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Nueva York y el adiós a los paseos en carruaje
A partir de junio este tipo de transporte comenzará a desaparecer de las calles de la gran manzana
GUADALAJARA, JALISCO (07/FEB/2016).- Por estos días, los carruajes de caballos en Nueva York aprovechan para hacer sus últimos recorridos sobre el asfalto, luego del acuerdo del Ayuntamiento con los conductores para limitar su circulación al tradicional Central Park. La rúbrica de ese papel le pone fecha de expiración a esta tradición.
La retirada de los coches de caballos neoyorquinos empezará a partir del próximo mes de junio y afectará también a sus conductores, que pasarán a ser menos y a trabajar menos horas, pues se limitarán a nueve las horas de “trabajo” de un caballo.
Las medidas que aplicará en 2016 el Ayuntamiento de Nueva York no satisfacen del todo a su alcalde, Bill de Blasio, que pretendía acabar con todos los carruajes sin excepción al considerar la tradición “inhumana”, pero sí eliminará la presencia los coches de caballos de las transitadas calles neoyorquinas. Pero su idea ha encontrado varios detractores.
“Es una regla que no tiene ningún sentido. Los caballos están bien, sanos e incluso tienen semanas de vacaciones”, explicó Jordan, conductor que lleva más de tres años “repartiendo felicidad” entre los que deciden pasear por la ciudad de este modo centenario.
El conductor, ataviado con orejeras para protegerse del frío y que no quiso dar su apellido para no ser identificado, reprochó la actitud de los sindicatos: “Lástima que no todos podamos decidir en esto. Veremos cómo nos afecta en el futuro”, dijo antes de atender unos padres con sus tres hijos que esperaban turno para montar.
Modernidad vs tradición
A pesar de que las temperaturas ya rebasaron los grados bajo cero en la Gran Manzana y estén cayendo toneladas de copos de nieve en esa urbe, la actividad de estos carruajes no se detiene. No importa si es un día laboral como si es fin de semana. Ellos salen a diario.
Otro de los pocos conductores que desafiaba al frío se negaba a hablar con la prensa de este asunto: “Estoy en medio de un paseo. Este es el trabajo con el que nos ganamos la vida, ¿y nos lo quieren quitar?”, reprochó mientras se tapaba con una bufanda negra.
Pero no todo son malas noticias para los conductores, que también recibirán algo a cambio por ceder terreno ante el alcalde. Los bici-taxi dejarán de circular por la mitad Sur de Central Park para dar más espacio a los caballos y los conductores podrán aumentar la tarifa en fechas como Navidad, San Valentín o Pascua.
También se construirá un establo para los caballos dentro del parque, que está previsto que se inaugure en 2018, ya que es una condición irrenunciable de los conductores para aceptar el trato.
La retirada de los coches de caballos neoyorquinos empezará a partir del próximo mes de junio y afectará también a sus conductores, que pasarán a ser menos y a trabajar menos horas, pues se limitarán a nueve las horas de “trabajo” de un caballo.
Las medidas que aplicará en 2016 el Ayuntamiento de Nueva York no satisfacen del todo a su alcalde, Bill de Blasio, que pretendía acabar con todos los carruajes sin excepción al considerar la tradición “inhumana”, pero sí eliminará la presencia los coches de caballos de las transitadas calles neoyorquinas. Pero su idea ha encontrado varios detractores.
“Es una regla que no tiene ningún sentido. Los caballos están bien, sanos e incluso tienen semanas de vacaciones”, explicó Jordan, conductor que lleva más de tres años “repartiendo felicidad” entre los que deciden pasear por la ciudad de este modo centenario.
El conductor, ataviado con orejeras para protegerse del frío y que no quiso dar su apellido para no ser identificado, reprochó la actitud de los sindicatos: “Lástima que no todos podamos decidir en esto. Veremos cómo nos afecta en el futuro”, dijo antes de atender unos padres con sus tres hijos que esperaban turno para montar.
Modernidad vs tradición
A pesar de que las temperaturas ya rebasaron los grados bajo cero en la Gran Manzana y estén cayendo toneladas de copos de nieve en esa urbe, la actividad de estos carruajes no se detiene. No importa si es un día laboral como si es fin de semana. Ellos salen a diario.
Otro de los pocos conductores que desafiaba al frío se negaba a hablar con la prensa de este asunto: “Estoy en medio de un paseo. Este es el trabajo con el que nos ganamos la vida, ¿y nos lo quieren quitar?”, reprochó mientras se tapaba con una bufanda negra.
Pero no todo son malas noticias para los conductores, que también recibirán algo a cambio por ceder terreno ante el alcalde. Los bici-taxi dejarán de circular por la mitad Sur de Central Park para dar más espacio a los caballos y los conductores podrán aumentar la tarifa en fechas como Navidad, San Valentín o Pascua.
También se construirá un establo para los caballos dentro del parque, que está previsto que se inaugure en 2018, ya que es una condición irrenunciable de los conductores para aceptar el trato.