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La nueva favorita
En un segmento que no para de crecer, la Q5 llega para ser la más reciente consentida del público
“Señor, cuando ya no quiera su camioneta, por favor me avisa para ir por ella ¿no?” Fue lo que me dijo el muchacho que cuidaba el estacionamiento cuando llegué con la nueva Audi Q5. Esto es, seguro, lo que quisieran decir muchos más cuando la ven en la calle.
Es cierto, Audi no fue precisamente la primera en llegar a este segmento de las camionetas recreativas medianas de lujo. Esto, como todo, representa ventajas y desventajas. Entre las primeras está el hecho de que una de sus rivales, más precisamente la BMW X3, fue la que “pegó primero” y por lo tanto, lo hizo “dos veces”. Sin embargo, haber llegado más tarde al juego permitió a Audi corregir errores y añadir detalles que hacen más agradable convivir con su nueva camioneta.
El estilo es, como casi siempre en la marca de los cuatro aros, agradable a la mayoría de los ojos. Incluso la nueva y aún inmensa parrilla encuentra un lugar más adecuado en una camioneta que en un sedán, haciendo que el resultado final complazca a más personas. Pero el tamaño encuentra más admiradores que su hermana mayor, la Q7. Las proporciones de la Q5 son verdaderamente más afortunadas. Hay que decir también que esto nos deja con la impresión de que se trata de un vehículo más asequible, lo que será bueno para uno y menos deseable para otros.
Como es característica e la marca, es en el interior donde luce mejor. La perfección es absoluta y muestra el extremo cuidado que Audi emplea en el diseño, elección de materiales y construcción de sus vehículos. Es patente la atmósfera de lujo. Cualquiera que esté en una Q5 sentirá que está recibiendo justo lo que pagó por ello. El espacio contribuye para esto. Cuatro ocupantes viajarán completamente a gusto en la Q5 y aunque quepa un quinto pasajero, es más recomendable andar con cuatro, en nombre de la comodidad de todos.
Adelante, el conductor encontrará rápida y fácilmente su posición ideal de manejo. La visibilidad es muy buena en todas las direcciones y sólo se compromete un poco si están levantadas las cabeceras traseras, que con un buen diseño en forma de L, pueden bajarse para mejorar la visión hacia atrás cuando no hay nadie en la segunda fila de asientos. Los controles están al alcance de la mano y son relativamente sencillos de usar. El mando único central MMI con frecuencia recibe elogios porque es comparado al más complicado I-Drive de BMW, pero seguimos pensando que los botones son una mejor solución que un mando central.
El equipo de la versión que probamos era completo, incluyendo comunicación Bluetooth para teléfonos celulares y una entrada especial para i-Pod en la guantera, que exige, empero, que se adquiera los cables necesarios para aparatos específicos, lo que se hace, claro, en un distribuidor Audi. Con esto, se puede controlar el i-Pod desde los mandos del auto, lo que es muy recomendable (y agradable). La única parte que no nos parece interesante es que el inmenso techo de cristal sólo tiene entre el sol y nuestras cabezas, una malla transparente. Para el sol alemán puede funcionar bien, pero bajo las inclemencias del Astro Rey en las latitudes tapatías, resulta muy desagradable, a menos que se quiera usar la Q5 como cámara de bronceado. Mientras la tuvimos, pusimos un cartón entre la malla y el cristal del techo, para no hacer indispensable el uso de un filtro solar dentro del vehículo.
El manejo es bueno. Preciso y poderoso, con la dirección rápida y comunicativa. La suspensión es algo rígida, más que la de otros Audi como el A6, por ejemplo. Pero esa rigidez se agradece en carretera y a mayor velocidad, cuando es difícil recordar que estamos en un vehículo tan alto como la Q5. El motor de la unidad que probamos es de cuatro cilindros, turbo, con 2.0 litros y 211 caballos de fuerza.
De nuevo en la carretera, resulta sensacional. Elástico, poderoso, facilita los rebases y las retomadas de velocidad. Empero, en zonas urbanas, la demora para la entrada del turbo puede ser desesperante y hasta peligrosa. Hubo un momento en que un conductor en una avenida, al ver que buscábamos entrar a ella desde una calle lateral, amablemente nos cedió el paso. Aceleramos, pero la Q5 tardó tanto en arrancar, que el señor pensó que no queríamos usar su gentileza y también aceleró. Por suerte el choque fue evitado, pero sí pensamos que todo el Grupo VW debe revisar sus motores turbo para eliminar ese problema, adoptando tecnologías como la doble entrada, como ya lo hacen, por ejemplo, Renault y BMW.
La impresión general que nos dejó la camioneta fue muy positiva, a pesar del motor. Pedimos para probar esa versión porque, por su menos elevado precio, debe ser la más buscada, pero si estuviéramos considerando la Q5, pensamos que lo haríamos con otra de sus máquinas en mente. Porque resuelto el problema del retardo de entrada del turbo en acción, quedará tan poco que reclamar de la Q5, que la pondremos de inmediato entre nuestros favoritos.
Ficha Técnica
Audi Q5 2.0T
Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; Turbo; 16 válvulas; con inyección de combustible secuencial multipunto. Potencia: 211 cv @ 4,300-6,000 rpm / Torque: 350 newton-metro @ 1,500-4,200 rpm.
Tracción: Integral (Quattro).
Transmisión: Automática de siete velocidades (7+R), con modo manual (S Tronic).
Suspensión: Delantera- Independiente, de doble horquilla, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera- Independiente, de tipo Multilink, con barra estabilizadora.
Frenos: De discos ventilados adelante y de discos sólidos atrás, con sistema antibloqueo (ABS), sistema de distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD) y sistema de bloqueo electrónico diferencial (EDL).
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia dependiente de la velocidad (Servotronic).
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm)
4,629 / 1,880 / 1,653
Distancia entre ejes: 2,807 mm
Peso: 1,740 kilogramos.
Tanque- 75 litros.
Cajuela- 540 litros.
Precio: 49,900 dólares
Resultados de la prueba:
Aceleración 0 a 100 km/h en 8.4 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en 40 metros
Cuarto de milla: 16.1 segundos a 132.7 km/h
Velocidad máxima observada: 220 km/h
Es cierto, Audi no fue precisamente la primera en llegar a este segmento de las camionetas recreativas medianas de lujo. Esto, como todo, representa ventajas y desventajas. Entre las primeras está el hecho de que una de sus rivales, más precisamente la BMW X3, fue la que “pegó primero” y por lo tanto, lo hizo “dos veces”. Sin embargo, haber llegado más tarde al juego permitió a Audi corregir errores y añadir detalles que hacen más agradable convivir con su nueva camioneta.
El estilo es, como casi siempre en la marca de los cuatro aros, agradable a la mayoría de los ojos. Incluso la nueva y aún inmensa parrilla encuentra un lugar más adecuado en una camioneta que en un sedán, haciendo que el resultado final complazca a más personas. Pero el tamaño encuentra más admiradores que su hermana mayor, la Q7. Las proporciones de la Q5 son verdaderamente más afortunadas. Hay que decir también que esto nos deja con la impresión de que se trata de un vehículo más asequible, lo que será bueno para uno y menos deseable para otros.
Como es característica e la marca, es en el interior donde luce mejor. La perfección es absoluta y muestra el extremo cuidado que Audi emplea en el diseño, elección de materiales y construcción de sus vehículos. Es patente la atmósfera de lujo. Cualquiera que esté en una Q5 sentirá que está recibiendo justo lo que pagó por ello. El espacio contribuye para esto. Cuatro ocupantes viajarán completamente a gusto en la Q5 y aunque quepa un quinto pasajero, es más recomendable andar con cuatro, en nombre de la comodidad de todos.
Adelante, el conductor encontrará rápida y fácilmente su posición ideal de manejo. La visibilidad es muy buena en todas las direcciones y sólo se compromete un poco si están levantadas las cabeceras traseras, que con un buen diseño en forma de L, pueden bajarse para mejorar la visión hacia atrás cuando no hay nadie en la segunda fila de asientos. Los controles están al alcance de la mano y son relativamente sencillos de usar. El mando único central MMI con frecuencia recibe elogios porque es comparado al más complicado I-Drive de BMW, pero seguimos pensando que los botones son una mejor solución que un mando central.
El equipo de la versión que probamos era completo, incluyendo comunicación Bluetooth para teléfonos celulares y una entrada especial para i-Pod en la guantera, que exige, empero, que se adquiera los cables necesarios para aparatos específicos, lo que se hace, claro, en un distribuidor Audi. Con esto, se puede controlar el i-Pod desde los mandos del auto, lo que es muy recomendable (y agradable). La única parte que no nos parece interesante es que el inmenso techo de cristal sólo tiene entre el sol y nuestras cabezas, una malla transparente. Para el sol alemán puede funcionar bien, pero bajo las inclemencias del Astro Rey en las latitudes tapatías, resulta muy desagradable, a menos que se quiera usar la Q5 como cámara de bronceado. Mientras la tuvimos, pusimos un cartón entre la malla y el cristal del techo, para no hacer indispensable el uso de un filtro solar dentro del vehículo.
El manejo es bueno. Preciso y poderoso, con la dirección rápida y comunicativa. La suspensión es algo rígida, más que la de otros Audi como el A6, por ejemplo. Pero esa rigidez se agradece en carretera y a mayor velocidad, cuando es difícil recordar que estamos en un vehículo tan alto como la Q5. El motor de la unidad que probamos es de cuatro cilindros, turbo, con 2.0 litros y 211 caballos de fuerza.
De nuevo en la carretera, resulta sensacional. Elástico, poderoso, facilita los rebases y las retomadas de velocidad. Empero, en zonas urbanas, la demora para la entrada del turbo puede ser desesperante y hasta peligrosa. Hubo un momento en que un conductor en una avenida, al ver que buscábamos entrar a ella desde una calle lateral, amablemente nos cedió el paso. Aceleramos, pero la Q5 tardó tanto en arrancar, que el señor pensó que no queríamos usar su gentileza y también aceleró. Por suerte el choque fue evitado, pero sí pensamos que todo el Grupo VW debe revisar sus motores turbo para eliminar ese problema, adoptando tecnologías como la doble entrada, como ya lo hacen, por ejemplo, Renault y BMW.
La impresión general que nos dejó la camioneta fue muy positiva, a pesar del motor. Pedimos para probar esa versión porque, por su menos elevado precio, debe ser la más buscada, pero si estuviéramos considerando la Q5, pensamos que lo haríamos con otra de sus máquinas en mente. Porque resuelto el problema del retardo de entrada del turbo en acción, quedará tan poco que reclamar de la Q5, que la pondremos de inmediato entre nuestros favoritos.
Ficha Técnica
Audi Q5 2.0T
Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; Turbo; 16 válvulas; con inyección de combustible secuencial multipunto. Potencia: 211 cv @ 4,300-6,000 rpm / Torque: 350 newton-metro @ 1,500-4,200 rpm.
Tracción: Integral (Quattro).
Transmisión: Automática de siete velocidades (7+R), con modo manual (S Tronic).
Suspensión: Delantera- Independiente, de doble horquilla, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera- Independiente, de tipo Multilink, con barra estabilizadora.
Frenos: De discos ventilados adelante y de discos sólidos atrás, con sistema antibloqueo (ABS), sistema de distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD) y sistema de bloqueo electrónico diferencial (EDL).
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia dependiente de la velocidad (Servotronic).
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm)
4,629 / 1,880 / 1,653
Distancia entre ejes: 2,807 mm
Peso: 1,740 kilogramos.
Tanque- 75 litros.
Cajuela- 540 litros.
Precio: 49,900 dólares
Resultados de la prueba:
Aceleración 0 a 100 km/h en 8.4 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en 40 metros
Cuarto de milla: 16.1 segundos a 132.7 km/h
Velocidad máxima observada: 220 km/h