Suplementos
Un año con san Pablo: San Pablo, el gran Apóstol
Hoy termina el Año dedicado a san Pablo, que el Papa Benedicto XVI quiso fuera celebrado en conmemoración del 2000 aniversario de su nacimiento
Hoy termina el Año dedicado a san Pablo, que el Papa Benedicto XVI quiso fuera celebrado en conmemoración del 2000 aniversario de su nacimiento.
Es verdaderamente notable que a una persona se le recuerde tan vivamente después de tantos, tantísimos años, y es sorprendente que a estas alturas tenga todavía tan fuerte influencia en nuestro mundo que ha ido pasando por tantos cambios y transformaciones.
Ciertamente el Año Paulino se termina, pero nos queda la inquietud de seguir conociendo al Apóstol de los gentiles y continuar ahondando en sus enseñanzas tan vivas y actuales todavía.
A este respecto me gustaría recomendar un pequeño libro que se titula: “Escuchando a San Pablo”, en el cual se recogen fragmentos de sus cartas; son frases muy breves que pueden ayudarnos a comprender mejor su mensaje y a recordar su enseñanza.
Los principales temas que aborda este librito se refieren principalmente al encuentro de san Pablo con Jesucristo; al amor como Jesús lo vivió y predicó; a la verdadera sabiduría a la vivencia de la libertad y a la vida de oración. También aborda temas como la evangelización, la entrega en el apostolado y la gloria que el Señor promete a quienes le siguen con fe y con amor.
En realidad es un libro pequeño y muy económico, pero es una forma práctica de tener a la mano las enseñanzas vivas de san Pablo en cuanto se refiere a los temas en él abordados.
Estoy segura de que esta fecha no será una conclusión, antes bien, quedará en las mentes y los corazones el deseo de seguir ahondando en su vida y en su enseñanza, que nos lleva directamente al corazón de Cristo Jesús y nos ayuda a vivir mejor y con mayor entusiasmo el camino cristiano.
Es por este motivo que propongo hacer todavía un breve recuento de la vida y hechos de este Apóstol que, aunque no fue de los primeros llamados ni de aquellos que siguieron de cerca de Jesús durante su vida terrena, sí fue uno de los que con mayor dedicación se empeñó por propagar la fe cristiana y llevarla hasta los confines del mundo entonces conocido.
Por lo pronto en los próximos temas iremos haciendo una breve semblanza de su vida y sus hechos, conforme a los datos más fidedignos que hasta nosotros han llegado.
Por hoy nos limitamos a elevar una plegaria pidiendo a Cristo Jesús, por intercesión de san Pablo, que nos ayude a ser también nosotros pregoneros de su mensaje y portadores de la luz con la cual Él ha querido iluminar a todo ser humano que viene a este mundo.
Que Dios Padre acoja nuestra súplica y nos conceda vivir en el amor.
Oración:
Te Bendigo y alabo Dios Padre,
porque elegiste a san Pablo
como Apóstol y predicador de la Salvación
que nuestro Señor Jesucristo
trajo a la humanidad
con su vida, muerte y resurrección.
Te doy gracias porque su ejemplo
sigue siendo vivo para nosotros
y podemos ver a san Pablo
como modelo y guía que nos invita
a propagar el Evangelio
en todo tiempo y lugar.
Te pedimos, Señor, que nos ayudes
a responder como san Pablo
a la misión que nos has dado,
y que nunca olvidemos ser para los demás
Buena noticia que anima y alienta
a cuantos nos rodean
y así podamos llegar a la meta
donde Cristo Jesús nos espera. Amén.
María Belén Sánchez fsp
Es verdaderamente notable que a una persona se le recuerde tan vivamente después de tantos, tantísimos años, y es sorprendente que a estas alturas tenga todavía tan fuerte influencia en nuestro mundo que ha ido pasando por tantos cambios y transformaciones.
Ciertamente el Año Paulino se termina, pero nos queda la inquietud de seguir conociendo al Apóstol de los gentiles y continuar ahondando en sus enseñanzas tan vivas y actuales todavía.
A este respecto me gustaría recomendar un pequeño libro que se titula: “Escuchando a San Pablo”, en el cual se recogen fragmentos de sus cartas; son frases muy breves que pueden ayudarnos a comprender mejor su mensaje y a recordar su enseñanza.
Los principales temas que aborda este librito se refieren principalmente al encuentro de san Pablo con Jesucristo; al amor como Jesús lo vivió y predicó; a la verdadera sabiduría a la vivencia de la libertad y a la vida de oración. También aborda temas como la evangelización, la entrega en el apostolado y la gloria que el Señor promete a quienes le siguen con fe y con amor.
En realidad es un libro pequeño y muy económico, pero es una forma práctica de tener a la mano las enseñanzas vivas de san Pablo en cuanto se refiere a los temas en él abordados.
Estoy segura de que esta fecha no será una conclusión, antes bien, quedará en las mentes y los corazones el deseo de seguir ahondando en su vida y en su enseñanza, que nos lleva directamente al corazón de Cristo Jesús y nos ayuda a vivir mejor y con mayor entusiasmo el camino cristiano.
Es por este motivo que propongo hacer todavía un breve recuento de la vida y hechos de este Apóstol que, aunque no fue de los primeros llamados ni de aquellos que siguieron de cerca de Jesús durante su vida terrena, sí fue uno de los que con mayor dedicación se empeñó por propagar la fe cristiana y llevarla hasta los confines del mundo entonces conocido.
Por lo pronto en los próximos temas iremos haciendo una breve semblanza de su vida y sus hechos, conforme a los datos más fidedignos que hasta nosotros han llegado.
Por hoy nos limitamos a elevar una plegaria pidiendo a Cristo Jesús, por intercesión de san Pablo, que nos ayude a ser también nosotros pregoneros de su mensaje y portadores de la luz con la cual Él ha querido iluminar a todo ser humano que viene a este mundo.
Que Dios Padre acoja nuestra súplica y nos conceda vivir en el amor.
Oración:
Te Bendigo y alabo Dios Padre,
porque elegiste a san Pablo
como Apóstol y predicador de la Salvación
que nuestro Señor Jesucristo
trajo a la humanidad
con su vida, muerte y resurrección.
Te doy gracias porque su ejemplo
sigue siendo vivo para nosotros
y podemos ver a san Pablo
como modelo y guía que nos invita
a propagar el Evangelio
en todo tiempo y lugar.
Te pedimos, Señor, que nos ayudes
a responder como san Pablo
a la misión que nos has dado,
y que nunca olvidemos ser para los demás
Buena noticia que anima y alienta
a cuantos nos rodean
y así podamos llegar a la meta
donde Cristo Jesús nos espera. Amén.
María Belén Sánchez fsp