Suplementos

Gilberto Cervantes Correa

Perfil

GUADALAJARA,JALISCO.- Para todos los amantes de la música en Guadalajara el nombre de Gil Cervantes resultará familiar, ya que en los últimos años ha estado presente en los eventos más importantes como ejecutante, arreglista, productor o promotor. Este polifacético trompetista nacido por azares del destino en Downey, California, posteriormente radicado en el recóndito poblado de El Teúl de González Ortega, Zacatecas y finalmente arraigado en la Perla de Occidente pone los puntos sobre las íes, y platica elocuentemente diversos capítulos en su magistral carrera.  

- ¿Cómo te inicias en el mundo de la música y cuáles fueron tus primeras fuentes de inspiración?


- Comencé estudiando en la banda municipal de mi pueblo el Teúl de González Ortega al sur de Zacatecas. Las primeras lecciones a los  siete años de edad y hasta los 17 fueron con el maestro Lucilo Torres, director de la banda, inicié como estudiante de teoría aproximadamente un año en el cual no podías tocar ningún instrumento hasta que demostraras conocimiento pleno de solfeo y lectura musical, después se te asignaba un instrumento y a partir de entonces seguiría un largo camino de desarrollo de técnica y nivel como novato hasta que fui merecedor a un lugar en la “Banda Grande” como se le decía y a la cual sólo podían acceder los estudiantes más avanzados. Había que estudiar mucho para poder competir con otros 60 niños aproximadamente que buscaban un lugar en la banda.

Realmente fue un proceso natural el iniciarme en la música a temprana edad, mi familia siempre fue muy musical aunque nadie fue músico profesional, mi padre hasta el día de hoy sigue cantado hermosísimo, pero como aficionado nada más, creo que por ahí nació el amor a la música, el de escucharlo cantar todas las mañanas, y bueno el estar en la banda era una de las pocas actividades culturales que existían en ese tiempo en El Teúl, así es que todo este mundo melómano lo asimilé como algo de lo más normal.  

- La experiencia en La Dosis ¿cómo fue?

- Sin lugar a dudas La Dosis fue una de las etapas más importantes  en lo que va de mi carrera. En ese tiempo yo estaba estudiando la carrera de profesional medio en la Escuela de Música de la UdeG, también conociendo nueva música y gente en Guadalajara. 

Imagínate, venir de un pueblo tocando otros estilos de música más populares -que no me arrepiento, al contrario, me enorgullece decirlo ya que estas bases me ayudaron mucho para desarrollar otras cosas- y de repente estar grabando con una disquera transnacional, haciendo giras con proyección masiva en los medios, premios, etc. fue un cambio drástico del cual tomé todo lo positivo.

Fueron años maravillosos en los que aprendí muchísimo, muy pesados, ya que seguía en la escuela, pero me sirvió de trampolín para conocer otros géneros musicales, y dinámicas en la industria musical.

Al término de ese ciclo me fui a Los Ángeles en busca de una beca para Berklee College of Music en Boston que finalmente conseguí.

- ¿Cómo surge Tónica? y platícame de los seminarios y/o cursos una experiencia que haya marcado tu vida.


- Cuando estuve estudiando en Boston, involuntariamente me fui rodeando de personas que estaban en el campo de la educación, para mí siempre ha sido importantísima la parte educativa, curiosamente lo que más me llamó la atención fue el desarrollo de programas educativos, no tanto la docencia. Estuve trabajando en escuelas públicas y privadas y desarrollé dos programas, uno para composición y otro en ejecución.

De repente había propuesto dos modelos educativos para las escuelas públicas de Boston y gané dos becas anuales consecutivas para la implementación de éstas al sistema de educación de esa ciudad.

Un par de años antes de regresar a Guadalajara inicié con un modelo a desarrollar aquí en la ciudad, no sabía exactamente como lo implementaría ni cuándo, pero si sabía las necesidades especificas de los músicos de Guadalajara, y en eso me basé; es algo interesante, ya que debes hacer un estudio minucioso de perfiles socioeconómicos, culturales, de carencia y oportunidad y sobre todo musicales y así se dio esto.

Por entonces Sara Valenzuela, cofundadora de Tónica, organizaba un ciclo de conciertos llamado Jazz Alternativo. Recuerdo que en cuanto llegué a Guadalajara, no habían transcurrido ni cuatro días cuando ya estábamos encerrados desarrollando toda la logística, en eso se nos fue el invierno del 2006 para salir en marzo del 2007 con la presentación oficial de Tónica Ciclo Internacional de Jazz.

Definitivamente Tónica ha marcado mi vida, la finalidad no es el crear músicos, el que nace músico, lo será por toda su vida y buscará las mejores oportunidades por él mismo. La finalidad es darles la oportunidad de convivir y compartir experiencias con otros músicos de diferentes niveles y artistas de renombre mundial, y sobre todo que queden grabados estos conceptos, creo que esa es el arma más fuerte para cambiar una sociedad, y ahí es donde queremos llegar. La música es desde mi punto de vista el detonante más fuerte para crear mejores sociedades.

- ¿Cómo es que llegas a Troker, y cómo consideras a cada uno de ellos en su respectivo rol instrumental?

- Unos meses antes de que regresara de Boston, estuve tocando junto con Diego Escobar (batería) y Samo González (bajo), nos juntamos a ensamblar algunas de las composiciones que había escrito para trío, ahí fue donde conocí a Samo y existió una sinergia excelente, no sólo musical, sino de compañerismo y amistad.

 Al volver fui incorporándome a la escena local y redescubriendo proyectos, y uno de ellos fue Troker. Resultó que hubo cambios internos en el grupo y me invitaron y el resto es historia. Lo que más me atrajo de ellos es la calidad musical y humana de cada uno de los músicos, son excelentes intérpretes y haciendo a un lado la parte técnica las características de cada uno de ellos son muy peculiares. Franky es un baterista que siempre está reinventándose y buscando, aportando ideas, y es humilde para recibir críticas.

Cristian es uno de los músicos jóvenes mexicanos más talentosos que yo conozco. Samo tiene una creatividad muy peculiar en sus líneas de bajo y el concepto exploratorio, arriesgado y propositivo, le da el toque peculiar a todo el concepto. Arturo es un gran músico, siempre intuitivo, creativo e inquieto, además de ser un gran saxofonista su rol como voz de Troker es excelente ya que posee un enorme carisma hacia el público. DJ Rayo es también uno de los sellos en la banda, los ambientes, atmósferas y percepción del espacio.

- La experiencia de estar al frente de una orquesta, y ¿por qué elegir a Miles Davis como referente a interpretar?

- Es una de las satisfacciones musicales más emocionantes y gratificantes. Generar la interacción entre un instrumentista y un director no es nada sencillo, se requieren de muchas herramientas no sólo técnicas sino de comunicación e interpretación. Para mí la dirección, ofrece una reflexión interior y una experiencia intensa e irrepetible, porque al tocar cada compás nunca vuelve a suceder lo mismo, y menos en un concierto, ahí realizas y canalizas cada uno de tus sentimientos en el momento; extraes lo mejor de cada músico y eres el responsable de crear la atmósfera y vibra integral de cada uno de los miembros, la obra que interpretes y el mensaje que quieres transmitir.

Es parecido a lo que sucede cuando trabajas y te viene un momento de inspiración, y descubres piezas que transportan un poco más, que agudizan las sensaciones. Los músicos nos enamoramos de ellas, y eso es lo importante. Dirigir es vivir una historia de amor, tienes que sentir la pieza como algo excepcional e importante.

Interpretar los scores de Gil Evans, es toda una experiencia… Las orquestaciones, cada acorde, cada nota está perfectamente ubicada, la colaboración que tuvo Miles Davis con Gil Evans es sin duda de lo mejor que se haya realizado entre un arreglista y un solista en la historia de la música. El ciclo de conciertos “Sketches from Davis/Evans” inició con la interpretación de la música para noneto del disco Birth of the Cool (1949). 

“Miles Ahead” fue el primer montaje para orquesta de jazz con 18 músicos y solista, y fue el inicio de una excelente trilogía que cambió para siempre la historia del jazz. Cada uno de estos tres discos marcó un rumbo en el Nuevo sonido del jazz de finales de los años 50 además de poseer óptima calidad musical y un gran derroche de sentimiento como es el caso del score “Porgy and Bess”. Sensibilidad total y magia al recrear la música de George Gershwin, ya que esta fue una ópera folklórica de 1947 que Evans adaptó increíblemente.

- ¿Qué nuevos proyectos vienen en puerta para Gilberto Cervantes?


- En realidad no tengo planeado nada nuevo por ahora, creo que con los tres que tengo hasta ahora que son Tónica, la Orquesta (Gil Cervantes Jazz Orchestra) y Troker ya no me alcanza el tiempo. Son como tres novias que requieren de toda mi atención y el estar al 100 por ciento. Cada uno de ellos se encuentra en un momento muy importante de desarrollo y tendiendo a la consolidación, hay que darles el seguimiento apropiado para lograr la auto sustentabilidad y así poder tener nuevos proyectos, aunque es interesante analizar las ramas que se tienden y como terminas explorando nuevas rutas y teniendo más colaboraciones.

Este año va a ser muy interesante y estoy convencido que será uno de los más importantes, también en lo personal.

Temas

Sigue navegando