Tecnología
La obesidad un peligroso enemigo de los niños
El almuerzo de un niño está compuesto por golosinas, palomitas, congeladas, chicharrones, galletas, refrescos y helados
CIUDAD DE MÉXICO (10/JUL/2010).- El aumento en la última década de los índices de
obesidad, obedecen al fuerte consumo de azúcares y grasas, pero además al uso intensivo de la tecnología que repercute en la poca actividad física, así se afirmó en el marco del Foro de Investigación de Pasantes en Servicio Social, realizado por la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Autónoma del Estado de México.
Las pasantes de la Licenciatura en Enfermería Eugenia Martínez Banda y Rosana Quintanar Pérez, luego de destacar las múltiples consecuencias que para la salud de los niños significa el sobrepeso u obesidad, indicaron que con el propósito de elaborar un diagnóstico nutricional, realizaron un estudio sobre el índice de obesidad de alumnos de 4° y 5° grado de primaria.
El estudio, dijeron, constató la deficiencia de la alimentación infantil, sobre todo en lo que se refiere a los requerimientos nutricionales para la edad, ya que por ejemplo, su almuerzo está compuesto por golosinas, palomitas, congeladas, chicharrones, galletas, refrescos y helados.
En las escuelas, lamentaron, sólo hay un lugar donde el alumnado puede adquirir alimentos como tacos, tortas, enchiladas y fruta picada, insuficiente para los requerimientos alimenticios de los niños; además, un promedio de dos veces por semana, beben refresco o jugo de lata y consumen alimentos chatarra.
"En los centros escolares muy pocos son los que consumen el refrigerio preparado en casa; las principales comidas que realizan al día son desayuno, comida y cena, es decir, en muy pocas ocasiones almuerzan y meriendan".
Ante esta situación, Eugenia Martínez Banda y Rosana Quintanar Pérez consideraron necesario que se establezcan vínculos entre los padres de familia y las autoridades escolares, para poner mayor atención en los hábitos de
Las pasantes de la Licenciatura en Enfermería Eugenia Martínez Banda y Rosana Quintanar Pérez, luego de destacar las múltiples consecuencias que para la salud de los niños significa el sobrepeso u obesidad, indicaron que con el propósito de elaborar un diagnóstico nutricional, realizaron un estudio sobre el índice de obesidad de alumnos de 4° y 5° grado de primaria.
El estudio, dijeron, constató la deficiencia de la alimentación infantil, sobre todo en lo que se refiere a los requerimientos nutricionales para la edad, ya que por ejemplo, su almuerzo está compuesto por golosinas, palomitas, congeladas, chicharrones, galletas, refrescos y helados.
En las escuelas, lamentaron, sólo hay un lugar donde el alumnado puede adquirir alimentos como tacos, tortas, enchiladas y fruta picada, insuficiente para los requerimientos alimenticios de los niños; además, un promedio de dos veces por semana, beben refresco o jugo de lata y consumen alimentos chatarra.
"En los centros escolares muy pocos son los que consumen el refrigerio preparado en casa; las principales comidas que realizan al día son desayuno, comida y cena, es decir, en muy pocas ocasiones almuerzan y meriendan".
Ante esta situación, Eugenia Martínez Banda y Rosana Quintanar Pérez consideraron necesario que se establezcan vínculos entre los padres de familia y las autoridades escolares, para poner mayor atención en los hábitos de