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La esencia barroca de Landa de Matamoros
Dos bellas misiones franciscanas dan renombre a este sitio apostado en la Sierra Gorda de Querétaro
GUADALAJARA, JALISCO (05/ENE/2014).- La exuberante ornamentación de la Misión de San Francisco de Asís del Valle de Tilaco (en la imagen) es un disfrute azucarado para la vista: fastuosas formas de flores y pámpanos, elaborados relieves y un jardín de pequeños ángeles que separan una cortina para permitir que ingrese la luz al recinto. Una gama de colores rosados, dorados y oscuros decoran su hermosa fachada, en contraste con los muros blancos a sus dos costados, y el pasto verde que se extiende frente a ella.
Enclavada en el corazón de Landa de Matamoros, en Querétaro, la Misión de San Francisco de Tilaco es una de las últimas edificaciones de estilo barroco que se hicieron en el territorio de la Nueva España. Construida entre 1754 y 1762, es también uno de los atractivos turísticos más importantes de dicho municipio, junto con la Misión de la Purísima Concepción, cuya fachada poblada de apóstoles, mártires, arcángeles y elementos de las culturas indígenas representa el sincretismo religioso de la Colonia.
Ambas forman parte de las cinco misiones construidas por los frailes franciscanos en el territorio de la Sierra Gorda en ese Estado, las cuales comparten una unidad arquitectónica y estilística con una pintura al temple. En 2003 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Las misiones son conjuntos edificados que por lo general constan de un templo con planta de cruz latina con coro y transeptos, torre bautisterio, sacristía, claustro, portal de peregrinos, atrio con cruz, capillas pozas y huerto. Mientras la de San Francisco de Tilaco es la más pequeña de todas, la de la Purísima Concepción se considera la más ornamentada.
El encanto de la sierra
El municipio de Landa de Matamoros es afortunado por albergar dos joyas arquitectónicas, pero tiene mucho más que ofrecer. Sus calles tranquilas, sus coloridas casas y su pintoresco jardín principal, son ideales para un descanso del estrés citadino, además de que su extenso territorio natural lo hace un ideal para acampar y disfrutar del paisaje.
Con aproximadamente 19 mil habitantes, se localiza en la parte Norte de Querétaro, en plena Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda, colindando con los estados de Hidalgo y San Luis Potosí. Cuenta con una extensión territorial de 840.1 kilómetros cuadrados que lo colocan como el tercer municipio más grande de la entidad.
Las etnias chichimecas, pames y jonaces habitaron el lugar antes de la llegada de los españoles. El vocablo “landa” proviene del chichimeca Lan-há, que significa “cenagoso”: lleno de cieno o lodo. En 1919 se le agrega Matamoros en honor a Mariano Matamoros, patriota insurgente que vivió en la localidad de 1807 a 1808.
En 1917 adquiere la categoría de delegación y hasta el 24 de abril de 1941 se convierte en municipio durante la gubernatura de Noradino Rubio Ortiz.
Debido a su ubicación geográfica, cuenta con una gran variedad de climas, desde el frío de los bosques hasta el calor húmedo subtropical. Las temperaturas extremas son -2 °C en enero hasta 43 °C en mayo.
Uno de sus tesoros es la zona conocida como el Madroño, con hermosos árboles y fósiles marinos de 100 millones de años de antigüedad. También está la localidad de Río Verdito, a sólo 45 minutos de la cabecera municipal, con verdes parajes naturales, pequeñas cascadas y ríos.
En las diversas áreas boscosas se puede practicar el campismo, el ciclismo de montaña y paseos en cuatrimoto. Una de ellas es Tangojó, situado a una hora y media de la cabecera municipal, que ofrece un recorrido espectacular con cambio de tipo de vegetación desde pino encino hasta la selva baja, así como un vistazo al Río Moctezuma, de donde se extraen pescado fresco y acamayas, y además permite la práctica de la pesca deportiva y de disciplinas como el kayak y el rapel.
También hay varias cavernas o sótanos, destacando la de Tilaco, con 649 metros de profundidad, y otras entre los 400 y 600 metros.
Aunque no tiene mucha infraestructura hotelera, vale la pena programar una visita detallada a Landa de Matamoros y admirar sus atractivos más allá de lo que ofrece la ruta por las misiones franciscanas.
Delicia para el paladar
La gastronomía del lugar es exquisita, especialmente se recomienda probar el zacahuitl, un tamal gigante con carne y envuelto en hojas de plátano, las acamayas (cangrejo de agua dulce), los bocones (gorditas de maíz hechas con manteca y rellenas de carne roja), así como la capirotada.
Un buen sueño
En Landa de Matamoros sólo hay un hotel de dos estrellas, por lo que la alternativa es hospedarse en el municipio de Jalpan de Serra, que está sólo a una hora de distancia. Algunos hoteles ahí son el Misión Jalpan, con tarifas desde 500 pesos más impuestos, así como el Hotel María del Carmen, con precios desde 665 por habitación.
Cómo llegar
Viaje en auto a Querétaro por cualquiera de las vías disponibles (La Piedad o Morelia); ahí, tome la carretera federal 57 Querétaro-México hasta la desviación a la Sierra Gorda, incorporándose a la carretera estatal 100 hasta el entronque con la carretera federal 120 hacia Landa de Matamoros.
Enclavada en el corazón de Landa de Matamoros, en Querétaro, la Misión de San Francisco de Tilaco es una de las últimas edificaciones de estilo barroco que se hicieron en el territorio de la Nueva España. Construida entre 1754 y 1762, es también uno de los atractivos turísticos más importantes de dicho municipio, junto con la Misión de la Purísima Concepción, cuya fachada poblada de apóstoles, mártires, arcángeles y elementos de las culturas indígenas representa el sincretismo religioso de la Colonia.
Ambas forman parte de las cinco misiones construidas por los frailes franciscanos en el territorio de la Sierra Gorda en ese Estado, las cuales comparten una unidad arquitectónica y estilística con una pintura al temple. En 2003 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Las misiones son conjuntos edificados que por lo general constan de un templo con planta de cruz latina con coro y transeptos, torre bautisterio, sacristía, claustro, portal de peregrinos, atrio con cruz, capillas pozas y huerto. Mientras la de San Francisco de Tilaco es la más pequeña de todas, la de la Purísima Concepción se considera la más ornamentada.
El encanto de la sierra
El municipio de Landa de Matamoros es afortunado por albergar dos joyas arquitectónicas, pero tiene mucho más que ofrecer. Sus calles tranquilas, sus coloridas casas y su pintoresco jardín principal, son ideales para un descanso del estrés citadino, además de que su extenso territorio natural lo hace un ideal para acampar y disfrutar del paisaje.
Con aproximadamente 19 mil habitantes, se localiza en la parte Norte de Querétaro, en plena Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda, colindando con los estados de Hidalgo y San Luis Potosí. Cuenta con una extensión territorial de 840.1 kilómetros cuadrados que lo colocan como el tercer municipio más grande de la entidad.
Las etnias chichimecas, pames y jonaces habitaron el lugar antes de la llegada de los españoles. El vocablo “landa” proviene del chichimeca Lan-há, que significa “cenagoso”: lleno de cieno o lodo. En 1919 se le agrega Matamoros en honor a Mariano Matamoros, patriota insurgente que vivió en la localidad de 1807 a 1808.
En 1917 adquiere la categoría de delegación y hasta el 24 de abril de 1941 se convierte en municipio durante la gubernatura de Noradino Rubio Ortiz.
Debido a su ubicación geográfica, cuenta con una gran variedad de climas, desde el frío de los bosques hasta el calor húmedo subtropical. Las temperaturas extremas son -2 °C en enero hasta 43 °C en mayo.
Uno de sus tesoros es la zona conocida como el Madroño, con hermosos árboles y fósiles marinos de 100 millones de años de antigüedad. También está la localidad de Río Verdito, a sólo 45 minutos de la cabecera municipal, con verdes parajes naturales, pequeñas cascadas y ríos.
En las diversas áreas boscosas se puede practicar el campismo, el ciclismo de montaña y paseos en cuatrimoto. Una de ellas es Tangojó, situado a una hora y media de la cabecera municipal, que ofrece un recorrido espectacular con cambio de tipo de vegetación desde pino encino hasta la selva baja, así como un vistazo al Río Moctezuma, de donde se extraen pescado fresco y acamayas, y además permite la práctica de la pesca deportiva y de disciplinas como el kayak y el rapel.
También hay varias cavernas o sótanos, destacando la de Tilaco, con 649 metros de profundidad, y otras entre los 400 y 600 metros.
Aunque no tiene mucha infraestructura hotelera, vale la pena programar una visita detallada a Landa de Matamoros y admirar sus atractivos más allá de lo que ofrece la ruta por las misiones franciscanas.
Delicia para el paladar
La gastronomía del lugar es exquisita, especialmente se recomienda probar el zacahuitl, un tamal gigante con carne y envuelto en hojas de plátano, las acamayas (cangrejo de agua dulce), los bocones (gorditas de maíz hechas con manteca y rellenas de carne roja), así como la capirotada.
Un buen sueño
En Landa de Matamoros sólo hay un hotel de dos estrellas, por lo que la alternativa es hospedarse en el municipio de Jalpan de Serra, que está sólo a una hora de distancia. Algunos hoteles ahí son el Misión Jalpan, con tarifas desde 500 pesos más impuestos, así como el Hotel María del Carmen, con precios desde 665 por habitación.
Cómo llegar
Viaje en auto a Querétaro por cualquiera de las vías disponibles (La Piedad o Morelia); ahí, tome la carretera federal 57 Querétaro-México hasta la desviación a la Sierra Gorda, incorporándose a la carretera estatal 100 hasta el entronque con la carretera federal 120 hacia Landa de Matamoros.