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No todos los japoneses son iguales

Motor de arranque

A los occidentales nos gusta hacer chistes sobre una supuesta similitud física entre los orientales. A falta de una mirada más detenida, nos vamos con la finta sobre sus rasgos característicos, como el olor de la piel y los ojos rasgados. Pero si ponemos sólo un poco de atención, vemos que no son para nada iguales entre ellos. Curiosamente, esa falsa creencia sobre los rostros orientales, funciona también sobre los autos, pero en este caso específico, sobre los fabricantes japoneses. Y al igual que con los hombres, entre las marcas de auto niponas también hay muchas diferencias.

Una fama que tiene los autos japoneses, es de buena calidad, que resulta en un tiempo de vida más largo. Sin embargo, esto es resultado de la fama creada por dos fabricantes en particular, que son Honda y Toyota. Cuando vemos el más reciente estudio de Calidad Inicial de la consultoría estadounidense JD Power, por ejemplo, encontramos a Honda en quinto y a Toyota en séptimo lugar. Todos los demás están más abajo, con Suzuki en 10°; Nissan en 13°; Mazda en 25°, Subaru en el 27° y Mitsubishi en 30°.

Todos esos fabricantes, lógicamente, buscan subirse a la fama de vehículos durables de los Honda y Toyota, además de que juran que su servicio es tan bueno y barato como el de esas dos marcas, lo que funciona con el consumidor menos informado. Hay que decir, empero, que incluso entre Honda y Toyota hay diferencias fundamentales. Mientras Toyota apuesta por la comodidad total y la ausencia de problemas durante la vida del vehículo, Honda encuentra en la emoción de conducir una forma de convencer a sus clientes, sin dejar de lado el largo tiempo de vida de sus productos y el buen servicio de sus distribuidores.

Pero la marca que realmente es fuerte en el placer de conducir, es Mazda. Todos los vehículos de la casa de Hiroshima se conducen con una fuerte dosis de placer. Incluso autos que son típicamente familiares, como el Mazda 5 o la CX-9, le confieren al conductor ese gusto por el buen manejo. Modelos específicos, como el MX-5, logran incluso niveles de durabilidad similares a los productos de Honda o Toyota, pero la verdadera característica de los Mazda es la emoción al manejarlos.

Con Subaru ocurre algo similar. Único japonés en apostar por motores de cilindros opuestos, tipo “bóxer” y tracción integral, la marca define a sí misma como “de nicho”. Esto es cierto. Subaru no sólo hace vehículos con una fuerte inclinación hacia el desempeño deportivo, sino que es también es el fabricante de uno de los autos más icónicos del mundo, vencedor de rallyes internacionales y con un desempeño extraordinario: el Impreza WRX. El que busque emoción y buen manejo en los Subaru, está en el lugar cierto, pero la durabilidad no es precisamente su arma más poderosa.

Con Mitsubishi ocurre algo similar. No que sea una marca de nicho. “Mitsu”, como lo conocen muchos, es productor de autos familiares y vehículos todo-terreno, que buscan en el diseño atrevido conquistar a clientes comunes. Pero la Montero es una de los mejores modelos fuera de carretera en todo el planeta, mientras que el Lancer Evolution, mucho mejor conocido como “Evo”, es una verdadera leyenda, compitiendo directamente y casi siempre con ventaja, con el WRX.
Suzuki, por su parte, está apenas escalando posiciones en el “ranking” de calidad. Hace un par de años la marca se encontraba muy abajo en los estudios de JD Power, pero vehículos como el SX-4, el Swift y la Gran Vitara, han ayudado a rescatarlos. Es, empero, una marca difícil de definir, ya que no hay una fuerte característica que deje en claro que un determinado vehículo es un Suzuki.

Y por último, pero no menos importante, está Nissan. Su abanico de vehículos es tan amplio como la vocación de cada uno de ellos. En algunos mercados, como el japonés, es fabricante de modelos de ensueño como el GT-R y el Fairlady, vendido en México como 370 Z. Pero también hace pequeños modelos urbanos como el Cube, el Micra o el Tiida. En Estados Unidos, su división e lujo, Infiniti, hace los únicos autos japoneses capaces de vencer con mucha frecuencia, al campeón del placer de conducir por excelencia: BMW. Con mucho Infiniti hace los mejores japoneses de lujo, que son absolutamente diferentes de los Nissan, no simplemente se tratan del mismo modelo con ropa de lujo, como algunos Lexus y Acura, por ejemplo. En México, el tercer principal mercado para la marca en todo el mundo, Nissan se encuentra atrapada en el pasado.

Gracias al éxito de productos como el Tsuru, que a sus 25 años de vida aún es el coche más vendido del país, la marca no logra quitarse de encima la fama de fabricante de coches populares, a pesar de que ofrece autos como el Maxima y el 370Z. Es cierto que el otro vehículo que la dejaba atrapada en el pasado, la pickup Estaquitas, ya fue renovado sin que se perdiera un solo cliente, pero con el Tsuru parece que el desafío es más complicado.

Como se ve, no todos los japoneses son iguales. Y la próxima vez que considere comprar un auto de ese origen, recuerde lo que acaba de leer y decida cuál de esos estilos se acerca más a sus gustos, presupuesto y necesidades.

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