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La obesidad, compañera de vida
Evitar el sedentarismo, una de las claves para acabar con el sobrepeso
GUADALAJARA, JALISCO (27/JUL/2014).- La obesidad no sólo trata de cuántos kilos se tienen de más en el cuerpo. Las complicaciones generadas por este padecimiento crónico y degenerativo alcanzan niveles cardíacos, neurológicos y hasta psicológicos, que de no ser atendidos en fases tempranas pueden ser fulminantes.
Desde la infancia el sobrepeso es un foco de atención que debe ser atendido de inmediato para erradicar los hábitos negativos —como la falta de ejercicio físico y una alimentación rica en grasa, azúcar y harina— que a mediano plazo recaen en una vida sedentaria y enfermiza.
Del sobrepeso sigue la obesidad, y de ésta se desglosan diferentes niveles de afectación que llegan hasta la etapa mórbida, estado en el que el paciente es un blanco perfecto para desarrollar otros padecimientos como la diabetes e hipertensión.
México es el país con más obesos, y el Estado de Jalisco figura dentro de las principales entidades con altos índices al contabilizar 600 mil habitantes afectados, de los cuales 16% padece la enfermedad junto a la diabetes, explica Patricia Sánchez Muñoz, titular de la Unidad de Cirugía Bariátrica del Hospital Civil “Dr. Juan I. Menchaca” de Guadalajara.
Conforme el cuerpo adquiere peso en exceso se genera un registro en lo genes y el incremento de adipocitos, células que almacenan “la grasa”, y aunque todo ser humano nace con un determinado número, el llevarlas al uso extremo las multiplica. También el estómago (músculo liso) altera su capacidad gástrica normal, de tener un litro 100 miligramos aproximadamente puede pasar hasta los seis litros, lo que implica una mayor cantidad de alimento para generar la sensación de saciedad al momento de comer.
Aunque la herencia genética es un factor destacado para que se desarrolle la obesidad, la especialista argumenta la existencia de elementos paralelos como estados depresivos (en lo mental) o endocrinos (alteraciones en los ovarios o tiroides, por ejemplo), que evitan una correcta asimilación de los alimentos y sus nutrientes o la quema natural de grasa mediante el propio funcionamiento del cuerpo.
Aceptación, el primer paso
Además de alterar y distorsionar el funcionamiento del cuerpo, la obesidad también representa un impacto en lo económico, pues la atención médica en fases tardías requiere de cirugías y medicamentos que no resultan ligeros al bolsillo si es que otros tratamientos han fallado.
Es por ello que desde el año 2000, el Hospital Civil cuenta con un programa de asesoría, tratamiento e intervenciones quirúrgicas para los pacientes que no cuentan con los recursos pertinentes para luchar contra los problemas de sobrepeso y obesidad.
Momento de actuar
Con la cirugía bariátrica y/o metabólica, el paciente puede mejorar su calidad y aumentar su esperanza de vida, al reducir riesgos como los infartos cardíacos. De estas intervenciones de carácter restrictivo son:
*Banda gástrica: el procedimiento es por laparoscopia. Mediante un gas, el equipo médico observa el abdomen del paciente para colocar en la parte superior del cuerpo del estómago un anillo de silicón que va ligado a un dispositivo -por debajo de la piel- desde donde se puede estrechar o dilatar el dispositivo. Con la banda se produce saciedad al momento de comer. Esta intervención es sumamente recomendable para pacientes de alto riesgo o mayores de 65 años.
*Manga gástrica: esta intervención requiere de cortar un pedazo del estómago. La manga actúa a nivel neurohormonal directamente con la grelina, una hormona que también genera saciedad al momento de comer. No es aplicable a todos los pacientes con obesidad, en especial si se presentan enfermedades por reflujo gastroesofágico.
*Balón intragástrico: como su propio nombre lo indica, se coloca una especie de balón en el estómago a través de endoscopia. Al paciente le sirve para perder peso cuando cuando hay altos riesgos. Su permanencia en el estómago solo es de seis meses.
*Bypass gástrico: en este caso también se requiere de cortar un pedazo del estómago, el cual se hace pequeño además de realizar un cambio en el orden del intestino, es decir, se excluye al duodeno, que es el lugar en donde se lleva acabo toda la absorción de todos los nutrientes, para generar un “puenteo” entre los órganos, de tal manera que el estómago se une con el yeyuno. Aquí se produce una disminución en la absorción de manera intencional en las grasas, carbohidratos y proteínas disminuye, para producir una mejor respuesta a los niveles de glucosa. Al reducir su tamaño, el estómago obtiene una saciedad temprana al momento de comer.
TOMA NOTA
Ayuda gratuita
Todos los lunes y jueves, en el edificio anexo del Hospital Civil “Dr. Juan I. Menchaca”, se imparten pláticas para pacientes con sobrepeso y obesidad totalmente gratuitas a las 9:00 horas.
Desde la infancia el sobrepeso es un foco de atención que debe ser atendido de inmediato para erradicar los hábitos negativos —como la falta de ejercicio físico y una alimentación rica en grasa, azúcar y harina— que a mediano plazo recaen en una vida sedentaria y enfermiza.
Del sobrepeso sigue la obesidad, y de ésta se desglosan diferentes niveles de afectación que llegan hasta la etapa mórbida, estado en el que el paciente es un blanco perfecto para desarrollar otros padecimientos como la diabetes e hipertensión.
México es el país con más obesos, y el Estado de Jalisco figura dentro de las principales entidades con altos índices al contabilizar 600 mil habitantes afectados, de los cuales 16% padece la enfermedad junto a la diabetes, explica Patricia Sánchez Muñoz, titular de la Unidad de Cirugía Bariátrica del Hospital Civil “Dr. Juan I. Menchaca” de Guadalajara.
Conforme el cuerpo adquiere peso en exceso se genera un registro en lo genes y el incremento de adipocitos, células que almacenan “la grasa”, y aunque todo ser humano nace con un determinado número, el llevarlas al uso extremo las multiplica. También el estómago (músculo liso) altera su capacidad gástrica normal, de tener un litro 100 miligramos aproximadamente puede pasar hasta los seis litros, lo que implica una mayor cantidad de alimento para generar la sensación de saciedad al momento de comer.
Aunque la herencia genética es un factor destacado para que se desarrolle la obesidad, la especialista argumenta la existencia de elementos paralelos como estados depresivos (en lo mental) o endocrinos (alteraciones en los ovarios o tiroides, por ejemplo), que evitan una correcta asimilación de los alimentos y sus nutrientes o la quema natural de grasa mediante el propio funcionamiento del cuerpo.
Aceptación, el primer paso
Además de alterar y distorsionar el funcionamiento del cuerpo, la obesidad también representa un impacto en lo económico, pues la atención médica en fases tardías requiere de cirugías y medicamentos que no resultan ligeros al bolsillo si es que otros tratamientos han fallado.
Es por ello que desde el año 2000, el Hospital Civil cuenta con un programa de asesoría, tratamiento e intervenciones quirúrgicas para los pacientes que no cuentan con los recursos pertinentes para luchar contra los problemas de sobrepeso y obesidad.
Momento de actuar
Con la cirugía bariátrica y/o metabólica, el paciente puede mejorar su calidad y aumentar su esperanza de vida, al reducir riesgos como los infartos cardíacos. De estas intervenciones de carácter restrictivo son:
*Banda gástrica: el procedimiento es por laparoscopia. Mediante un gas, el equipo médico observa el abdomen del paciente para colocar en la parte superior del cuerpo del estómago un anillo de silicón que va ligado a un dispositivo -por debajo de la piel- desde donde se puede estrechar o dilatar el dispositivo. Con la banda se produce saciedad al momento de comer. Esta intervención es sumamente recomendable para pacientes de alto riesgo o mayores de 65 años.
*Manga gástrica: esta intervención requiere de cortar un pedazo del estómago. La manga actúa a nivel neurohormonal directamente con la grelina, una hormona que también genera saciedad al momento de comer. No es aplicable a todos los pacientes con obesidad, en especial si se presentan enfermedades por reflujo gastroesofágico.
*Balón intragástrico: como su propio nombre lo indica, se coloca una especie de balón en el estómago a través de endoscopia. Al paciente le sirve para perder peso cuando cuando hay altos riesgos. Su permanencia en el estómago solo es de seis meses.
*Bypass gástrico: en este caso también se requiere de cortar un pedazo del estómago, el cual se hace pequeño además de realizar un cambio en el orden del intestino, es decir, se excluye al duodeno, que es el lugar en donde se lleva acabo toda la absorción de todos los nutrientes, para generar un “puenteo” entre los órganos, de tal manera que el estómago se une con el yeyuno. Aquí se produce una disminución en la absorción de manera intencional en las grasas, carbohidratos y proteínas disminuye, para producir una mejor respuesta a los niveles de glucosa. Al reducir su tamaño, el estómago obtiene una saciedad temprana al momento de comer.
TOMA NOTA
Ayuda gratuita
Todos los lunes y jueves, en el edificio anexo del Hospital Civil “Dr. Juan I. Menchaca”, se imparten pláticas para pacientes con sobrepeso y obesidad totalmente gratuitas a las 9:00 horas.