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En la cima de la arquitectura
El alarife japonés, quien recientemente ganó el Premio Pritzker, en los noventa diseñó un proyecto para Guadalajara
GUADALAJARA, JALISCO (24/MAR/2013).- La obra de Toyo Ito ha evolucionado a partir de distintas disciplinas, sin embargo, sus trabajos se caracterizan por la influencia de la naturaleza a través de estructuras minimalistas tan complejas que frecuentemente tienen que ser simuladas por computadora para comprobar si su construcción es viable. Ito pertenece a la generación de arquitectos clasificados como la nueva ola japonesa, junto con Tadao Ando, Arata Isozaki y Kisho Kurokawa.
Ganador del Premio Pritzker de Arquitectura 2013, considerado el Nobel de la especialidad, su trayectoria ha sido merecedora de numerosos premios internacionales, ha sido profesor invitado por universidades japonesas y estadounidenses y su trabajo se ha expuesto en museos en Inglaterra, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Italia, Chile y Taiwán, así como en varias ciudades niponas. Nació en Seúl, Corea del Sur, en 1941, sin embargo, creció en Japón. Aunque actualmente es uno de los arquitectos más reconocidos en el mundo, su interés por este arte no surgió hasta su vida universitaria; antes de esto, soñaba con convertirse en una estrella de baseball.
El arquitecto dice haber tenido influencias muy particulares que lo iniciaron en su carrera. Su abuelo era comerciante de madera y su padre disfrutaba hacer trazos como pasatiempo. Asimismo, cuando Ito era apenas un adolescente, su madre contrató al arquitecto modernista Yoshinobu Ashihara para diseñar su casa. Éste había pasado un largo periodo en los Estados Unidos, país en el que había aprendido técnicas y estilos muy sofisticados. Es admirador de Le Corbusier y siempre ha visto como una de sus grandes referencias a Gaudí.
Toyo Ito ingresó a la Universidad de Tokio para estudiar Arquitectura. Como proyecto de fin de carrera, presentó una propuesta para reconstruir el parque Ueno y para su sorpresa, obtuvo el primer lugar del concurso. Su talento fue captado de inmediato y como recién graduado empezó a trabajar para la firma Kiyonori Kikutake & Associates en 1971. A los 30 años abrió su propio estudio, bajo el nombre de Urobot. Sin embargo, pocos años después cambió su denominación a Toyo Ito & Associates Architects, despacho con el que iniciaría su expansión internacional.
Ito señala que el mundo es complicado, variable y los sistemas que los componen son fluidos, líquidos. En contraste, la arquitectura siempre ha buscado instituir un sistema estable pero el modelo arquitectónico repetido en el siglo XX hizo de las ciudades entidades homogéneas y consecuentemente se podría decir que también uniformó a las personas que habitan estos espacios. Desde esta perspectiva, el japonés propone una nueva forma de hacer arquitectura desafiando por completo el modelo preestablecido. Por el contario, el japonés busca que sus creaciones estén siempre en armonía con su ambiente y tengan una relación viva con su entorno inmediato.
“El rol del arquitecto es crear arquitecturas que sean polos de atracción para la gente, lugares que exalten las características de la ciudad; son expresiones dinámicas, fluidas e interactivas de ella.”, explicaba Ito en una entrevista publicada en la revista especializada The Plan.
La mayoría de sus proyectos iniciales fueron casas habitación. Uno de los primeros que llamó la atención fue una residencia ubicada en los suburbios de Tokio conocida como la Casa de Aluminio porque su estructura consistía en un marco de madera completamente cubierto con este material. El arquitecto señala que durante la década de los ochenta su trabajo estaba concentrado en desafiar los convencionalismos de la arquitectura a través del desarrollo de técnicas ligeras que se asemejaran más al aire o al viento.
Ito en Guadalajara
Sin lugar a dudas, una de sus más grandes creaciones del arquitecto nipón es la Mediateca de la ciudad de Sendai en Japón. La construcción se distingue de otros edificios públicos por muchos motivos. Éste normalmente funciona como biblioteca y galería de arte y ha eliminado barreras físicas entre las distintas áreas para reflejar la apertura de cómo deberían ser los espacios culturales. La flexibilidad para lograr la integración total del edificio es consecuencia de la sencillez de la estructura propuesta por el arquitecto.
Entre el gran repertorio del japonés, también destaca el edificio que diseñó para la marca de calzado italiano Tod’s en Tokio. En este proyecto, el arquitecto encontró su inspiración en la forma y estructura de los árboles, resultando en un edificio que simula ramas entrelazadas con ventanas que varían de forma según los huecos que estas formas generan. Sin las consideraciones obvias entre las paredes y la apertura, luz y opacidad, o segunda y tercera dimensión, el innovador edificio se funde con el paisaje urbano y resiste el paso del tiempo.
Tras el éxito de sus diseños en Japón, para el año 2000 Toyo Ito era ya un aclamado arquitecto alrededor del mundo. Este prestigio lo llevó a iniciar proyectos en Asia, Europa y América. Diseñó múltiples edificios, entre ellos el estadio principal de los Juegos Mundiales de 2009 en Kaohsiung y la construcción del Taichung Metropolitan Opera House, ambos proyectos en Taiwán. En el viejo continente, el japonés remodeló la fachada de Suites Avenue, así como la famosa Galería Serpentine Pavillion en Hyde Park, Londres, por mencionar algunos.
A finales de la década de los noventa el empresario jalisciense, Jorge Vergara, inició el desarrollo de un complejo cultural que incluiría proyectos de reconocidos arquitectos internacionales, entre los que destacaba Toyo Ito, así como Zaha Hadid, Carme Pinós, Jean Nouvel, Daniel Libeskind y Thom Mayne, entre otros. Sin embargo, la ejecución del ambicioso Centro JVC nunca se concretó. Ito era el encargado del Museo de Arte Contemporáneo.
Detrás de este reconocido arquitecto existe un hombre sensible al dolor ajeno. Tras el tsunami que azotó la isla nipona en marzo de 2011, Toyo Ito en conjunto con otros arquitectos japoneses, unieron sus esfuerzos en beneficio de las víctimas afectadas por el desastre natural. Bajo el concepto “Home-for-All” (Casa para todos), los arquitectos diseñaron casas de refugio comunitarias para los sobrevivientes. En una entrevista con Princeton Architectural Press, Ito explicó que los centros de ayuda para damnificados no ofrecen privacidad y la gente apenas y tiene lugar para vivir dignamente en aquellos espacios sombríos. No obstante, aún en esas condiciones la gente comparte, se comunica y sonríe. Esta idea deja claro que el origen de la arquitectura debe ser siempre el sentido de la comunidad y por tanto, todos los espacios deben estar diseñados en función de que las personas que sientan más cómodas para interactuar.
Además de la trascendencia social del proyecto, de acuerdo con el reconocido arquitecto Home-for-All cuestionó los principios más fundamentales de la arquitectura moderna, pues señala que actualmente las creaciones arquitectónicas compiten por formas sofisticadas y originales pero olvidan la esencia de por qué y para qué se hace un edificio.
Ganador del Premio Pritzker de Arquitectura 2013, considerado el Nobel de la especialidad, su trayectoria ha sido merecedora de numerosos premios internacionales, ha sido profesor invitado por universidades japonesas y estadounidenses y su trabajo se ha expuesto en museos en Inglaterra, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Italia, Chile y Taiwán, así como en varias ciudades niponas. Nació en Seúl, Corea del Sur, en 1941, sin embargo, creció en Japón. Aunque actualmente es uno de los arquitectos más reconocidos en el mundo, su interés por este arte no surgió hasta su vida universitaria; antes de esto, soñaba con convertirse en una estrella de baseball.
El arquitecto dice haber tenido influencias muy particulares que lo iniciaron en su carrera. Su abuelo era comerciante de madera y su padre disfrutaba hacer trazos como pasatiempo. Asimismo, cuando Ito era apenas un adolescente, su madre contrató al arquitecto modernista Yoshinobu Ashihara para diseñar su casa. Éste había pasado un largo periodo en los Estados Unidos, país en el que había aprendido técnicas y estilos muy sofisticados. Es admirador de Le Corbusier y siempre ha visto como una de sus grandes referencias a Gaudí.
Toyo Ito ingresó a la Universidad de Tokio para estudiar Arquitectura. Como proyecto de fin de carrera, presentó una propuesta para reconstruir el parque Ueno y para su sorpresa, obtuvo el primer lugar del concurso. Su talento fue captado de inmediato y como recién graduado empezó a trabajar para la firma Kiyonori Kikutake & Associates en 1971. A los 30 años abrió su propio estudio, bajo el nombre de Urobot. Sin embargo, pocos años después cambió su denominación a Toyo Ito & Associates Architects, despacho con el que iniciaría su expansión internacional.
Ito señala que el mundo es complicado, variable y los sistemas que los componen son fluidos, líquidos. En contraste, la arquitectura siempre ha buscado instituir un sistema estable pero el modelo arquitectónico repetido en el siglo XX hizo de las ciudades entidades homogéneas y consecuentemente se podría decir que también uniformó a las personas que habitan estos espacios. Desde esta perspectiva, el japonés propone una nueva forma de hacer arquitectura desafiando por completo el modelo preestablecido. Por el contario, el japonés busca que sus creaciones estén siempre en armonía con su ambiente y tengan una relación viva con su entorno inmediato.
“El rol del arquitecto es crear arquitecturas que sean polos de atracción para la gente, lugares que exalten las características de la ciudad; son expresiones dinámicas, fluidas e interactivas de ella.”, explicaba Ito en una entrevista publicada en la revista especializada The Plan.
La mayoría de sus proyectos iniciales fueron casas habitación. Uno de los primeros que llamó la atención fue una residencia ubicada en los suburbios de Tokio conocida como la Casa de Aluminio porque su estructura consistía en un marco de madera completamente cubierto con este material. El arquitecto señala que durante la década de los ochenta su trabajo estaba concentrado en desafiar los convencionalismos de la arquitectura a través del desarrollo de técnicas ligeras que se asemejaran más al aire o al viento.
Ito en Guadalajara
Sin lugar a dudas, una de sus más grandes creaciones del arquitecto nipón es la Mediateca de la ciudad de Sendai en Japón. La construcción se distingue de otros edificios públicos por muchos motivos. Éste normalmente funciona como biblioteca y galería de arte y ha eliminado barreras físicas entre las distintas áreas para reflejar la apertura de cómo deberían ser los espacios culturales. La flexibilidad para lograr la integración total del edificio es consecuencia de la sencillez de la estructura propuesta por el arquitecto.
Entre el gran repertorio del japonés, también destaca el edificio que diseñó para la marca de calzado italiano Tod’s en Tokio. En este proyecto, el arquitecto encontró su inspiración en la forma y estructura de los árboles, resultando en un edificio que simula ramas entrelazadas con ventanas que varían de forma según los huecos que estas formas generan. Sin las consideraciones obvias entre las paredes y la apertura, luz y opacidad, o segunda y tercera dimensión, el innovador edificio se funde con el paisaje urbano y resiste el paso del tiempo.
Tras el éxito de sus diseños en Japón, para el año 2000 Toyo Ito era ya un aclamado arquitecto alrededor del mundo. Este prestigio lo llevó a iniciar proyectos en Asia, Europa y América. Diseñó múltiples edificios, entre ellos el estadio principal de los Juegos Mundiales de 2009 en Kaohsiung y la construcción del Taichung Metropolitan Opera House, ambos proyectos en Taiwán. En el viejo continente, el japonés remodeló la fachada de Suites Avenue, así como la famosa Galería Serpentine Pavillion en Hyde Park, Londres, por mencionar algunos.
A finales de la década de los noventa el empresario jalisciense, Jorge Vergara, inició el desarrollo de un complejo cultural que incluiría proyectos de reconocidos arquitectos internacionales, entre los que destacaba Toyo Ito, así como Zaha Hadid, Carme Pinós, Jean Nouvel, Daniel Libeskind y Thom Mayne, entre otros. Sin embargo, la ejecución del ambicioso Centro JVC nunca se concretó. Ito era el encargado del Museo de Arte Contemporáneo.
Detrás de este reconocido arquitecto existe un hombre sensible al dolor ajeno. Tras el tsunami que azotó la isla nipona en marzo de 2011, Toyo Ito en conjunto con otros arquitectos japoneses, unieron sus esfuerzos en beneficio de las víctimas afectadas por el desastre natural. Bajo el concepto “Home-for-All” (Casa para todos), los arquitectos diseñaron casas de refugio comunitarias para los sobrevivientes. En una entrevista con Princeton Architectural Press, Ito explicó que los centros de ayuda para damnificados no ofrecen privacidad y la gente apenas y tiene lugar para vivir dignamente en aquellos espacios sombríos. No obstante, aún en esas condiciones la gente comparte, se comunica y sonríe. Esta idea deja claro que el origen de la arquitectura debe ser siempre el sentido de la comunidad y por tanto, todos los espacios deben estar diseñados en función de que las personas que sientan más cómodas para interactuar.
Además de la trascendencia social del proyecto, de acuerdo con el reconocido arquitecto Home-for-All cuestionó los principios más fundamentales de la arquitectura moderna, pues señala que actualmente las creaciones arquitectónicas compiten por formas sofisticadas y originales pero olvidan la esencia de por qué y para qué se hace un edificio.