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Salud Distracción e hiperactividad
Correr, brincar, subir, bajar, tocar, gritar o hacer muchas “travesuras” son algunos de los síntomas de TDAH
La hiperactividad y el trastorno de déficit de atención, son molestias que preocupan a muchos padres y maestros, ya que afectan las relaciones sociales y el desarrollo integral de los niños y aunque son problemas diferentes, los dos presentan las mismas manifestaciones y generalmente se presentan juntos.
El Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), es una serie de características inadecuadas de la función de atención y control de impulsos que afecta tanto el rendimiento escolar así como los aspectos conductuales, emocionales y sociales de los niños y adolescentes.
La especialista en psiquiatría del Instituto Jalisciense de Salud Mental, Claudia Ruvalcaba Navarro, explica que este trastorno se refleja en los niños con mucha distracción y se caracteriza porque suelen ser impulsivos, y por ello es fácil que se distraigan: los niños no pueden estudiar ni estar sentados.
Este trastorno generalmente es genético, aunque no siempre. Es común que muchos niños lo padezcan, pero no lo manifiesten: “En gemelos, el TDAH se presenta casi el 70%”, es allí donde se ha observado un componente genético importante, pues muchas veces el trastorno se presenta en tíos o abuelos, esto significa que no siempre lo heredan de los padres.
Tipos de TDAH
• Inatento: Es difícil para el niño organizar o terminar una tarea, prestar atención a los detalles, o seguir instrucciones o una conversación. La persona afectada se distrae fácilmente u olvida los detalles de las rutinas diarias
• Hiperactivo: Los pequeños se muestran inquietos y hablan mucho. Les es difícil permanecer tranquilos por mucho tiempo, un ejemplo es comer o realizar un trabajo. Los niños más pequeños tienden a correr, saltar o trepar constantemente. Se muestran impacientes y tienen problemas de impulsividad. Cuando una persona es impulsiva, puede que interrumpa mucho a los demás, le quite cosas a otra persona o hable en momentos inoportunos. Se le dificulta esperar su turno y oír instrucciones. Una persona impulsiva puede tener más accidentes y lesiones que otras.
• Combinado: Las personas que presentan por igual su estado hiperactivo e inatento.
Este trastorno comienza a manifestarse alrededor de los cinco años de edad y se hace más notorio durante la etapa escolar. Los maestros, quienes generalmente lo detectan, se quejan de su conducta y algunos sugieren a los padres consultar con un médico o especialista, que si no está bien capacitado para manejar el problema, lo puede agravar. Para detectar el TDAH se necesita poner mucha atención, desde pequeños los niños muestran conductas que los caracterizan y los hacen diferentes a sus compañeros de juego, pero además, explica la psiquiatra, es durante la etapa prenatal que algunas madres detectan la hiperactividad de sus hijos; ya que el bebé se mueve mucho en el vientre, incluso “suelen nacer con el cordón umbilical enredado en el cuello”.
El tratamiento médico para los niños depende del tipo de TDAH, en algunos caso se requerirá apoyo psicológico, en otros tratamientos alópatas o psiquíatraticos y en casos extremos son llevados a escuelas especiales, donde reciben mayor y mejor atención.
Raquel Villegas licenciada en educación especial y trabajadora del Colegio Quasar en Guadalajara, explica que quienes padecen TDAH no pueden estar quietos, concentrados: “se aburren y abandonan de inmediato la actividad que están realizando”.
Las escuelas especializadas en niños con TDAH son atendidas por personal que conoce y domina las técnicas para que los niños aprendan y retengan la información, así como que aprenda las normas de conducta social que tiene cualquier otro pequeño de su edad. Raquel cuenta que estos niños “son tan tiernos como los demás, sólo que se les debe poner más atención y cuidado, y son capaces de percibir muy bien los sentimientos de los demás”.
Para atender a los pequeños con este gran problema no se necesita saturar su mente con actividades, talleres o deportes; lo niños necesitan aprender a sobrellevar su vida con la energía que los caracteriza. Además, su distracción y retención generalmente se debe a que su mente trabaja con una velocidad mayor de lo normal; muchos creen que un niño que no aprende es “tonto”, sin embargo suele ser todo lo contrario, ellos pierden la concentración rápidamente, por lo que se necesita, explica Raquel, saber si su forma de aprender es auditiva, visual o kinestésica y partir de eso para desarrollar la técnica de aprendizaje”.
Aquí un ejemplo de los niños en un taller de literatura dentro de Quasar
Diccionario de la imaginación
El corazón es rojo como un puño.
El collar es el cometa del cuello.
La pulsera es la estrella de la mano.
La estrella es queso amarillo de la noche.
Nachito
Cosas que se rompen
Una ventana, un vaso, una puerta, se rompe una amistad.
Ruth
Cosas imposibles
Respirar en el espacio.
Que te saquen el corazón y vivas.
Estornudar y abrir los ojos.
Que te corten la cabeza y vivas.
Volar sin avión.
Alonso
Cosas que crecen
El ser humano, el perro, el gato, las plantas y el enojo.
Luis Mario
Amor
El amor es como las nubes,
entre el azul y los rayos del sol.
El amor es inexplicable
como el viento fuerte y largo.
El amor se entrega
como lo hace cualquier animal
con su cariño.
El desamor es como si fueras en un cerro verde y hermoso
y vieras un bello venado...
y lo cazaran.
Cosas que nos alejan
El hielo nos aleja del fuego
La luna nos aleja del sol
El refri nos aleja de la comida
La nieve nos aleja del calor
El corazón frío nos aleja de la felicidad.
Diego
Amigos
Tus verdaderos amigos son un gran espejo.
Eli
por: adriana galaviz
El Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), es una serie de características inadecuadas de la función de atención y control de impulsos que afecta tanto el rendimiento escolar así como los aspectos conductuales, emocionales y sociales de los niños y adolescentes.
La especialista en psiquiatría del Instituto Jalisciense de Salud Mental, Claudia Ruvalcaba Navarro, explica que este trastorno se refleja en los niños con mucha distracción y se caracteriza porque suelen ser impulsivos, y por ello es fácil que se distraigan: los niños no pueden estudiar ni estar sentados.
Este trastorno generalmente es genético, aunque no siempre. Es común que muchos niños lo padezcan, pero no lo manifiesten: “En gemelos, el TDAH se presenta casi el 70%”, es allí donde se ha observado un componente genético importante, pues muchas veces el trastorno se presenta en tíos o abuelos, esto significa que no siempre lo heredan de los padres.
Tipos de TDAH
• Inatento: Es difícil para el niño organizar o terminar una tarea, prestar atención a los detalles, o seguir instrucciones o una conversación. La persona afectada se distrae fácilmente u olvida los detalles de las rutinas diarias
• Hiperactivo: Los pequeños se muestran inquietos y hablan mucho. Les es difícil permanecer tranquilos por mucho tiempo, un ejemplo es comer o realizar un trabajo. Los niños más pequeños tienden a correr, saltar o trepar constantemente. Se muestran impacientes y tienen problemas de impulsividad. Cuando una persona es impulsiva, puede que interrumpa mucho a los demás, le quite cosas a otra persona o hable en momentos inoportunos. Se le dificulta esperar su turno y oír instrucciones. Una persona impulsiva puede tener más accidentes y lesiones que otras.
• Combinado: Las personas que presentan por igual su estado hiperactivo e inatento.
Este trastorno comienza a manifestarse alrededor de los cinco años de edad y se hace más notorio durante la etapa escolar. Los maestros, quienes generalmente lo detectan, se quejan de su conducta y algunos sugieren a los padres consultar con un médico o especialista, que si no está bien capacitado para manejar el problema, lo puede agravar. Para detectar el TDAH se necesita poner mucha atención, desde pequeños los niños muestran conductas que los caracterizan y los hacen diferentes a sus compañeros de juego, pero además, explica la psiquiatra, es durante la etapa prenatal que algunas madres detectan la hiperactividad de sus hijos; ya que el bebé se mueve mucho en el vientre, incluso “suelen nacer con el cordón umbilical enredado en el cuello”.
El tratamiento médico para los niños depende del tipo de TDAH, en algunos caso se requerirá apoyo psicológico, en otros tratamientos alópatas o psiquíatraticos y en casos extremos son llevados a escuelas especiales, donde reciben mayor y mejor atención.
Raquel Villegas licenciada en educación especial y trabajadora del Colegio Quasar en Guadalajara, explica que quienes padecen TDAH no pueden estar quietos, concentrados: “se aburren y abandonan de inmediato la actividad que están realizando”.
Las escuelas especializadas en niños con TDAH son atendidas por personal que conoce y domina las técnicas para que los niños aprendan y retengan la información, así como que aprenda las normas de conducta social que tiene cualquier otro pequeño de su edad. Raquel cuenta que estos niños “son tan tiernos como los demás, sólo que se les debe poner más atención y cuidado, y son capaces de percibir muy bien los sentimientos de los demás”.
Para atender a los pequeños con este gran problema no se necesita saturar su mente con actividades, talleres o deportes; lo niños necesitan aprender a sobrellevar su vida con la energía que los caracteriza. Además, su distracción y retención generalmente se debe a que su mente trabaja con una velocidad mayor de lo normal; muchos creen que un niño que no aprende es “tonto”, sin embargo suele ser todo lo contrario, ellos pierden la concentración rápidamente, por lo que se necesita, explica Raquel, saber si su forma de aprender es auditiva, visual o kinestésica y partir de eso para desarrollar la técnica de aprendizaje”.
Aquí un ejemplo de los niños en un taller de literatura dentro de Quasar
Diccionario de la imaginación
El corazón es rojo como un puño.
El collar es el cometa del cuello.
La pulsera es la estrella de la mano.
La estrella es queso amarillo de la noche.
Nachito
Cosas que se rompen
Una ventana, un vaso, una puerta, se rompe una amistad.
Ruth
Cosas imposibles
Respirar en el espacio.
Que te saquen el corazón y vivas.
Estornudar y abrir los ojos.
Que te corten la cabeza y vivas.
Volar sin avión.
Alonso
Cosas que crecen
El ser humano, el perro, el gato, las plantas y el enojo.
Luis Mario
Amor
El amor es como las nubes,
entre el azul y los rayos del sol.
El amor es inexplicable
como el viento fuerte y largo.
El amor se entrega
como lo hace cualquier animal
con su cariño.
El desamor es como si fueras en un cerro verde y hermoso
y vieras un bello venado...
y lo cazaran.
Cosas que nos alejan
El hielo nos aleja del fuego
La luna nos aleja del sol
El refri nos aleja de la comida
La nieve nos aleja del calor
El corazón frío nos aleja de la felicidad.
Diego
Amigos
Tus verdaderos amigos son un gran espejo.
Eli
por: adriana galaviz