Una celebración rota y el hombre que dio la vida por su hijo
Heidi Nunes y Jared Tucker estaban celebrando su primer aniversario de boda en Barcelona; Bruno Gulotta paseaba por La Rambla con su familia
GUADALAJARA, JALISCO (20/AGO/2017).- Heidi Nunes y Jared Tucker estaban celebrando su primer aniversario de boda en Barcelona. Poco antes del atentado pasearon por las Ramblas. A Tucker se le dio por desaparecido durante varias horas tras el ataque. El pasado viernes, se confirmó que es una de las 14 víctimas mortales del atentado en Barcelona. Es posible que entre el centenar de heridos también haya otro nacional de Estados Unidos.
El secretario de Estado, Rex Tillerson, confirmó a primera hora de la mañana de ese día que un ciudadano estadounidense había falleció en el atropello intencionado y ofreció las condolencias a sus queridos. Pero evitó hacer público su nombre. Su viuda Nunes contó a la NBC que su marido, de 43 años, se levantó para ir al servicio unos minutos antes de producir el ataque. No supo más de él. “Solo escuché gritos”, comentó.
Las últimas doce horas han sido un movimiento constante en redes sociales para tratar de localizarlo, hasta que se ha confirmado la identidad del fallecido. Su sobrino Paul Luke creó un hilo de conversación en Reddit, un popular foro en Internet. En el mismo contó que su madre, hermana del fallecido, viajó a Barcelona para estar con la viuda. La familia quiere seguir sus deseos e incinerarlo, pero no será posible hasta que termine la investigación.
El atentado se cobró la vida o hirió a ciudadanos de 34 países, de acuerdo con la información ofrecida por los servicios de emergencia locales. “Seguimos tratando de confirmar si hay otros estadounidenses muertos o heridos”, indicó Tillerson en una breve declaración a la prensa, en la que de nuevo volvió a ofrecer la asistencia a las autoridades españolas en la investigación del ataque terrorista.
La pareja reside en Walnut Creek, no muy lejos de la ciudad de Oakland, al este de la bahía de San Francisco. Estaban de viaje por Europa celebrando su primer aniversario de boda. Antes de la parada en Barcelona estuvieron en París y Venecia. “Me empujaron al interior de un quiosco y estuve ahí escondida mientras corría gritando”, contó en la NBC. Lo identificó después en fotos las que se veía muy herido.
Los amigos acudieron también a Facebook buscando información a la desesperada y haciendo circular la voz, porque Heidi no lo encontró cuando volvió a buscarlo al paseo. El padre de Jared comentaba a los medios locales que no podían entender como algo así podía pasar. “Era la primera vez que iba a Europa”, indicó. Se trataba de una luna de miel retrasada, al no poder ir el año pasado. Antes de llegar a Barcelona visitaron juntos París.
Bruno Gulotta, un apasionado que apagó su luz
Bruno Gulotta, de 35 años, paseaba por La Rambla con su mujer Martina, de 28, y sus dos hijos, Aria, de siete meses, y Alessandro, de seis años. Aria colgaba de su madre en una mochila portabebés y Alessandro caminaba de la mano de su padre. La tranquilidad de esta joven familia, que pasaba unos días de vacaciones en Barcelona aprovechando los días de ferragosto, se truncó de repente, cuando de la muchedumbre salió la furgoneta arrollándolo todo. Gulotta parapetó a su hijo poniéndose delante de él. Así logró salvar al pequeño, pero él resultó atropellado y murió, según el relato de su esposa a los compañeros de trabajo.
Fue Martina quien llamó en la tarde de este jueves a los compañeros de trabajo del marido, que han contado en los periódicos y televisiones italianos cómo era Bruno. Vivía y trabajaba en Legnano, cerca de Milán. Era director de marketing en Tom’s Hardware, una revista digital especializada en tecnología con una plantilla en la que abundaban jóvenes apasionados de informática. Bruno no había cumplido los 30 años cuando se incorporó al equipo. Vivía a pocos metros de la redacción. “Era curioso, atento y lleno de entusiasmo”, declaró el director de la publicación, Pino Bruno, a la cadena SkyTg24.
La revista ha dedicado en su web un recuerdo emocionado: “A Bruno, que era un punto de referencia para todos los que le conocimos. Era nuestro pilar”. El autor de la necrológica, Roberto Buonanno, recuerda cómo era su compañero. “Llevaba siempre consigo un equipo de emergencia para [reparar] computadoras. Era capaz de solucionar cualquier problema, en cualquier momento, aunque no fuera de su especialidad. Bruno era una persona generosa y con un corazón grande. Sabía cómo compaginar una vida familiar rica con una brillante carrera profesional con un equilibrio que siempre le envidiaré”, escribe Buonanno en el portal, que hoy muestra lazo negro como señal de luto.
“Siempre te vamos a recordar. Fuiste un maestro de vida, y te prometo que voy a aprender mucho incluso de tu último acto”, concluye el mensaje de recuerdo.