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En el camino del pensamiento

Paula Guzmán está a la cabeza de Hard To Find, un centro de formación en busca de altos niveles de desarrollo

GUADALAJARA, JALISCO (23/AGO/2015).- En esta escuela la palabra inspiración está prohibida. Paula Guzmán no cree que este término revele la genialidad de una persona cuando se habla de diseño en cualquiera de sus ramas.

Paula Guzmán es diseñadora y entre sus especialidades destaca la joyería. Fue hace cuatro años cuando, sin saberlo, fundó los cimientos de Hard To Find (HTF), un centro de creatividad y negocios único en su tipo en América Latina.

Paula lo dice sin tapujos: “Aquí te enseñamos a pensar”. Y es que conforme la diseñadora expone casos de éxito de los estudiantes y profesionistas que acuden, también presume el impacto internacional que adquiere el nombre de este espacio gracias a los invitados de sello mundial que acceden a visitar el inmueble que está en la calle de Robles Gil 274.

Por fuera este centro es una casa más de la Colonia Americana, pero adentro se cortejan talleres y diplomados que logran atraer a peculiares personajes como el japonés, Kimiaki Kageyama, uno de los maestros fundadores de la Escuela de Metalurgia de Tokio, que recientemente compartió sus conocimientos en la creación de joyería botánica.

Hard To Find no es una escuela, puntualiza Paula Guzmán al asegurar que en este lugar quienes se inscriben a las actividades no vienen en busca de un certificado, una calificación o simplemente a matar el tiempo. Aquí desde el primer día se adentra a un proceso de trabajo que resulta beneficioso tanto como la persona lo quiera aprovechando las enseñanzas también de Oswaldo Ibarra, Ramón Romero y Héctor Guzmán.

“No nos gusta decir que somos una escuela, aquí viene gente que el conocimiento se lo lleva puesto, todo lo que enseñamos es educación para el trabajo. Todos los que vienen quieren hacer algo con lo que aprenden, no a tener una palomita más en su currículum”.

Son tres áreas de trabajo que Hard To Find tiene en mayor demanda: el diplomado anual en joyería, el otro es el de “Brief y Conceptos” y uno más en “Números para creativos”, que se enfocan en el desarrollo de innovación, diseño, moda, mercadotecnia, negocios y publicidad, entre otros.

Si bien Hard To Find no se cierra al público, Paula Guzmán destaca la importancia de contar con conocimientos previos en las áreas que se quieren nutrir y reforzar, siendo casi indispensable que los aspirantes tengan conocimiento básico en inglés, pues prácticamente todo lo visto es bajo este idioma.

De boca en boca

Han sido tres sedes por las que Hard To Find ha pasado, y los cambios se deben a que en cada curso llegan más personas de las que se esperaban. De estar en una pequeña oficina pasaron a una casa en Providencia, pero el espacio también fue insuficiente.

“No sabíamos que había tanta gente interesada en la creatividad y el método, ni tanta gente preocupada por alejarse de esta falsa idea del creativo que se inspira. Es difícil tener esa idea acerca de la creatividad, porque es más fácil el otro camino de la inspiración en las florecitas, en las nubes. Es muy fácil vender ese cuento ridículo, por eso el diseño está en el hoyo, nadie quiere pagar diseño”.

Paula recuerda que no tenían ni sillas ni mesas cuando Hard To Find dio sus primeros pasos de manera totalmente independiente, pero a través de las redes sociales y de las recomendaciones de boca en boca es como los “alumnos” tocan a la puerta a la espera de poder ocupar los talleres y diplomados.

¿Por qué pagar hasta 800 dólares por acceder a las actividades de Hard To Find? Al tapatío le resulta más fácil y económico desembolsar esta cuota a tener que destinar un presupuesto en euros para poder ir a las clases que personajes como Ruudt Peters ofrecen en Amsterdam. Aquí te ahorras el costo de vuelos y hospedaje explica la diseñadora al presumir que este pionero de la joyería moderna regresará a HTF a finales de noviembre.

“Queremos democratizar el conocimiento, mucha gente dirá que estamos mal porque los talleres cuestan 800 dólares por una semana, pero ese mismo maestro en otra parte del mundo vale dos mil euros. Entonces vete a Italia y tómalo allá”, expresa Guzmán al explicar que estudiantes de Perú, Venezuela y Chile viajan a Guadalajara para tomar estas clases.

“No creo que en México haya otra escuela que tenga el perfil de Hard To Find. No lo habíamos imaginado, pero nos estamos dando cuenta, incluso, que en Latinoamérica no hay una escuela con este perfil ni con estos maestros”.

Trabajar para crear

“En Hard To Find está prohibida la palabra inspiración y las ocurrencias. Aquí hay trabajo”, repite Paula Guzmán una y otra vez añadiendo: “Nosotros vemos a la creatividad como un oficio y todos los oficios requieren de muchas horas de empeño y de trabajo, entonces levántate a las siete de la mañana con una hoja en blanco y empieza a hacer conceptos, a diseñar”.

Paula no se limita en decir que la idea de la inspiración es como una telaraña que no permite avanzar al diseño mexicano: “Por qué si se inspiran gratis esos diseñadores, por qué tendrían que cobrar por su trabajo. Nosotros chambeamos y por eso cobramos”.

Es por ello que el taller de “Brief y Conceptos” alberga a mercadólogos, publicistas y hasta ingenieros: “todos hacen un brief para atender a un cliente, todos tienen que aterrizar un concepto para poder vender lo que sea, aun así se trate de galletas. Esto del brief es importantísimo y casi nadie quiere dedicarle tiempo”.

En el caso del curso de “Números para creativos”, Paula comenta que en HTF se piensa que no es suficiente con ser un buen creativo si este no sabe vender: “Hacer maravillas es relativamente fácil, pero lo realmente difícil es vender esas maravillas. La carga de estudios aquí sí tiene que ver con que sepas cuánto valen tus ideas y cómo las puedes vender. ¿Cómo vas a vender si no sabes costearlo?”.

Cerebros frescos

De esta forma es como Hard To Find gana adeptos, pues el significado de la palabra “investigación” es lo que realmente cuenta: “Si ya tienes una idea, piensa de que otra manera se puede nutrir, cómo se puede transformar, quién ya ha trabajado esa idea en el mundo para ya no hacer lo mismo. Siempre hay que ver otras posibilidades y camino creativos”.

Paula considera que nadie nace con la creatividad, sino que ésta se desarrolle mientras más se alimenta al cerebro con lecturas, con viajes, con personas distintas al círculo cotidiano: “Todos podemos llegar a ser creativos y hay estrategias que te ayudan a desarrollar tu creatividad”.

Hasta los niños han disfrutado de las actividades de Hard To Find. Paula Guzmán impartió un taller de impresión en la biblioteca Juan José Arreola en el pasado verano, que logró atraer a 60 pequeños que pusieron manos a la obra con la técnica “kawakii”, que apuesta por la creación de piezas con plastilina y de joyería. Tal fue el éxito, que la biblioteca decidió comprar las imprentas diseñadas por Paula para dejarlas en el recinto educativo de manera permanente. En octubre este taller se repetirá.

Paula toca puertas hasta que se abren y el ejemplo de su perseverancia es que aclamados diseñadores y expertos como la ilustradora italiana Bárbara Brocchi, la joyera mexicana Leticia Llera y el artista húngaro Istvan Orosz, son algunas de las personalidades que se integran a la agenda anual de Hard To Find.

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