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Un viaje del sartén al vino

Probamos una deliciosa combinación de los vinos de D.O. Rueda y el sabor de la cocina del chef Nico Mejía

GUADALAJARA, JALISCO (21/JUN/2015).- Sólo hay una forma en la que se puede hacer comunión con todos los sentidos: el maridaje. Experimentar nuevas texturas, los olores, los sabores y un sinfín de sensaciones es lo que la combinación de un buen vino y una minuciosa selección de platillos pueden lograr para hipnotizar con placer absoluto la boca de los comensales.

Así, gracias a la invitación del Consejo Regulador D.O. Rueda, España, tuvimos la oportunidad de atestiguar el sabor de una serie de vinos de distintas etiquetas españolas, acompañado por una comida de cinco tiempos preparada por el reconocido chef mexicano Nico Mejía (en la foto), quien hizo magia con su equipo de cocineros para que la contenida cocina del restaurante Cortéz tuviera la capacidad de servir a cerca de 40 invitados sus platillos en el momento exacto.

Te invitamos a revivir la experiencia de esta exclusiva reunión culinaria, en un viaje sin escalas que nuestro paladar probó del sartén a la copa de vino.

La relevancia de los vinos de la región D.O. Rueda

Platicamos con Mario Muñoz, Foreign Trade Promotion de Denominación de Origen Rueda, quien nos compartió datos relevantes que hacen de esta región vitivinícola española una de las más importantes de la Península Ibérica, rica en la producción de etiquetas de vino blanco, tal como lo comprobamos en el maridaje.

“Esta es una Denominación de Origen creada en 1980, siendo la primera de la Comunidad Autónoma de Castilla y León especializada en vinos blancos. El 95% de nuestros vinos son de variedades blancas y de ellas el 85% son Verdejo (que es nuestra variedad autóctona)”, explicó Muñoz, para darnos un contexto sobre lo que significa Rueda.

En la presentación del maridaje se mostraron ocho vinos, de ellos sólo uno fue tinto. “Todos son 100% Verdejo, el tinto es 100% tempranillo y hay uno más con una mezcla de 85% Verdejo y el resto Sauvignon Blanc”, compartió Muñoz, previo a lo que degustaríamos en la mesa de Cortéz.

Por otro lado, la idea de este maridaje es que algunas de estas etiquetas que aquí se presentaron puedan conseguir un importador para nuestro país, pero para lograr esto el primer paso es el educar un poco más a los profesionales y dar la oportunidad de conocer estos vinos, para tener una visión más completa de la gama de productos que Rueda presentó.

“Los vinos que traemos cuentan con mucha especialidad en aromas frutales, cítricos y combinaciones frescas, que en boca tienen una consistencia y una estructura grande que pueden ser el acompañamiento de muchas comidas”, aseguró Mario Muñoz.

LA COMIDA

Primer tiempo


Ensalada tibia de hojas mixtas, con un queso oreado, sellado, y un aderezo a base de piloncillo e higos caramelizados, que nos llevó a sabores dulces y también frescos de las hojas. Esto fue combinado con la degustación de dos vinos, el primero es un José Pariente, Sauvignon Blanc, con un estilo moderno y buena acidez. Y el segundo vino es una composición de la casa Lurton, el cual ofrece una combinación 85% Verdejo y 15% Sauvignon. Con estos vinos blancos en el maridaje se despertaron varios sabores en el paladar, así como dar firmeza a otros, ya sean dulces o salados.

Segundo tiempo

Nico Mejía preparó un clásico de la casa, una tostada raspada de Ciudad Guzmán, con salsa de tomatillo, cebolla y cueritos curtidos, con la pesca del día (un atún aleta amarilla de Colima). Esto acompañado con crema en la parte de arriba. Este platillo fue degustado con un vino Javier Sanz, un Verdejo 100%, con uvas prefiloxéricas, así como otro 100% Verdejo, un Protos. Al igual que en el primer tiempo, los sabores del pescado cobraron una tonalidad deliciosa, fresca, haciendo una fiesta de sabores.

Tercer tiempo


Probamos un robalo zarandeado, un platillo a base de una pasta de chile guajillo acompañado con papas confitadas sin grasa, y un pico de gallo que lleva pepino, cebolla morada y un puré de cebolla. El guisado tenía un gran contraste de sabores, lo que fue un reto para el vino que lo acompañó, un Circe 100% Verdejo, cuya combinación tuvo un resultado interesante, al suavizar sabores fuertes como el de la cebolla en el paladar, pero resaltando las propiedades del pescado.

Cuarto tiempo


Tocó el turno de probar un lechón preparado bajo un proceso de ocho horas, acompañado con un puré de papa, así como cebolla y ajo, lo que vino a contrastar la frescura de platillos que venían sirviéndose. Para degustar este platillo lo acompañamos con un tempranillo llamado Vacceos, un prometedor vino tinto que por supuesto combinó con suavidad en boca junto con la carne.

Postre

Para cerrar con broche de oro dulce, el postre fue una interpretación a la torta ahogada, con un pan en forma de bolillo acompañado de un helado de cajeta de Sayula y una salsa de frutos rojos con un toque picante. El platillo fue acompañado por un vino Castelo de Medina, Verdejo, fermentado en barrica de roble francés por tres meses, el cual contrastó su sabor de barrica con un vino Manía, también Verdejo, pero sin pasar por las barricas. El resultado, una mágica combinación de nieve y dulce, en equilibrio con la acidez de un buen vino blanco.

LOS VINOS

HERMANOS LURTON

Verdejo (85%) y Sauvignon (15%)

Bajo la misma tonalidad visual que el anterior, este es un Verdejo combinado con Sauvignon Blanc, que a la nariz se aprecian olores a lila, minerales, cítricos, hinojo y anís. A la boca confirma su personalidad herbal.

JOSÉ PARIENTE

Sauvignon Blanc

Ya servido en la copa podemos ver que cuenta con gas carbónico, algo normal ya que es un vino muy fresco. Tiene una tonalidad muy clara, un amarillo paja con matices pecosos. A la nariz se aprecian olores herbales, manzana verde, guayaba, muchos minerales, piña fermentada, entre otros. A la boca encontramos buena acidez, con sabores de frutas tropicales.

MANÍA

Verdejo (100%)

Un proyecto de vino que fue elaborado sin pasar por el roble en barrica. Su tonalidad blanca refleja que es un vino joven y afrutado. En nariz su aroma es potente con carácter herbáceo con notas de fruta como melocotón y membrillo. En boca, el toque mineral se hace presente así como el amargor que le proporcionan los terrenos pedregosos donde se produce su uva.

JAVIER SANZ
 
Verdejo (100%)

Entre las propiedades que distinguen a este vino están los sabores a frutas tropicales, yaca, plátano y chabacano. Incluso encontramos sabores a chocolate blanco, lo que nos dejó un buen sabor de boca orientado a lo dulce.

CIRCE

Verdejo (100%)

Presenta un color dorado con destellos verdosos en una hermosa botella que deja ver lo limpio y brillante que es su tonalidad. En nariz desprende aromas a piña, manzana y maracuyá. En boca aporta la firmeza y elegancia del sabor frutal y que se mantiene por un largo rato. Es perfecto para acompañar cualquier platillo de mariscos.

PROTOS

Verdejo (100%)

Entre las notas volvemos a resaltar las propiedades minerales y muy ácidas, así como acentos en piña. Tiene un perfil tropical. Un perfecto vino para la época de calor. Quizá este vino sea uno de los preferidos para el paladar mexicano, precisamente por la elevada acidez, algo a lo que estamos acostumbrados a degustar.

VACCEOS

Tempranillo (100%)

Con una acentuada tonalidad de vino tinto, este Tempranillo cuenta con tonalidades lácteas en boca, tan suaves como el sabor de la mantequilla, y con olor a maderas que pasan de la ciruela a las mismas uvas que lo conforman. El viaje en el paladar inicia con sabores caramelizados como chocolate, pero también finaliza con el amargor de grosella y frambuesa.

CASTELO DE MEDINA

Verdejo Vendimia Seleccionada (100%)

Fermentado en barrica de roble francés, este vino cuenta con un color amarillo paja con tonalidades verdosas. En nariz es fino y elegante que despierta aromas a hinojo y manzana con ligeros aromas tostados y especias. En boca aparecen de nuevo las especias, así como con buen cuerpo que invita a seguir degustándolo.

EL DATO

Más sobre D.O. Rueda

v La invitación del Consejo Regulador D.O. Rueda es una vez al año en México para dar a conocer las etiquetas que conforman esta, la tercera región más importante de la Península Ibérica, y la más importante en producción de vino blanco español, desde donde se exportan 160 mil botellas al año para nuestro país.

v México tradicionalmente es un mercado que consume vinos, pero su incorporación al consumo es reciente, desde los años ochenta. Además, para el mexicano el tinto es el preferido, pero el blanco busca posicionarse, ya que muchos lo consideran como un vino secundario (vs el vino tinto), por lo que uno de los objetivos de R.O. Rueda es mejorar la imagen del vino blanco.

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