driss El Habchi, este simposio es fruto de la llamada realizada a escala internacional para elaborar un proyecto común de investigación.
El encuentro con el Instituto Bioclón, uno de los pocos especializados en la producción de antídotos de nueva generación, se produjo además por la buena gestión de las picaduras en México, donde según ese laboratorio se dan cada año más de 200.000 casos, con una tasa de mortalidad de sólo el 0,01 por ciento.
El director comercial de ese Instituto, César Reyes, afirmó que el motivo de la reunión, que se clausura este viernes, "es preparar un ensayo clínico" que pueda mostrar al colectivo médico la eficacia en Marruecos de su antídoto Alacramyn, que ya comercializa en otros países.
"En Marruecos los médicos durante un lapso de tiempo no han utilizado ningún antiveneno y este tipo está desarrollado con tecnología de tercera generación, que indica que ya no es un suero, sino fragmentos de anticuerpos preparados para neutralizar el envenenamiento", precisó Reyes.
Asimismo, en palabras de El Habchi, se prevé alcanzar un memorando de colaboración para el desarrollo de productos y el intercambio de tecnología e información epidemiológica, y "abrir un debate científico, abierto y objetivo sobre la problemática" con expertos también de otros países, como Francia o Estados Unidos.
Para la directora del CAPM, Rachida Sulaymani, el problema excede, no obstante, el ámbito meramente sanitario.
"En Marruecos hay hábitats muy dispersos, de acceso difícil, con poca electricidad y construcciones hechas de una manera en que los escorpiones pueden llegar hasta las habitaciones. Es una cuestión - asegura- de desarrollo general".
Y luchar contra ella, a su juicio, necesita un enfoque multisectorial, en el que más allá de modernizar las infraestructuras y la calidad de los laboratorios, se corrijan también esas deficiencias en las zonas rurales y en la concienciación ciudadana.