Suplementos

Río Cuzalapa

Un recorrido por el sur de Jalisco, en los linderos con Colima, y la belleza de sus paisajes

GUADALAJARA, JALISCO (19/MAYO/2013).- En la maravillosa Sierra Manantlán, “lugar de manantiales”,  donde mana el agua, abundante agua por doquier, aún en temporal de estiaje. Al suroeste del Cerro la Cumbre, escurren melodías de agua, los arroyos: El Almeal, La Sidra, La Cumbre, El Durazno y La Paloma. Preciosos arroyos que se van juntando con delicadeza, para formar el hermosísimo Río Cuzalapa, el clericó José María Arreola definió, Cuzalpa-apan, río; cuzatli o cozatli, onza o comadreja. “Río de comadrejas”.

Nicolás y yo, estábamos en la Bahía Santiago y optamos por conocer el Río Cuzalapa, al alba de cierto día, de principios de mayo, partimos con dirección a Minatitlán, pasando Comatlán de Miraflores, nos desviamos a El Huizcolote, pasamos el Río San José y nos seguimos para Chandiablo, a corta distancia viramos a la derecha en el primer camino de tierra, que fue bordeando por una fabulosa garganta, cubierta y sombreada por centenarias ceibas, higueras y parotas, la garganta nos llevó a una cresta del pintoresco cañón del Río Marabasco. Llegamos a un puente y nos detuvimos a contemplar el hechizante río, al este, el río serpenteaba del norte, a unos ocho kilómetros había recibido al Cuzalapa, venía alimentando con gracia unas fosas, al girar canturreaba vida al acariciar varias piedras, para luego entrar con garbo a una esplendida fosa, donde la sombra del puente se reflejaba al oeste, al extremo de la fosa, unas copas de frondosos árboles se miraban en el relajado espejo, después de un playón, apreciamos los columnas y un tramo del viejo puente. De las ruinas, el río giraba un tanto al norte y se escondía entre piedras y matorrales.

En diciembre de 1895, Juan Ignacio Matute y Cañedo, escribió: “El límite Sur de Jalisco o sea con el Estado de Colima… después un paralelo al Sur de Chacala y de allí el río de Cihuatlán, Chacala ó Marabasco y de Sayulita á la Piedra Blanca; límites reconocidos hace tiempo y que hasta ahora no han ofrecido dificultades entre ambos Estados… nace en el municipio de Autlán, entre los ranchos de Manantlán y Cuzalapa, al S. y cerca de Chacala se le junta el arroyo de San Juan Amoloyan o de Comitán  que recorre el Estado de Colima; con este contingente mantiene su caudal todo el año, experimenta fuertes crecientes que duran unos 2 días y que impiden el cruzarlo en sus vados de Sayulita, Zihuatlán y Chacala; recorre una extensión de 120 kilómetros y desemboca en la laguna de Torrenate que se comunica con el puerto de Navidad; en cuya laguna fondean y se abrigan todavía las pequeñas embarcaciones que trafican en el puerto”.  

Pasando el puente, entramos al cautivador municipio de Cuautitlán, pasamos por Seguaya y luego seguimos el sendero de Chacala, “río de los camarones”, a corta distancia fuimos sorprendidos por el precioso Río Cuzalapa, que en la región que pisábamos se le llama también Chacala. Una gran peña blanca ha sido labrada por el río, que zigzagueaba la escarpada peña con gracia, contrastando fabulosamente con aquel páramo rocoso, ¡algo insólito! Seguimos la brecha a Cuzalapa, que fue bordeando el río y regalándonos atractivos parajes. Antes de El Chico, nos detuvimos sobre la cima de una loma a admirarlo, serpenteaba sigiloso entre playas y laderas rocosas, atrás de unos sauces formaba una bizarra isla. Más adelante lo apreciamos a través de una higuera, una primavera florida y una parota, follajes que embellecían el cordón de agua. Enseguida vimos el camino a Las Marías, pasamos por Los Terreros, Tejones y El Limoncito. En Patitas nos detuvimos a mirar una primavera que se reflejaba en el río, a corta distancia vimos unas garzas a la vera de un estanque. Cerca de lagunillas se le suma el Río Patita, y pasando el referido poblado nos detuvimos en un extraordinario remanso, sombreado por gruesos árboles, nos sentamos plácidamente sobre una piedra a contemplarlo y después sentimos la fresca agua en nuestras manos y cara.

Temas

Sigue navegando