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Comenzarán controles científicos a pastera tras acuerdo Uruguay-Argentina

El acuerdo es esencialmente positivo subrayó el lunes el canciller uruguayo, Luis Almagro

MONTEVIDEO, URUGUAY (15/NOV/2010).- Un nuevo acuerdo alcanzado entre Uruguay y  Argentina permitirá comenzar efectivamente los controles científicos a la  cuestionada planta de celulosa finlandesa UPM, en el primer resultado tangible  que abordaron las partes luego de zanjado el conflicto bilateral.

El acuerdo "es esencialmente positivo" subrayó el lunes el  canciller uruguayo, Luis Almagro, quien destacó que "se resolvieron además  temas científicos que estaban pendientes".

Almagro y su par argentino, Héctor Timerman, sellaron la noche del domingo  en Montevideo tras una extensa reunión, el plan de trabajo que incluye 12  ingresos anuales de inspección a la pastera UPM (ex Botnia), el estudio de las  aguas, del aire y de las emisiones de gases.

El propio presidente uruguayo, José Mujica, expresó su satisfacción por el  avance de las negociaciones, al asistir a la cuarta Conferencia de las Partes  sobre el convenio de la OMS para el control del tabaco, en Punta del Este  (sudeste), donde coincidió con Almagro.

Al ser consultado por los periodistas, Mujica exclamó: "¡Qué les parece!  Después de siete años...", en alusión a la duración del mayor conflicto de las  últimas décadas que enfrentó a Montevideo y Buenos Aires por la instalación de la planta de celulosa sobre la vera uruguaya del limítrofe río Uruguay.

El jefe de la diplomacia uruguaya explicó que tras el acuerdo, ambos países  se aprestan a "elaborar el proyecto concreto para el monitoreo de la planta y  la desembocadura del río Gualeguaychú (afluente del río Uruguay)".

"Ahora tenemos un marco de referencia para trabajar, un elemento sustancial  para comenzar los controles específicos en el que se van a medir variables de  efluentes", señaló Almagro.

De su lado, Timerman aseguró en Buenos Aires que la negociación con Uruguay  para el monitoreo ambiental "no es un partido de fútbol, donde uno pierde y el  otro gana", sino que "la pérdida y la ganancia es compartida" entre ambos  países.

En un mensaje leído por el jefe de Gabinete de la cancillería argentina,  Antonio Trombetta, en el marco de un seminario, Timerman agregó que "donde  prevalecen problemas trasnacionales, como el cuidado del medio ambiente, las  posturas nacionalistas y exageradas no benefician a nadie".

El control de la planta UPM se enmarca en un documento firmado el 30 de  agosto entre Uruguay y Argentina que implica la creación de un Comité  Científico, subsidiario de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) e  integrado por dos representantes de cada país.

El convenio también generó beneplácito en el seno de la CARU, organismo que  se reúne esta semana en la ciudad de Paysandú (380 km al noroeste de  Montevideo) para aprobar el proyecto.

"Existe total satisfacción por el acuerdo, cuyo objetivo primordial es la  preservación del medio acuático evitando su contaminación", dijo a la AFP el  presidente de la CARU, Gastón Silbermann.

El funcionario informó que el miércoles se desarrollará la primera reunión  del Comité Científico, tras la cual se determinará la fecha de inicio de los  controles.

En tal sentido precisó que "los proyectos acordados refieren  específicamente a UPM y al río Gualeguaychú", luego de los cuales se continuará  "con el contralor de todo el río Uruguay, así como de los establecimientos  agrícolas e industriales y centros poblados" ubicados en los alrededores de la  planta.

De su lado, el prosecretario de la presidencia uruguaya, Diego Cánepa,  aseveró que "para Uruguay es un asunto cerrado" y que de ahora en más el tema  "pasa a ser resorte de la CARU y de estricto contenido científico".

El diferendo comenzó a solucionarse cuando este año la Corte Internacional  de Justicia de La Haya apoyó la postura uruguaya de que la fábrica no  contamina, aunque dispuso instrumentar supervisiones periódicas.

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