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Serie julio: Destinos de verano
Tequila, una aventura para los sentidos
En esta serie presentaremos destinos que si bien son conocidos, han sido
redescubiertos y ahora ofrecen mayores beneficios a sus visitantes.
Espacios arquitectónicos, paisajes, gastronomía y tradiciones, son algunas de las cosas que ofrecen los pueblos pequeños. Elementos que hacen de un fin de semana toda una experiencia, digna de ser compartida con la familia y los amigos.
Ahora estos son los refugios ideales de los tapatíos, especialmente para
quienes no pueden de disponer de más de tres días para descansar, por lo que hacer planes de viaje parece un tanto complicado.
De los lugares conocidos que saltan a la popularidad es Tequila, Jalisco. Una pequeña ciudad localizada a escasos 45 minutos de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Hay dos caminos que conducen a la población, el de la carretera libre y el de la autopista. Ambos ofrecen una vista espléndida, aunque sin duda el
viejo camino es mucho más disfrutable, sobre todo si no hay prisa.
La bienvenida a la región está a cargo del paisaje agavero, considerado
Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO a partir del 12 de julio de 2006. Esto comprende una zona de 34 mil 658 hectáreas, entre el pie del Volcán Tequila y el cañón del Río Grande.
En el trayecto se puede disfrutar del Valle de los Azules, sitio en el que
se mantuvo escondido Santo Toribio Romo, uno de los mártires de la época de los cristeros.
Ya cerca del pueblo se alcanza a distinguir la torre del templo y se ven
las casitas. Entrando se percibe ese ambiente típico de los pueblos pequeños; la gente que circula por las calles principales se dirige a sus pendientes habituales, mientras que el turista pasea cautivado entre las casas y los souvenirs, que en gran medida le rinden un homenaje a la bebida homónima.
redescubiertos y ahora ofrecen mayores beneficios a sus visitantes.
Espacios arquitectónicos, paisajes, gastronomía y tradiciones, son algunas de las cosas que ofrecen los pueblos pequeños. Elementos que hacen de un fin de semana toda una experiencia, digna de ser compartida con la familia y los amigos.
Ahora estos son los refugios ideales de los tapatíos, especialmente para
quienes no pueden de disponer de más de tres días para descansar, por lo que hacer planes de viaje parece un tanto complicado.
De los lugares conocidos que saltan a la popularidad es Tequila, Jalisco. Una pequeña ciudad localizada a escasos 45 minutos de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Hay dos caminos que conducen a la población, el de la carretera libre y el de la autopista. Ambos ofrecen una vista espléndida, aunque sin duda el
viejo camino es mucho más disfrutable, sobre todo si no hay prisa.
La bienvenida a la región está a cargo del paisaje agavero, considerado
Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO a partir del 12 de julio de 2006. Esto comprende una zona de 34 mil 658 hectáreas, entre el pie del Volcán Tequila y el cañón del Río Grande.
En el trayecto se puede disfrutar del Valle de los Azules, sitio en el que
se mantuvo escondido Santo Toribio Romo, uno de los mártires de la época de los cristeros.
Ya cerca del pueblo se alcanza a distinguir la torre del templo y se ven
las casitas. Entrando se percibe ese ambiente típico de los pueblos pequeños; la gente que circula por las calles principales se dirige a sus pendientes habituales, mientras que el turista pasea cautivado entre las casas y los souvenirs, que en gran medida le rinden un homenaje a la bebida homónima.