Suplementos
Neurodesarrollo infantil, una prioridad en el hogar
Es vital que los papás observen las habilidades y capacidades que los hijos manifiestan en los primeros años de vida
GUADALAJARA, JALISCO (29/JULIO/15).- Bien se dice que nadie nace enseñado para cumplir con los deberes y funciones de padre, pues el aprendizaje con los hijos avanza con el tiempo, y tanto mamá como papá, paulatinamente se familiarizan con las necesidades de sus hijos, en especial, cuando se trata del primer bebé que llega al hogar.
Sin embargo, para la doctora Claudia Hurtado, especializada en Pediatría y Neurodesarrollo Infantil, es de vital importancia poner atención a las habilidades y capacidades que los hijos van manifestando en los primeros años de vida, tiempo en el que es posible detectar anomalías o enfermedades que tiempo después será muy complicadas de solucionar.
Es por ello que ahora se hace mayor hincapié en el llamado "Neurocomplete" (Desarrollo cerebral de los bebés), que a través de cuatro áreas del cerebro se evalúa el desarrollo cognitivo, motriz, social y comunicativo de cada recién nacido.
"Es muy importante que nuestros papás conozcan cómo es el desarrollo de sus bebés desde muy temprana edad. Ahora sabemos que el desarrollo del cerebro tiene que ser supervisado durante los primeros cinco años de vida, pues el 85% del cerebro crece en este tiempo para que se realicen todas estas conexiones entre las neuronas que ayudarán a manifestar distintas habilidades".
La doctora Hurtado señala que estas habilidades deben ser analizadas por los padres para actuar a tiempo si es que algunas de ellas se atrasa respecto a la edad del niño o presenta complicaciones en actividades que no deberían causar problemas.
"Es muy importante que gateen, por ejemplo, pero también hay que prestar atención al desarrollo del aprendizaje, de la fijación de la mirada, la atención, memoria, lenguaje, comunicación y social. Hay que estar pendientes de los signos de alarma dependiendo de la edad del niño porque hay parámetros que se pueden detectar en cada etapa".
La especialista recomienda el no omitir las revisiones médicas con el pediatra, que es el experto en la salud y desarrollo de los niños, pues con simples acciones cotidianas como medir la cabeza, la estatura, el desarrollo de los músculos y huesos, pueden advertir sobre daños que pueden ser originados desde el cerebro.
"En el primer año de vida, la parte motora ya debe incluir el soporte en la cabeza, que pueda sentarse y comenzar a caminar, pararse y gatear. En el desarrollo emocional y social, deben empezar a reconocer a sus familiares y extraños, a llorar si la mamá no está".
EL INFORMADOR / NORMA GUTIÉRREZ
Sin embargo, para la doctora Claudia Hurtado, especializada en Pediatría y Neurodesarrollo Infantil, es de vital importancia poner atención a las habilidades y capacidades que los hijos van manifestando en los primeros años de vida, tiempo en el que es posible detectar anomalías o enfermedades que tiempo después será muy complicadas de solucionar.
Es por ello que ahora se hace mayor hincapié en el llamado "Neurocomplete" (Desarrollo cerebral de los bebés), que a través de cuatro áreas del cerebro se evalúa el desarrollo cognitivo, motriz, social y comunicativo de cada recién nacido.
"Es muy importante que nuestros papás conozcan cómo es el desarrollo de sus bebés desde muy temprana edad. Ahora sabemos que el desarrollo del cerebro tiene que ser supervisado durante los primeros cinco años de vida, pues el 85% del cerebro crece en este tiempo para que se realicen todas estas conexiones entre las neuronas que ayudarán a manifestar distintas habilidades".
La doctora Hurtado señala que estas habilidades deben ser analizadas por los padres para actuar a tiempo si es que algunas de ellas se atrasa respecto a la edad del niño o presenta complicaciones en actividades que no deberían causar problemas.
"Es muy importante que gateen, por ejemplo, pero también hay que prestar atención al desarrollo del aprendizaje, de la fijación de la mirada, la atención, memoria, lenguaje, comunicación y social. Hay que estar pendientes de los signos de alarma dependiendo de la edad del niño porque hay parámetros que se pueden detectar en cada etapa".
La especialista recomienda el no omitir las revisiones médicas con el pediatra, que es el experto en la salud y desarrollo de los niños, pues con simples acciones cotidianas como medir la cabeza, la estatura, el desarrollo de los músculos y huesos, pueden advertir sobre daños que pueden ser originados desde el cerebro.
"En el primer año de vida, la parte motora ya debe incluir el soporte en la cabeza, que pueda sentarse y comenzar a caminar, pararse y gatear. En el desarrollo emocional y social, deben empezar a reconocer a sus familiares y extraños, a llorar si la mamá no está".
EL INFORMADOR / NORMA GUTIÉRREZ