Suplementos

“Ser grande, por el camino correcto”

El deseo de ser grande ha llevado a los artistas a crear las obras más excelsas que los hombres han conocido

De una manera intencional, Dios puso en cada hombre un anhelo por la grandeza, un deseo por trascender, que lo ha llevado a intentar todo lo que sea, con tal de sentir que ha hecho algo grande. Eso explica a los exploradores, que han subido a las montañas más altas y peligrosas, han explorado las cavernas más recónditas, y que se han aventurado para conocer partes del planeta que nunca antes habían sido vistas por el hombre.

El deseo de ser grande también ha llevado a los artistas a crear las obras más excelsas que los hombres han conocido, estos hombres y mujeres han desarrollado todo su potencial y han pulido todos sus dones, para crear obras que maravillen a los hombres, y sin duda lo han logrado con creces.

Alcanzar la grandeza  ha impulsado a los conquistadores para crear grandes ejércitos, y planes de guerra que los ha convertido en los dueños de países y grandes territorios. Han levantado monumentos propios, han puesto su nombre a ciudades, y han confiado que la posteridad mantendrá la grandeza de sus conquistas.

Al deportista más extraordinario lo consideramos grande, lo mismo que a la mejor cantante, y así sucesivamente con casi cualquier quehacer de los hombres. El deseo de grandeza que Dios sembró en el corazón de los hombres es la explicación para muchos de los avances científicos, sociales, económicos y culturales de la humanidad.

Pero el mismo Dios que sembró en el corazón del hombre el deseo por la grandeza, un día envió a su Hijo a la tierra, para que nos explicara cuál es, ante los ojos de Dios la manera de llegar a ser verdaderamente grande: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos".  

Angel Flores Rivero  
iglefamiliar@hotmail.com

Temas

Sigue navegando