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Lectura: El Burro de Sancho y el gato de Schrödinger
Dos animales sirven de guía para seguir
¿En qué se parecen un burro apareciendo en ciertos pasajes, tan sólo para de pronto desaparecer y brincar de nuevo entre las páginas, con un gato que no está muerto… ¡pero tampoco vivo!? Tal pareciera ser la pregunta que nos formula Luis González de Alba. La aventura de 25 siglos comienza con lo que parecía el fin de la física a principio del siglo XX, cuando se sostenía que tan sólo quedaban “Pelillos a la mar, como diría don Quijote para sortear un disgusto en alguno de eso capítulos donde Cervantes se hace bolas y Sancho tiene burro. Apenas se lo ha robado Ginesillo de Pasamonte, cuando ya lo monta; lo acaba de montar en lo alto de la página cuando llora por el recuerdo de su perdida tres párrafos adelante, detalle observado por Erwin Shcrödinger durante una conferencia en Ginebra”.
Pero la aventura de la física estaba lejos de terminar y el crepúsculo de la mecánica clásica significaba el amanecer de algo nuevo: le mecánica cuántica. Fue Schrödinger quien daría la ecuación definiendo al electrón –una partícula- como una nube de probabilidades, una aparición probabilística haciendo lamentar a Einstein que “Dios no jugaba a los dados”. Irónicamente fue el propio Einstein quien plantara el primer paso en esa dirección al sugerir que la luz podía comportarse como partícula en ciertas circunstancias, y como onda en otras. Explicar justo cómo se llegó a eso es el propósito del volumen de González de Alba:
“Este libro está dedicado a los jóvenes que piensan elegir una carrera profesional”, detalla el autor. “Deseo que la narración de la aventura seguida por la física en los últimos cien años entusiasme a algunas almas inquietas con El conocimiento es una forma de éxtasis, dice Carl Sagan. Hoy se busca el éxtasis por vías que no siempre terminan bien y el conocimiento es visto con sospecha, hasta con temor”.
Pero como se explicaba más arriba, la aventura no se limita al último siglo de la física observando el ascenso de la mecánica cuántica, sino más allá; hacia el final, de Alba explora los inicios de lo que probablemente ha sido la especulación más audaz de la especie humana: la noción de algo llamado “ciencia” en las cabezas de filósofos naturales de una región de Grecia conocida como Jonia. “La actual tolerancia hacia el pensamiento científico en los países sin esa tradición ha llegado demasiado tarde: no es siquiera la tortuga la que lleva la ventaja, sino el veloz Aquiles, y somos nosotros quienes debemos alcanzarlo”.
Luis Gonzáles de Alba es mejor conocido por su novela Los días y los años, escrita mientras permanecía como preso político en la cárcel de Lecumberri, merced de su papel de dirigente en el movimiento estudiantil de 1968. El libro El burro de Sancho y el gato de Schrödinger es sin duda un relato fascinante, demostrando cómo un divulgador mexicano puede producir un volumen de calidad mundial.
Pero la aventura de la física estaba lejos de terminar y el crepúsculo de la mecánica clásica significaba el amanecer de algo nuevo: le mecánica cuántica. Fue Schrödinger quien daría la ecuación definiendo al electrón –una partícula- como una nube de probabilidades, una aparición probabilística haciendo lamentar a Einstein que “Dios no jugaba a los dados”. Irónicamente fue el propio Einstein quien plantara el primer paso en esa dirección al sugerir que la luz podía comportarse como partícula en ciertas circunstancias, y como onda en otras. Explicar justo cómo se llegó a eso es el propósito del volumen de González de Alba:
“Este libro está dedicado a los jóvenes que piensan elegir una carrera profesional”, detalla el autor. “Deseo que la narración de la aventura seguida por la física en los últimos cien años entusiasme a algunas almas inquietas con El conocimiento es una forma de éxtasis, dice Carl Sagan. Hoy se busca el éxtasis por vías que no siempre terminan bien y el conocimiento es visto con sospecha, hasta con temor”.
Pero como se explicaba más arriba, la aventura no se limita al último siglo de la física observando el ascenso de la mecánica cuántica, sino más allá; hacia el final, de Alba explora los inicios de lo que probablemente ha sido la especulación más audaz de la especie humana: la noción de algo llamado “ciencia” en las cabezas de filósofos naturales de una región de Grecia conocida como Jonia. “La actual tolerancia hacia el pensamiento científico en los países sin esa tradición ha llegado demasiado tarde: no es siquiera la tortuga la que lleva la ventaja, sino el veloz Aquiles, y somos nosotros quienes debemos alcanzarlo”.
Luis Gonzáles de Alba es mejor conocido por su novela Los días y los años, escrita mientras permanecía como preso político en la cárcel de Lecumberri, merced de su papel de dirigente en el movimiento estudiantil de 1968. El libro El burro de Sancho y el gato de Schrödinger es sin duda un relato fascinante, demostrando cómo un divulgador mexicano puede producir un volumen de calidad mundial.