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Un paso al frente
La versión del Sandero con detalles de todoterreno, busca convencer visualmente
La gama de Renault en México ha sufrido cambios significativos en su alineación a lo largo de los últimos años. Si bien la fanaticada de los autos franceses en México es numerosa, fue complicado para la marca posicionarse con sus productos europeos. Así fue como vimos desfilar por las salas de exhibición al Scénic, Clío, Megane y Laguna, que ahora han dejados sus lugares a vehículos más globalizados, con una orientación más amigable al mercado nuestro de cada día. Un ejemplo claro es este Stepway, la versión “ruda” del Sandero, que viene de la parte sur de nuestro continente, con un diseño y prestaciones que encajan mejor con el perfil azteca.
Una muestra de esta globalización es que ni siquiera el Sandero, del cual se basa el Stepway, es genuinamente americano, sino que comparte la plataforma del Dacia Logan, un modelo de origen rumano, cuya matriz fue adquirida por la alianza Renault-Nissan hace pocos años. En resumen, una mezcla muy variada de orígenes para este vehículo.
Stepway podría ser traducido literalmente como “un paso en el camino”. La idea general, es que este modelo pueda dar pasos más seguros por caminos menos accesibles para su hermano Sandero, especialmente por la altura desde el suelo y algunos detalles en la carrocería, que le dan un aire más agresivo y aventurero. El ejemplo más claro de esto es la simulación de “tumba-burros” que ofrece bajo la parrilla. Estéticamente atractivo; funcionalmente, pues parece que no tanto.
Aún con sus pretensiones audaces, el Stepway es un chico urbano. El espacio interior es generoso y cómodo. Las plazas traseras evidentemente se aprovechan mejor si viajan sólo dos adultos, aunque eso es común en autos de casi cualquier nivel. El espacio del maletero es bastante bueno, especialmente comparándolo con vehículos de su segmento. En sus 320 litros bien se acomodan tres maletas de tamaño mediano.
El equipamiento es también muy aceptable. Monta un estéreo con lector de CD y Mp3; mandos en el volante; aire acondicionado, espejos y cristales eléctricos. En cuanto a seguridad ofrece bolsas de aire delanteras y frenos ABS, aunque es preciso señalar que en las pruebas dinámicas en el autódromo se detuvo desde los 100 km/h en 44 metros, además de perder la dirección por unos metros, que obliga a corregir la trayectoria, lo que es una cifra que no se debe presumir. En pruebas anteriores a un Sandero, de mecánica y características generales más que similares, el resultado fue significativamente mejor, así que podríamos darle el beneficio de la duda a que sea un problema del auto probado, más que un asunto de todos los Stepway.
El manejo del coche es un punto fuerte. La calidad de marcha es buena, aunque sobresale la buena insonorización y la falta de ruidos en el ensamble. No se trata de un vehículo que vaya raudo y veloz por las calles de la ciudad. La respuesta del motor a bajas revoluciones es limitada, aunque su carácter urbano no pretende nada diferente. Las pruebas en la recta del cuarto de milla arrojaron 14.95 segundos en el 0 a 100 km/h y más de 19 segundos en recorrer los 400 metros. Nada digno para escribir a casa, pero tampoco es lo que se pide ni se busca. La transmisión manual de cinco velocidades es buena a secas, con un embrague suave y relativamente preciso, aunque la mecánica en la palanca podría ser más certera al engranar. El consumo de combustible podría ser mejor también, pero el rango de los 9 kilómetros por litro se ubica en la parte media alta de los productos de su tipo.
Por supuesto que también tiene el Stepway sus áreas de oportunidad (frase elegante para llamar a los problemas). La calidad de los materiales no es precisamente su carta de presentación. Los detalles más notorios están en el respaldo de los brazos que van montados en las puertas. Lleva unos insertos que pretenden imitar el aluminio, pero son demasiado opacos y poco agradables al tacto. A esto hay que añadir que el ensamble particularmente en esta zona es poco cuidado. Lo de la manufactura seguramente se corregirá conforme madure la línea de producción.
Hablar de diseño automotor en un medio impreso siempre resultará ocioso. Basta decir que el auto se ve robusto, tirado pa´delante, con cierta agresividad en la mirada, y eso, al final, le viene bien a su intención de ser audaz y aventurero. De las calcomanías de vinilo con garigoles, impresas en la parte trasera de la carrocería, no hay cosas buenas que decir, así que como dicen por ahí: “si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”.
Su competencia directa y precisa es el Crossfox de Volkswagen. Un vehículo de características tan similares, que no queda ni la mitad de un cuarto de duda, que Renault fabrica el Stepway para ponerle sabor al segmento aquí y en Sudamérica. ¿El precio? Unos muy realistas y justos 178,300 pesos para la única versión disponible en México.
Renault hace un muy buen trabajo en general con este vehículo. Diseño atractivo, buen nivel de equipamiento, precio razonable y notable calidad de marcha. Con estas bondades, la casa gala pretende fortalecer su presencia en suelo mexicano. Parece que en esta ocasión ha escogido un camino correcto.
Javier González Levy
Renault Stepway
Motor: Transversal, L4, 1.6 litros, DOHC, 16 válvulas
Potencia: 110 cv @ 5,750 rpm
Torque: 148 Nm @ 3,750 rpm
Transmisión: Manual de cinco velocidades (5+R)
Tracción: Delantera
Dirección: Con asistencia hidráulica
Suspensión delantera: Independiente tipo McPherson
Suspensión trasera: Barra de torsión en H con brazos de control
Frenos: Discos ventilados adelante, de tambor atrás, con ABS
Dimensiones en mm (largo/alto/ancho): 4,091/1,640/1,751
Capacidad de la cajuela: 320 litros
Capacidad del tanque de combustible: 50 litros
Peso: 1,160 kilos
0 a 100 km/h: 14.95 segundos
Cuarto de milla: 19.20 segundos @ 111 km/h
Frenado 100 a 0 km/h: 44 metros
Precio: 178,300 pesos
Una muestra de esta globalización es que ni siquiera el Sandero, del cual se basa el Stepway, es genuinamente americano, sino que comparte la plataforma del Dacia Logan, un modelo de origen rumano, cuya matriz fue adquirida por la alianza Renault-Nissan hace pocos años. En resumen, una mezcla muy variada de orígenes para este vehículo.
Stepway podría ser traducido literalmente como “un paso en el camino”. La idea general, es que este modelo pueda dar pasos más seguros por caminos menos accesibles para su hermano Sandero, especialmente por la altura desde el suelo y algunos detalles en la carrocería, que le dan un aire más agresivo y aventurero. El ejemplo más claro de esto es la simulación de “tumba-burros” que ofrece bajo la parrilla. Estéticamente atractivo; funcionalmente, pues parece que no tanto.
Aún con sus pretensiones audaces, el Stepway es un chico urbano. El espacio interior es generoso y cómodo. Las plazas traseras evidentemente se aprovechan mejor si viajan sólo dos adultos, aunque eso es común en autos de casi cualquier nivel. El espacio del maletero es bastante bueno, especialmente comparándolo con vehículos de su segmento. En sus 320 litros bien se acomodan tres maletas de tamaño mediano.
El equipamiento es también muy aceptable. Monta un estéreo con lector de CD y Mp3; mandos en el volante; aire acondicionado, espejos y cristales eléctricos. En cuanto a seguridad ofrece bolsas de aire delanteras y frenos ABS, aunque es preciso señalar que en las pruebas dinámicas en el autódromo se detuvo desde los 100 km/h en 44 metros, además de perder la dirección por unos metros, que obliga a corregir la trayectoria, lo que es una cifra que no se debe presumir. En pruebas anteriores a un Sandero, de mecánica y características generales más que similares, el resultado fue significativamente mejor, así que podríamos darle el beneficio de la duda a que sea un problema del auto probado, más que un asunto de todos los Stepway.
El manejo del coche es un punto fuerte. La calidad de marcha es buena, aunque sobresale la buena insonorización y la falta de ruidos en el ensamble. No se trata de un vehículo que vaya raudo y veloz por las calles de la ciudad. La respuesta del motor a bajas revoluciones es limitada, aunque su carácter urbano no pretende nada diferente. Las pruebas en la recta del cuarto de milla arrojaron 14.95 segundos en el 0 a 100 km/h y más de 19 segundos en recorrer los 400 metros. Nada digno para escribir a casa, pero tampoco es lo que se pide ni se busca. La transmisión manual de cinco velocidades es buena a secas, con un embrague suave y relativamente preciso, aunque la mecánica en la palanca podría ser más certera al engranar. El consumo de combustible podría ser mejor también, pero el rango de los 9 kilómetros por litro se ubica en la parte media alta de los productos de su tipo.
Por supuesto que también tiene el Stepway sus áreas de oportunidad (frase elegante para llamar a los problemas). La calidad de los materiales no es precisamente su carta de presentación. Los detalles más notorios están en el respaldo de los brazos que van montados en las puertas. Lleva unos insertos que pretenden imitar el aluminio, pero son demasiado opacos y poco agradables al tacto. A esto hay que añadir que el ensamble particularmente en esta zona es poco cuidado. Lo de la manufactura seguramente se corregirá conforme madure la línea de producción.
Hablar de diseño automotor en un medio impreso siempre resultará ocioso. Basta decir que el auto se ve robusto, tirado pa´delante, con cierta agresividad en la mirada, y eso, al final, le viene bien a su intención de ser audaz y aventurero. De las calcomanías de vinilo con garigoles, impresas en la parte trasera de la carrocería, no hay cosas buenas que decir, así que como dicen por ahí: “si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”.
Su competencia directa y precisa es el Crossfox de Volkswagen. Un vehículo de características tan similares, que no queda ni la mitad de un cuarto de duda, que Renault fabrica el Stepway para ponerle sabor al segmento aquí y en Sudamérica. ¿El precio? Unos muy realistas y justos 178,300 pesos para la única versión disponible en México.
Renault hace un muy buen trabajo en general con este vehículo. Diseño atractivo, buen nivel de equipamiento, precio razonable y notable calidad de marcha. Con estas bondades, la casa gala pretende fortalecer su presencia en suelo mexicano. Parece que en esta ocasión ha escogido un camino correcto.
Javier González Levy
Renault Stepway
Motor: Transversal, L4, 1.6 litros, DOHC, 16 válvulas
Potencia: 110 cv @ 5,750 rpm
Torque: 148 Nm @ 3,750 rpm
Transmisión: Manual de cinco velocidades (5+R)
Tracción: Delantera
Dirección: Con asistencia hidráulica
Suspensión delantera: Independiente tipo McPherson
Suspensión trasera: Barra de torsión en H con brazos de control
Frenos: Discos ventilados adelante, de tambor atrás, con ABS
Dimensiones en mm (largo/alto/ancho): 4,091/1,640/1,751
Capacidad de la cajuela: 320 litros
Capacidad del tanque de combustible: 50 litros
Peso: 1,160 kilos
0 a 100 km/h: 14.95 segundos
Cuarto de milla: 19.20 segundos @ 111 km/h
Frenado 100 a 0 km/h: 44 metros
Precio: 178,300 pesos