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Volkswagen Passat CC
Un auto para los que pueden darse el lujo de olvidar el lado práctico
No todo en la vida es razón. No siempre el lado derecho del cerebro, más lógico que lúdico, sale vencedor en la hora de tomar una decisión. Fue la consciencia de esto que llevó a Volkswagen a hacer el Passat CC. Esto, y la creencia de Ferdinand Piëch.
El Passat CC es un cupé. Con una particularidad: tiene cuatro puertas. Es una pequeña concesión a los pasajeros del asiento trasero, pero también puede ser visto como una forma de que estos no tengan necesariamente que molestar al chofer para subir o bajar de su escultura rodante. Visto por este ángulo, éste es un auto aún más egoísta que los que tienen dos puertas. Bendito egocentrismo. Porque de la forma de los autos que se centran mucho más en el piloto que en los demás, salen los autos más hermosos del planeta y el Passat CC acaba de entrar a ese selecto club.
Más largo, más bajo y más ancho que el Passat “normal”, el CC tiene una conducción muy distinta a la de su hermano. Pero ya llegaremos a eso.
Sus líneas son sinuosas, armoniosas y limpias. Su silueta, razón principal de su existencia, recuerda al único otro cupé de dos puertas del mercado: el Mercedes-Benz CLS. Ese rival seguramente fue el motivo el nacimiento del CC, ya que algún día Piëch dijo que para cada Mercedes-Benz, habría un auto de Volkswagen similar para competir en contra de él. Y ahora que Piëch tiene de nuevo mucho poder, no creemos que sea coincidencia que surja el Passat CC.
El precio a pagar por andar en semejante belleza, está en el interior. El chofer tiene que convivir con una fuerte sensación de encierro, provocada por el techo bajo y una línea de cintura elevada, que pone la ventana casi a la altura de su hombro. La visibilidad también es perjudicada por la fuerte inclinación de los pilares, más que nada los traseros, bien como por el reducido tamaño del medallón. Atrás sólo hay lugar para dos personas, ya que el asiento no es de banca. Hay entre ambos lugares una consola, que se cierra con una pequeña persiana enrollable, que esconde dos portavasos y un par de compartimientos más. Curiosamente, el espacio para la cabeza en el asiento trasero es mejor que en el delantero. La dificultad para entrar y salir, empero, es igual adelante y atrás, debido a la baja altura de los asientos y del auto, por supuesto.
Los materiales son de una calidad superior. Todo resulta impecable a la vista y al tacto. En la versión que probamos, la básica, hay insertos de aluminio en el tablero y la consola central; aire acondicionado dual y digital y un buen sistema de sonido que cuenta con una entrada auxiliar ubicada dentro de la consola central, mas no tiene entrada USB, lo que es una pena.
El ensamble, sin embargo, fue pensado y hecho para las perfectas autopistas germanas. En nuestros irregulares caminos, los ruidos aparecen en mayor cantidad de lo que nos gustaría para un auto de tan elevado precio y calidad general. En nuestro auto de pruebas, con tan sólo mil kilómetros en el odómetro, ya había ruidos en el quemacocos y en el tablero.
Los asientos de la versión base están forrados de “Leatherette”, una piel artificial que tiene la ventaja de ser de mantenimiento más fácil y la desventaja de ser mucho más sensible a la temperatura que el cuero natural. Con el sol fuerte, las vestiduras de esta versión del Passat CC, pueden quemar la piel de los desavisados.
El manejo del auto, como comentamos arriba, es bastante distinto de aquél en el Passat original. Su menor altura le confiere mayor aplomo, lo que en rectas proporciona mayor placer. Pero en las curvas, el mayor peso del CC y el menor juego de la suspensión, hacen que el coche salga de frente al alcanzar su límite. Esto también acontece en el Passat original, es cierto, pero el fenómeno es más fuerte en el CC. Este coche es menos ágil que su hermano, pero más firme. Cuestión de gustos.
El motor que equipaba nuestro auto de pruebas era el cuatro cilindros, de 2.0 litros con turbo-compresor y 200 CV. El mismo que equipa a otros VW y algunos Audi. Funciona bastante bien, con la ya acostumbrada demora para agarrar la potencia total, que se da un poco después de las 2,000 rpm. El resultado es rico, pero también algo brusco, como en todo turbo.
La caja es automática de seis velocidades, con cambios secuenciales que incluyen palancas en el volante. Es rápida y funciona de una manera agradable y eficiente.
Los frenos cuentan, por supuesto, con ABS y sistemas de control de estabilidad, tracción y frenado de urgencia. La seguridad se complementa con seis bolsas de aire.
Estar en un Passat CC es sentirse andando sobre lo último. Es estar en el centro de las miradas que no pueden dejarlo pasar en blanco por las calles. Es también vivir en una atmósfera de lujo absoluta, algo por lo que se paga desde el primer momento, claro. El Passat CC tiene precios que comienzan en los 388 mil pesos (precisamente éste en la prueba) y van hasta los 560 mil pesos mexicanos, por la versión con motor V6 de 280 caballos y tracción en las cuatro ruedas. Como producto, me queda claro que el precio es absolutamente adecuado. El problema es que tal vez existan muchos que, al pagar tanto por un coche, esperen un logotipo de mayor abolengo que el de VW en la parrilla de su nuevo auto.
Sergio Oliveira
Ficha Técnica
VW Passat CC
Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; DOHC; 16 válvulas; Turbocompresor; con inyección de combustible directo secuencial multipunto. Potencia: 200 cv @ 5,100 rpm / Torque: 280 newton-metro @ 1,800-5,000 rpm
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con DSG.
Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera – Independiente, de tipo paralelogramo deformable, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Frenos: De discos ventilados en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS).
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm)
4,799 / 1,855 / 1,417
Distancia entre ejes: 2,711 mm
Peso: 1,454 kilogramos.
Tanque- 70 litros.
Cajuela- 532 litros.
Precio: 388 mil pesos
Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara:
Aceleración de 0 a 100 km/h: en 8.5 segundos
Frenado de 100 km/h a cero: en 41 metros
Cuarto de milla: 15.93 segundos a 134 km/h
Velocidad máxima observada: 210 km/h
El Passat CC es un cupé. Con una particularidad: tiene cuatro puertas. Es una pequeña concesión a los pasajeros del asiento trasero, pero también puede ser visto como una forma de que estos no tengan necesariamente que molestar al chofer para subir o bajar de su escultura rodante. Visto por este ángulo, éste es un auto aún más egoísta que los que tienen dos puertas. Bendito egocentrismo. Porque de la forma de los autos que se centran mucho más en el piloto que en los demás, salen los autos más hermosos del planeta y el Passat CC acaba de entrar a ese selecto club.
Más largo, más bajo y más ancho que el Passat “normal”, el CC tiene una conducción muy distinta a la de su hermano. Pero ya llegaremos a eso.
Sus líneas son sinuosas, armoniosas y limpias. Su silueta, razón principal de su existencia, recuerda al único otro cupé de dos puertas del mercado: el Mercedes-Benz CLS. Ese rival seguramente fue el motivo el nacimiento del CC, ya que algún día Piëch dijo que para cada Mercedes-Benz, habría un auto de Volkswagen similar para competir en contra de él. Y ahora que Piëch tiene de nuevo mucho poder, no creemos que sea coincidencia que surja el Passat CC.
El precio a pagar por andar en semejante belleza, está en el interior. El chofer tiene que convivir con una fuerte sensación de encierro, provocada por el techo bajo y una línea de cintura elevada, que pone la ventana casi a la altura de su hombro. La visibilidad también es perjudicada por la fuerte inclinación de los pilares, más que nada los traseros, bien como por el reducido tamaño del medallón. Atrás sólo hay lugar para dos personas, ya que el asiento no es de banca. Hay entre ambos lugares una consola, que se cierra con una pequeña persiana enrollable, que esconde dos portavasos y un par de compartimientos más. Curiosamente, el espacio para la cabeza en el asiento trasero es mejor que en el delantero. La dificultad para entrar y salir, empero, es igual adelante y atrás, debido a la baja altura de los asientos y del auto, por supuesto.
Los materiales son de una calidad superior. Todo resulta impecable a la vista y al tacto. En la versión que probamos, la básica, hay insertos de aluminio en el tablero y la consola central; aire acondicionado dual y digital y un buen sistema de sonido que cuenta con una entrada auxiliar ubicada dentro de la consola central, mas no tiene entrada USB, lo que es una pena.
El ensamble, sin embargo, fue pensado y hecho para las perfectas autopistas germanas. En nuestros irregulares caminos, los ruidos aparecen en mayor cantidad de lo que nos gustaría para un auto de tan elevado precio y calidad general. En nuestro auto de pruebas, con tan sólo mil kilómetros en el odómetro, ya había ruidos en el quemacocos y en el tablero.
Los asientos de la versión base están forrados de “Leatherette”, una piel artificial que tiene la ventaja de ser de mantenimiento más fácil y la desventaja de ser mucho más sensible a la temperatura que el cuero natural. Con el sol fuerte, las vestiduras de esta versión del Passat CC, pueden quemar la piel de los desavisados.
El manejo del auto, como comentamos arriba, es bastante distinto de aquél en el Passat original. Su menor altura le confiere mayor aplomo, lo que en rectas proporciona mayor placer. Pero en las curvas, el mayor peso del CC y el menor juego de la suspensión, hacen que el coche salga de frente al alcanzar su límite. Esto también acontece en el Passat original, es cierto, pero el fenómeno es más fuerte en el CC. Este coche es menos ágil que su hermano, pero más firme. Cuestión de gustos.
El motor que equipaba nuestro auto de pruebas era el cuatro cilindros, de 2.0 litros con turbo-compresor y 200 CV. El mismo que equipa a otros VW y algunos Audi. Funciona bastante bien, con la ya acostumbrada demora para agarrar la potencia total, que se da un poco después de las 2,000 rpm. El resultado es rico, pero también algo brusco, como en todo turbo.
La caja es automática de seis velocidades, con cambios secuenciales que incluyen palancas en el volante. Es rápida y funciona de una manera agradable y eficiente.
Los frenos cuentan, por supuesto, con ABS y sistemas de control de estabilidad, tracción y frenado de urgencia. La seguridad se complementa con seis bolsas de aire.
Estar en un Passat CC es sentirse andando sobre lo último. Es estar en el centro de las miradas que no pueden dejarlo pasar en blanco por las calles. Es también vivir en una atmósfera de lujo absoluta, algo por lo que se paga desde el primer momento, claro. El Passat CC tiene precios que comienzan en los 388 mil pesos (precisamente éste en la prueba) y van hasta los 560 mil pesos mexicanos, por la versión con motor V6 de 280 caballos y tracción en las cuatro ruedas. Como producto, me queda claro que el precio es absolutamente adecuado. El problema es que tal vez existan muchos que, al pagar tanto por un coche, esperen un logotipo de mayor abolengo que el de VW en la parrilla de su nuevo auto.
Sergio Oliveira
Ficha Técnica
VW Passat CC
Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; DOHC; 16 válvulas; Turbocompresor; con inyección de combustible directo secuencial multipunto. Potencia: 200 cv @ 5,100 rpm / Torque: 280 newton-metro @ 1,800-5,000 rpm
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con DSG.
Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera – Independiente, de tipo paralelogramo deformable, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Frenos: De discos ventilados en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS).
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm)
4,799 / 1,855 / 1,417
Distancia entre ejes: 2,711 mm
Peso: 1,454 kilogramos.
Tanque- 70 litros.
Cajuela- 532 litros.
Precio: 388 mil pesos
Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara:
Aceleración de 0 a 100 km/h: en 8.5 segundos
Frenado de 100 km/h a cero: en 41 metros
Cuarto de milla: 15.93 segundos a 134 km/h
Velocidad máxima observada: 210 km/h