Tesoro galo en Colmar
La ciudad ahora se está descubriendo ante los viajeros que buscan una experiencia que combine cultura con diversión
GUADALAJARA, JALISCO (02/ABR/2017).- Ciudad con toque campirano, aire limpio y llena de pequeños detalles que terminan por hacerte sentir en un cuento. Una de esas urbes en las que no importa en qué dirección decidas voltear, siempre te toparás con un bello horizonte. Así es Colmar, una joya que Francia comienza a presumirle al mundo.
Colmar se encuentra en el corazón de la región francesa de Alsacia, a los pies de las cordilleras de Los Vosgos, una región que ha estado habitada desde hace más de mil años de forma ininterrumpida. Cuando camines por ella, notarás que su estilo arquitectónico es gótico alemán, ¿la razón? Su cercanía con la nación teutona y el Rhin.
Pasear por sus callejones es una delicia. Las casas, con sus fachadas coloridas y grandes ventanas, forman un crisol cromático que endulza la vista. Pero si esta vista de maravilla, quedarás encantado con la llamada “Pequeña Venecia”.
La Pequeña Venecia es uno de los barrios más increíbles que encontrarás en un pueblo de Francia. Es un barrio sembrado de casitas tradicionales fincadas a lo largo del Río Launch. ¿La mejor forma de recorrerlo? Un sublime paseo en barca.
Otro barrio que no te debes perder en tu visita es el Distrito de la Pescadería, que se ganó su nombre porque en este vecindario se instalaron los primeros pescadores de la ciudad, que se volverían de paso en motor económico en la época medieval.
Aunque tiene menos de 70 mil habitantes, esta ciudad es uno de los epicentros más destacados de la vida cultural de Francia. Su Museo Unterlinden, es uno de los más visitados de ese país, cuyo principal tesoro es un impresionante retablo de Isenheim, una de las grandes piezas del gótico alemán. Otro recinto que debes descubrir es el Museo Bartholdi, que antes era la casa del escultor Auguste Bartholdi, quien ganó fama por el diseño de la Estatua de la Libertad.
Belleza y cultura son parte de lo que constituye el encanto de Colmar, pero también se come bastante bien. El plato estrella de la cocina de Alsacia es el Foie Gras, pero otros que debes degustar son el Matelote du Rhin (guiso de pescado de río cocidos en vino blanco), Choucroute (hojas de repollo fermentado) y el Baeckeoffe (plato con papa, carne y verduras que toma todo un día preparar).
Pero esta ciudad francesa también es conocida por sus viñedos, de hecho se le nombra como la capital de vino de Alsacia. Su ruta del vino mide unos 170 kilómetros y es una delicia para quienes se aprecian de gozar de una buena copa. ¿Se te antoja descubrir esta joya?
¿Y cómo llego?
Por aire. A 70 kilómetros de Colmar se encuentran el Aeropuerto de Estrasburgo-Entzheim y el Euroaeropuerto de Basel-Mulhouse-Friburgo. A Colmar también llegan trenes de alta velocidad que provienen de París o Lyon.