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Luxemburgo, el ducado de oro en el turismo
Un país con historia y atracción
El Gran Ducado de Luxemburgo es un pequeño país rodeado por Bélgica, Francia y Alemania. Junto con Andorra, Liechtenstein, Mónaco, San Marino y El Vaticano, forma lo que se ha denominado los estados confeti, por lo pequeño de sus territorios. No obstante, Luxemburgo es el más grande de estos pequeños estados. Y, junto con Suiza, está considerado como uno de los paraísos fiscales y como uno de los centros bancarios más importantes del mundo debido a la cantidad de bancos que ahí tienen su sede. Además, el nivel de vida de sus habitantes es de los más altos de Europa. El país tiene una superficie aproximada de 2 mil 600 kilómetros cuadrados.
La capital, también llamada Luxemburgo, es una pintoresca y antigua ciudad sede de diversas instituciones europeas, además de ser un importante centro turístico. La ciudad de Luxemburgo ocupa la cumbre de un promontorio rocoso en la planicie y está cruzada por dos ríos, el Alzette y el Petrusse. En el siglo X, la ciudad tenía gran importancia estratégica; fue fortificada y amurallada para resistir las invasiones de sus poderosos vecinos.
¿Qué ver?
Casco antiguo. Ubicado en la ciudad de Luxemburgo, tiene diversas fortificaciones y ciudadelas que han sido declaradas patrimonio de la Humanidad.
Catedral de Notre Dame. Del siglo XVII, tiene un hermoso órgano barroco. En su interior hay criptas y sarcófagos donde descansan varios miembros de la familia ducal de Luxemburgo.
Ciudadela del Santo Espíritu. Edificada en el siglo XVII, fue construida por el gran arquitecto militar francés Vauban. Posee torres almenadas y bastiones en perfecto estado de conservación y funcionalidad.
Museo Nacional de Luxemburgo. Está instalado en casas patricias del siglo XVI. Exhibe muchos objetos de la época romana y de los invasores francos que poblaron el Gran Ducado en sus inicios. Se aprecian pinturas de Turner que muestran a la ciudadela y a la fortaleza de Luxemburgo. Además, el museo alberga la espectacular colección de pinturas Bentick-Thyssen, de la legendaria familia alemana reyes del acero y la siderurgia. Dichas pinturas abarcan de los siglos XV al XIX e incluyen obras maestras del Canaletto, Rembrandt, Brueghel y otros grandes pintores. El Museo está ubicado frente al antiguo Mercado de Pescado.
Museo de Historia de Luxemburgo. Ubicado en la Plaza Clairefontaine, relata los mil años de historia del país a través de dioramas explicativos y "displays" que hacen muy didáctica la intrincada y compleja historia del Gran Ducado.
Palacio Ducal. Data del siglo XVI. Tiene una ornamentación interior asombrosa de estilo español morisco, resultado de la dominación española del Gran Ducado. Detrás del Palacio está el Mercado de Pescado y el cruce de dos grandes vías de la época de los romanos.
Plaza de Armas. Está bordeada por antiguas mansiones. En la actualidad se aprecian restaurantes y bares muy animados.
Plaza de la Constitución (Bock). Marca la entrada a las casamatas militares de la Petrusse que fueron excavadas en el promontorio y constituyen una maravilla de la arquitectura defensiva. Cuenta con pasajes y pasadizos secretos por debajo del casco antiguo que miden cerca de 25 kilómetros de longitud. Durante la Edad Media y durante las invasiones, han servido como escondite a gran parte de la población. Algunas secciones están abiertas al público, como el Rastro y la sección de tiendas subterráneas.
Capilla de San Quirín. Construida en el interior de la roca, data de los tiempos de los celtas. En ella se veneran las reliquias de San Quirín que, hace 700 años, fueron trasladadas a Luxemburgo desde el sur de Francia.
Gastronomía. Los platillos que se preparan en Luxemburgo son famosos. Según los conocedores, es una mezcla de la calidad de la cocina francesa con la cantidad de la cocina alemana. Los restaurantes y tabernas del país sirven el delicioso jamón de las Ardenas, chucrut alemán y las famosas tripas a la moda de Caen.
Grande Rue. Es la calle peatonal más importante de la ciudad en la que se han instalado tiendas y boutiques de gran lujo, así como bares, restaurantes y las clásicas tiendas del célebre chocolate de Luxemburgo, famoso en Europa por su fineza y sabor. Es también calle de grandes pastelerías y de las fábricas de la famosa porcelana Villeroy & Boch.
Puerta de San Michel . Tiene una importancia singular pues tiene tres inmensas torres, la más antigua tiene casi mil años de antigüedad. Durante la Revolución Francesa, en una de las torres se instaló una guillotina que permanece como vestigio de la época de horror.
Welle Man. En la Rue Wilthem se encuentra este bar-taberna, el más famoso de Luxemburgo. Desde su terraza se aprecia una vista preciosa del casco antiguo de la ciudad.
La capital, también llamada Luxemburgo, es una pintoresca y antigua ciudad sede de diversas instituciones europeas, además de ser un importante centro turístico. La ciudad de Luxemburgo ocupa la cumbre de un promontorio rocoso en la planicie y está cruzada por dos ríos, el Alzette y el Petrusse. En el siglo X, la ciudad tenía gran importancia estratégica; fue fortificada y amurallada para resistir las invasiones de sus poderosos vecinos.
¿Qué ver?
Casco antiguo. Ubicado en la ciudad de Luxemburgo, tiene diversas fortificaciones y ciudadelas que han sido declaradas patrimonio de la Humanidad.
Catedral de Notre Dame. Del siglo XVII, tiene un hermoso órgano barroco. En su interior hay criptas y sarcófagos donde descansan varios miembros de la familia ducal de Luxemburgo.
Ciudadela del Santo Espíritu. Edificada en el siglo XVII, fue construida por el gran arquitecto militar francés Vauban. Posee torres almenadas y bastiones en perfecto estado de conservación y funcionalidad.
Museo Nacional de Luxemburgo. Está instalado en casas patricias del siglo XVI. Exhibe muchos objetos de la época romana y de los invasores francos que poblaron el Gran Ducado en sus inicios. Se aprecian pinturas de Turner que muestran a la ciudadela y a la fortaleza de Luxemburgo. Además, el museo alberga la espectacular colección de pinturas Bentick-Thyssen, de la legendaria familia alemana reyes del acero y la siderurgia. Dichas pinturas abarcan de los siglos XV al XIX e incluyen obras maestras del Canaletto, Rembrandt, Brueghel y otros grandes pintores. El Museo está ubicado frente al antiguo Mercado de Pescado.
Museo de Historia de Luxemburgo. Ubicado en la Plaza Clairefontaine, relata los mil años de historia del país a través de dioramas explicativos y "displays" que hacen muy didáctica la intrincada y compleja historia del Gran Ducado.
Palacio Ducal. Data del siglo XVI. Tiene una ornamentación interior asombrosa de estilo español morisco, resultado de la dominación española del Gran Ducado. Detrás del Palacio está el Mercado de Pescado y el cruce de dos grandes vías de la época de los romanos.
Plaza de Armas. Está bordeada por antiguas mansiones. En la actualidad se aprecian restaurantes y bares muy animados.
Plaza de la Constitución (Bock). Marca la entrada a las casamatas militares de la Petrusse que fueron excavadas en el promontorio y constituyen una maravilla de la arquitectura defensiva. Cuenta con pasajes y pasadizos secretos por debajo del casco antiguo que miden cerca de 25 kilómetros de longitud. Durante la Edad Media y durante las invasiones, han servido como escondite a gran parte de la población. Algunas secciones están abiertas al público, como el Rastro y la sección de tiendas subterráneas.
Capilla de San Quirín. Construida en el interior de la roca, data de los tiempos de los celtas. En ella se veneran las reliquias de San Quirín que, hace 700 años, fueron trasladadas a Luxemburgo desde el sur de Francia.
Gastronomía. Los platillos que se preparan en Luxemburgo son famosos. Según los conocedores, es una mezcla de la calidad de la cocina francesa con la cantidad de la cocina alemana. Los restaurantes y tabernas del país sirven el delicioso jamón de las Ardenas, chucrut alemán y las famosas tripas a la moda de Caen.
Grande Rue. Es la calle peatonal más importante de la ciudad en la que se han instalado tiendas y boutiques de gran lujo, así como bares, restaurantes y las clásicas tiendas del célebre chocolate de Luxemburgo, famoso en Europa por su fineza y sabor. Es también calle de grandes pastelerías y de las fábricas de la famosa porcelana Villeroy & Boch.
Puerta de San Michel . Tiene una importancia singular pues tiene tres inmensas torres, la más antigua tiene casi mil años de antigüedad. Durante la Revolución Francesa, en una de las torres se instaló una guillotina que permanece como vestigio de la época de horror.
Welle Man. En la Rue Wilthem se encuentra este bar-taberna, el más famoso de Luxemburgo. Desde su terraza se aprecia una vista preciosa del casco antiguo de la ciudad.