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Marruecos y el dilema de sus macacos

Quienes defienden los derechos de los animales señalan que los monos, un atractivo en esa nación africana, se encuentran en condiciones cada vez más complicadas

GUADALAJARA, JALISCO (14/AGO/2016).- El gobierno de Marruecos quiere proteger a los monos que se exhiben en la plaza Yemaa al Fna de Marrakech y que constituyen, junto con las serpientes, uno de los reclamos turísticos de esta plaza y que de paso es la más famosa de esa nación.

Mientras que en el resto de ese país africano su explotación turística ya fue prohibida y sancionada, hay una especie de “moratoria” sobre el caso de Yemaa al Fna, una plaza donde el mono domesticado ya era una atracción para los visitantes en el siglo XIX, al lado de los cuentacuentos, las pitonisas, los aguadores o los músicos.

Encadenados, con frecuencia con una argolla al cuello, los monos (de la especie “macaco de berbería”, la misma que se encuentra en Gibraltar) trepan en los hombros o el regazo de los turistas para ser fotografiados a cambio de una propina variable para sus dueños, pero que no baja de los dos euros por foto.

Cuando no “trabajan”, los monos permanecen encerrados en pequeñas jaulas donde apenas pueden moverse, como denuncia una ONG que vela por los derechos de los simios, que constantemente denuncia estos casos (en la página de internet www.barbarymacaque.org/projects/just-say-no-campaign/ ).

El Alto Comisariado de Aguas y Bosques, encargado de la conservación de las especies, ha contabilizado 17 macacos en la plaza, que son explotados por sólo cuatro familias, a veces las mismas que poseen las serpientes y las cobras que cuelgan del cuello de los turistas más atrevidos.

Las condiciones de vida y alimentación de los monos de la plaza han sido denunciadas con frecuencia por activistas ecologistas en Marruecos, sin gran éxito, pero el pasado diciembre el gobierno marroquí aprobó una ley (29/05) de “protección de especies de flora y fauna salvaje y su comercio”.

Problemas ambientales

Según Zoheir Amhaouch, jefe de división de Parques y Reservas Naturales en el Alto Comisariado de Aguas y Bosques, señala que  mientras que en el resto del país la explotación de monos ha sido prohibida, en Marrakech se están buscando otras soluciones que preserven el uso de los monos como una especie de “actividad cultural o turística”.

Los monos de la plaza de Marrakech son solo la parte más visible del maltrato que sufren los macacos de Berbería: en el Medio Atlas, la presión sobre estos animales es incesante por parte de cazadores que sencillamente les disparan para adiestrarse en el manejo de armas, y por parte de comerciantes que los cazan para venderlos.

La importancia de la plaza

Yemaa al Fna es el corazón de Marrakech y el mejor lugar para disfrutar de la cultura y gastronomía marroquí. Aquí encontrarás lo mejor de la cocina de esa nación, así como lo mejor de la industria textil y magníficos ejemplos de la joyería africana.

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