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Fiesta en Atotonilco

Una de las ciudades más bellas y con mayores tradiciones de Los Altos de Jalisco

GUADALAJARA, JALISCO (19/JUN/2016).- Para algunos, Atotonilco es el “Vergel de los Altos de Jalisco”. Para otros es la amada cuna que llevan siempre en el corazón. Unos más llegan de viaje, se enamoran de sus calles y construyen su nido. Lo cierto es que esta ciudad es uno de los grandes tesoros culturales, arquitectónicos, artísticos y gastronómicos con los que cuenta nuestro Estado.

Atotonilco el Alto forma parte del corredor de urbes y comunidades que en su conjunto integran los Altos de Jalisco, una región rica en producción agropecuaria, y al mismo tiempo, depositaria de las tradiciones que le dan forma a nuestro país. De aquí son los charros más gallardos, es en sus calles donde suena lo mejor de la música regional y presumen tener a las mujeres más guapas de todo México.

Si decides irte en automóvil a conocerla o visitarla, tardarás poco menos de 2 horas. Y vale la pena hacerlo. Darle una vuelta al Centro de Atotonilco un domingo por la mañana es una experiencia deliciosa. Mujeres y hombres vestidos con absoluta formalidad llegan a la Parroquia de San Miguel Arcángel, el magnífico edificio que domina el horizonte de la ciudad. Abajo, en la plaza principal, los niños corretean a las palomas, mientras los primeros puestos de fritangas y antojitos se colocan en el Jardín Hidalgo.

Aunque en una ciudad que disfruta de una etapa de crecimiento gracias a su pujanza económica, Atotonilco conserva ese aire puro del interior del Estado y el ritmo de vida pausado que ya no es ajeno en Guadalajara. El saludo franco de sus habitantes y comerciantes forma parte de la amabilidad que tradicionalmente engalana a los Altos.

Maravilla a la vista

Zona de enorme fervor religioso, es imposible que platiquemos de Atotonilco sin mencionar la Parroquia de San Miguel Arcángel. No nada más porque el edificio es centro de reunión para sus habitantes, lugar de celebraciones y lamentos. De milagros y de pérdidas. Sino también porque es una joya arquitectónica.

La fachada del edificio está construida en cantera rosa, material de construcción predilecto en la zona. Bella y bien conservada, destaca de manera especial su gigantesca torre (sin duda, el sello que lo distingue de otras parroquias), que fue diseñada por el legendario Francisco Tres Guerras, arquitecto que dejó un enorme legado en el Bajío mexicano, además de varias zonas de Jalisco y Michoacán. La Torre de cantera morada es rematada por una bella cúpula (esta última fue diseñada por Adamo Boari, el mismo que diseñó el Palacio de Bellas Artes).

¡Feliz cumpleaños!


Atotonilco recién acaba de celebrar las fiestas (del 8 al 15 de junio) por el 486 aniversario de su fundación, momento en el que las calles de la ciudad se llenaron de color, música y sabores de esa que nada más se puede disfrutar en Los Altos.

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