Tecnología
Inauguran festival en favor de las aves migratorias norteamericanas en Bogotá
El VI Festival de Aves Migratorias coincide con el período pico del viaje de estos animales, que hacen de Colombia un territorio de destino y, también, de dispersión por toda Suramérica
BOGOTÁ, COLOMBIA.- Una organización ambientalista internacional y una de Colombia inauguraron hoy en Bogotá una nueva edición del Festival de Aves Migratorias, iniciativa en favor de las cerca de 183 especies que cada año dejan Norteamérica para buscar hábitats más benignos en este país andino y en otros de Suramérica.
La cita, que fue instituida en 2004, tiene como centro la llamada reinita Alidorada, vistoso pájaro del este estadounidense cuya población ha descendido de manera dramática, hasta el extremo de que de él solo pueden quedar unos 200.000 ejemplares.
Como las versiones pasadas, el VI Festival de Aves Migratorias coincide con el período pico del viaje de estos animales, que hacen de Colombia un territorio de destino y, también, de dispersión por toda Suramérica.
"Son aves que pasan más de dos tercios del año en zonas no reproductivas (sitios de origen), y en estas áreas (destinos) es donde se está presentando mayor pérdida, fragmentación y destrucción de su hábitat", dijo a Efe la bióloga Marisol Escaño, codirectora de la Alianza Alas Doradas, iniciativa internacional que centra su actividad en la Alidorada.
La investigadora resaltó que, además, recientemente se han detectado riesgos en sitios de parada o escala en la migración que son fundamentales para que estas aves puedan acumular grasa y continuar con su viaje migratorio, que es de miles de kilómetros, o regresar a su lugar de origen.
Esta campaña ocupa a 75 ornitólogos, conservacionistas, y directores de instituciones académicas y organismos gubernamentales y no gubernamentales de Estados Unidos, Canadá, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Ecuador y Colombia.
En su caso, la reinita Alidorada tiene un "rango de invernada" que alcanza los territorios de Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela, países que trabajan en una investigación conjunta que deberá llevar en el futuro a la adopción de un plan internacional de conservación.
"Nuestro objetivo es recopilar una serie de información acerca de la abundancia de la especie, su hábitat en áreas no reproductivas y la identificación de zonas que deben ser conservadas", explicó la bióloga, quien añadió que esta tarea también incluye un proceso de divulgación y de crear conciencia sobre la necesidad de proteger los lugares de destino temporal de estas migraciones.
Al final, "si conservamos la especie, nos estamos garantizando un mejor futuro", apuntó la científica, que ejerce como coordinadora de este proyecto en Colombia.
La ampliación de la frontera agrícola es una de las amenazas para estas especies migratorias, que cada vez tienen menos lugares para llegar tras viajes que, en casos, son de hasta 4.000 kilómetros, distancia que alguna de las especies cubre en un tiempo de ochenta a noventa horas de vuelo continuo.
Lo documentado por estos científicos muestra que otras atraviesan sin parar el golfo de México, con 1.000 kilómetros de largo, pero realmente la campeona es el gavilán ártico, que "le da casi toda la vuelta al globo terráqueo", al recorrer unos 40.000 kilómetros, que es la migración más larga.
Así como la creciente frontera agrícola, los edificios con vidrieras, los cazadores, la contaminación, los depredadores silvestres y domésticos y los vientos fuertes, entre otros, son amenazan a estas migraciones que también ocupan a los investigadores.
Son asuntos que dominarán las actividades pedagógicas y de sensibilización previstas durante octubre dentro de este Festival en el Jardín Botánico José Celestino Mutis, de Bogotá, y cuatro localidades de distintas regiones del país.
"La Alianza Alas Doradas es una iniciativa única, e implica que muchos países se deben poner de acuerdo para la conservación", subrayó la bióloga colombiana.
La cita, que fue instituida en 2004, tiene como centro la llamada reinita Alidorada, vistoso pájaro del este estadounidense cuya población ha descendido de manera dramática, hasta el extremo de que de él solo pueden quedar unos 200.000 ejemplares.
Como las versiones pasadas, el VI Festival de Aves Migratorias coincide con el período pico del viaje de estos animales, que hacen de Colombia un territorio de destino y, también, de dispersión por toda Suramérica.
"Son aves que pasan más de dos tercios del año en zonas no reproductivas (sitios de origen), y en estas áreas (destinos) es donde se está presentando mayor pérdida, fragmentación y destrucción de su hábitat", dijo a Efe la bióloga Marisol Escaño, codirectora de la Alianza Alas Doradas, iniciativa internacional que centra su actividad en la Alidorada.
La investigadora resaltó que, además, recientemente se han detectado riesgos en sitios de parada o escala en la migración que son fundamentales para que estas aves puedan acumular grasa y continuar con su viaje migratorio, que es de miles de kilómetros, o regresar a su lugar de origen.
Esta campaña ocupa a 75 ornitólogos, conservacionistas, y directores de instituciones académicas y organismos gubernamentales y no gubernamentales de Estados Unidos, Canadá, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Ecuador y Colombia.
En su caso, la reinita Alidorada tiene un "rango de invernada" que alcanza los territorios de Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela, países que trabajan en una investigación conjunta que deberá llevar en el futuro a la adopción de un plan internacional de conservación.
"Nuestro objetivo es recopilar una serie de información acerca de la abundancia de la especie, su hábitat en áreas no reproductivas y la identificación de zonas que deben ser conservadas", explicó la bióloga, quien añadió que esta tarea también incluye un proceso de divulgación y de crear conciencia sobre la necesidad de proteger los lugares de destino temporal de estas migraciones.
Al final, "si conservamos la especie, nos estamos garantizando un mejor futuro", apuntó la científica, que ejerce como coordinadora de este proyecto en Colombia.
La ampliación de la frontera agrícola es una de las amenazas para estas especies migratorias, que cada vez tienen menos lugares para llegar tras viajes que, en casos, son de hasta 4.000 kilómetros, distancia que alguna de las especies cubre en un tiempo de ochenta a noventa horas de vuelo continuo.
Lo documentado por estos científicos muestra que otras atraviesan sin parar el golfo de México, con 1.000 kilómetros de largo, pero realmente la campeona es el gavilán ártico, que "le da casi toda la vuelta al globo terráqueo", al recorrer unos 40.000 kilómetros, que es la migración más larga.
Así como la creciente frontera agrícola, los edificios con vidrieras, los cazadores, la contaminación, los depredadores silvestres y domésticos y los vientos fuertes, entre otros, son amenazan a estas migraciones que también ocupan a los investigadores.
Son asuntos que dominarán las actividades pedagógicas y de sensibilización previstas durante octubre dentro de este Festival en el Jardín Botánico José Celestino Mutis, de Bogotá, y cuatro localidades de distintas regiones del país.
"La Alianza Alas Doradas es una iniciativa única, e implica que muchos países se deben poner de acuerdo para la conservación", subrayó la bióloga colombiana.