El terror de la penumbra literaria
Drácula y Frankenstein son monstruos clásicos de la literatura, pero también hay otros horrores en las letras; conoce a sus autores
La literatura no conoce de límites al momento de crear historias. Han existido escritores con la mente más filosa para formular personajes y escenarios capaces de enamorar a través de crudos relatos que hacen de la muerte, lo grotesco y lo abominable sus protagonistas que, a pesar del paso del tiempo, permanecen en el gusto de los lectores convirtiendo a estos autores en iconos del género de terror.
Ya sea con poesía, crónicas o novelas, diversos autores han destacado en el género del terror apoyados en mundos imaginarios o retomando hechos verídicos que estremecieron a la sociedad de polo a polo.
Vanessa García Leyva, coordinadora de Literatura de la Secretaría de Cultura Jalisco, señala que la literatura de terror se enfoca en aquellas historias de orden fantástico que recurren a los monstruos o seres que buscan hacer algún daño a los humanos.
“Se expresa un terror a lo desconocido, a lo diferente del entorno cotidiano y que se encarna justamente a través de estos seres. La literatura de terror busca encontrar al lector con esas cosas que nos dan miedo, situaciones que asustan”.
El Drácula mexicano
México también tiene a sus cartas fuertes en la creación de literatura de terror y para muestra está el escritor poblano José Luis Zárate, que enfocado en lo contemporáneo la literatura de género (ciencia ficción, fantasía y terror) y ha llamado la atención por su obra “La ruta del hielo y la sal”, novela que toma a la figura del vampiro como pilar de toda su narrativa.
“En esta novela José Luis Zárate recrea un momento tomado de la novela ‘Drácula’ de Bram Stoker, quien en la historia de su vampiro señala que Drácula hace un viaje por barco en el que misteriosamente muere toda la tripulación y el ataúd llega solo al puerto, pero nunca se dice que pasó realmente, y José Luis recrea todo lo que no explica Bram Stoker, lo que pasó en este trayecto del barco”.
Colmillos afilados
El irlandés Bram Stoker fue de los primeros en “humanizar” las leyendas y mitos sobre seres fantásticos y abominables que rondaban entre la sociedad. Sin duda, darle vida a Drácula a través de la literatura fue uno de los mayores éxitos de su vida que determinaron a personajes posteriores que toman su personalidad y características físicas como un referente inamovible.
“Drácula también se convirtió en un clásico. Bram Stoker logró crear la imagen del vampiro literario que permanece en la actualidad. La cultura del vampiro ha estado en el folclor de muchos pueblos, en sus leyendas, y él recogió muchas de las características de esas creencias, las unificó para su personaje”.
Añade que la obra de Stoker se popularizó con tanta fuerza en el imaginario colectivo que desde su publicación el personaje del vampiro salió de las letras para instalarse con los mismos elementos en otras disciplinas artísticas como el cine o el teatro: El vampiro es un monstruo que sigue vigente a más de 100 años”.
El sentimiento más oscuro
Edgar Allan Poe, considerado el experto del relato corto y las penumbras más bohemias. El autor, nacido en Boston en 1809, predomina en la popularidad de aquellos lectores gustosos del terror. Vanessa García Leyva señala que una de sus principales características fue la personalización de un género a través de las narraciones breves.
“Por la naturaleza misma del cuento, Edgar Allan Poe es muy recomendado para los lectores primerizos. Fue un maestro indiscutible en el arte de narrar, también en crear historias macabras, en las que elaboró un mundo con personajes muy extraños que actúan movidos por impulsos que son muy negativos. Poe conocía muy bien toda esta psicología y espectro de negatividad del humano”.
“La caída de la casa Usher” es para Vanessa una de las obras que más consagraron a Poe en el gusto del público, al grado de convertir a este cuento en un clásico de la literatura universal donde destacan elementos como la integración de muertos que se levantan de sus tumbas o un asesino psicópata en “Corazón delator”, otra obra que también marcó éxito en su trayectoria. “La fascinación que logran estos cuentos se debe también a la capacidad del autor para crear ambientes muy densos y muy compactos, logrando que el lector se sumerja de una manera muy profunda en el terror y los horrores”.
Con ingenio femenino
Mary Shelley, originaria de Londres, es otra autora que logró marcar un estilo propio en el mundo del terror a través de “Frankenstein”, novela gótica que dio nacimiento a uno de los monstruos más emblemáticos de la literatura universal.
“Es un monstruo que también encarna el miedo que se tiene a lo desconocido y a lo horrible, porque Frankenstein está construido de partes de cuerpo humano. Es curioso, porque varios monstruos de la literatura de terror tienen ese característica, son hombres que han muerto y resucitado, como también lo manifiesta el vampiro, que le quita la sangre a los vivos para seguir vivo”.
Vanessa García Leyva comenta que tras la creación de Frankenstein, la idea de inventar monstruos con esta peculiaridad dio paso a otros personajes icónicos como el zombie: “Todos los miedos reflejados en la literatura de terror vienen del hombre que causa horror porque se ha convertido en algo diferente, en algo que la sociedad ya no reconoce y rechaza”.