Tecnología
Investigadores concluyen que suplementos para articulaciones no funcionan
Los expertos revisaron 10 ensayos publicados previamente y evaluaron datos sobre los cambios en los niveles de dolor luego de que los pacientes consumieron glucosamina
LONDRES, INGLATERRA (18/SEP/2010).- Un estudio realizado por expertos suizos reveló que dos suplementos tomados por millones de personas en todo el mundo para combatir el dolor articular no funcionan.
Según el equipo, las autoridades de salud y las aseguradoras no deberían cubrir los suplementos de glucosamina y condroitina, que son tomados solos o combinados para reducir el dolor causado por la osteoartritis en caderas y rodillas.
En una revisión de ensayos que incluyeron a 3,803 pacientes con osteoartritis de rodilla o cadera, los investigadores suizos hallaron que no había un "efecto clínico relevante" en el dolor articular percibido tras el consumo de condroitina, glucosamina o ambos fármacos combinados.
"Las autoridades de salud y las aseguradoras no deberían cubrir los costos de estos preparados y deberían desalentarse las nuevas recetas a pacientes que aún no recibieron tratamiento", dijo Peter Juni, de la Universidad de Berna, cuyo estudio fue publicado el viernes en British Medical Journal.
La osteoartritis es la forma más común de artritis y es una de las principales causas de discapacidad crónica en Estados Unidos. La condición afecta a alrededor de 8 millones de personas en Gran Bretaña y a unos 27 millones en Estados Unidos.
Se trata de una enfermedad crónica que suele tratarse con analgésicos y antiinflamatorios como la aspirina y el ibuprofeno. Algunos de esos fármacos pueden causar problemas estomacales o cardíacos, particularmente si se usan durante períodos prolongados de tiempo.
El equipo de Juni señaló en su estudio que en la última década, médicos y especialistas reumatólogos prescribieron cada vez más glucosamina y condroitina a sus pacientes, y que las personas con dolor articular también comprarían estos suplementos sin receta.
Según el estudio, las ventas globales de suplementos de glucosamina alcanzó casi mil millones de dólares en el 2008, lo que implica un incremento de alrededor del 60 por ciento desde el 2003.
Los expertos revisaron 10 ensayos publicados previamente y evaluaron datos sobre los cambios en los niveles de dolor luego de que los pacientes consumieron glucosamina, condroitina, o una combinación de ambos, frente a una píldora placebo.
"Comparado con el placebo, la glucosamina, la condroitina y su combinación no reducen el dolor articular ni tienen impacto sobre el estrechamiento del espacio articular", escribió el equipo.
Los científicos indicaron que pese a este hallazgo, algunos pacientes siguen convencidos de que estos suplementos funcionan. Según ellos, esto se debería a la naturaleza fluctuante de la osteoartritis o al llamado efecto placebo, que puede ser particularmente importante cuando se trata de dolor.
Según el equipo, las autoridades de salud y las aseguradoras no deberían cubrir los suplementos de glucosamina y condroitina, que son tomados solos o combinados para reducir el dolor causado por la osteoartritis en caderas y rodillas.
En una revisión de ensayos que incluyeron a 3,803 pacientes con osteoartritis de rodilla o cadera, los investigadores suizos hallaron que no había un "efecto clínico relevante" en el dolor articular percibido tras el consumo de condroitina, glucosamina o ambos fármacos combinados.
"Las autoridades de salud y las aseguradoras no deberían cubrir los costos de estos preparados y deberían desalentarse las nuevas recetas a pacientes que aún no recibieron tratamiento", dijo Peter Juni, de la Universidad de Berna, cuyo estudio fue publicado el viernes en British Medical Journal.
La osteoartritis es la forma más común de artritis y es una de las principales causas de discapacidad crónica en Estados Unidos. La condición afecta a alrededor de 8 millones de personas en Gran Bretaña y a unos 27 millones en Estados Unidos.
Se trata de una enfermedad crónica que suele tratarse con analgésicos y antiinflamatorios como la aspirina y el ibuprofeno. Algunos de esos fármacos pueden causar problemas estomacales o cardíacos, particularmente si se usan durante períodos prolongados de tiempo.
El equipo de Juni señaló en su estudio que en la última década, médicos y especialistas reumatólogos prescribieron cada vez más glucosamina y condroitina a sus pacientes, y que las personas con dolor articular también comprarían estos suplementos sin receta.
Según el estudio, las ventas globales de suplementos de glucosamina alcanzó casi mil millones de dólares en el 2008, lo que implica un incremento de alrededor del 60 por ciento desde el 2003.
Los expertos revisaron 10 ensayos publicados previamente y evaluaron datos sobre los cambios en los niveles de dolor luego de que los pacientes consumieron glucosamina, condroitina, o una combinación de ambos, frente a una píldora placebo.
"Comparado con el placebo, la glucosamina, la condroitina y su combinación no reducen el dolor articular ni tienen impacto sobre el estrechamiento del espacio articular", escribió el equipo.
Los científicos indicaron que pese a este hallazgo, algunos pacientes siguen convencidos de que estos suplementos funcionan. Según ellos, esto se debería a la naturaleza fluctuante de la osteoartritis o al llamado efecto placebo, que puede ser particularmente importante cuando se trata de dolor.