Suplementos

El sabor de las fiestas patrias

La chef Martha Ortiz propone platillos muy mexicanos que no pueden faltar en estas fechas

CIUDAD DE MÉXICO (05/SEP/2013).- Es tiempo de sacar los manteles patrios, serpentinas, tambores y cornetas, de disfrutar los platillos más exquisitos de la cocina nacional, por ello, la chef Martha Ortiz invita a recordar a la legendaria china poblana e inspirados en tan singular vestuario, propone platillos que no pueden faltar en estas fiestas patrias.

"Son fechas para dar sazón y sabor a especialidades emblemáticas de la cocina mexicana, donde se impriman parte de la historia de México, como los chiles en nogada, que marcan uno de los momentos cumbre de la Independencia de la nación, ya que fueron servidos a Agustín de Iturbide una vez que fue consumado este movimiento.

"Dentro de los platillos no puede faltar el exquisito mole, en el que se integran el chile, tomate y especias, para dar como resultado un guiso verde con pechuga de pollo marinada en pulque, éste último es una de las bebidas distintivas del pueblo mexicano, producto del maguey y herencia de la cocina prehispánica", detalla la chef Martha Ortiz.

Agrega que estos platillos están inspirados en la historia, tradición y cocina de México, así como también se recuerda a la china poblana que adornó su traje con el Escudo Nacional, el Águila parada en un nopal devorando una serpiente, con lentejuelas y chaquiras, traje típico que ha dado vuelta al mundo.

"No se pueden dejar en el olvido las aguas frescas, ya que nuestro país cuenta con una gran riqueza de frutas", señala la también escritora culinaria.

Por ello, en esta ocasión la chef recomienda preparar aguas de jamaica con un ligero suspiro místico o agua de horchata aromatizada con manzanilla.

Para Martha cada platillo debe ser una historia que se disfrute en la mesa, que cada bocado sea una delicia para recordar las victorias de los héroes que dieron libertad a México.

"La china poblana es una de las figuras más populares de la historia, de las estampas y fotografías del México colonial. Durante esta época llegó por las costas del Pacífico a la ciudad de Puebla la princesa Minah, hija de un rey mongol, que fue raptada y luego vendida en Filipinas, de donde salió en una nao rumbo a la Nueva España", describe la propietaria de Dulce Patria.

Al pasar por la ciudad de Puebla fue adquirida por una familia española de apellido Soza.

"Sus trajes eran vistosos y elegantes, un poco exóticos que llamaron de inmediato la atención de las mujeres indígenas", comenta Martha.
Al paso del tiempo las mujeres de Puebla fueron modificando este atuendo, dice la chef, añadiéndole algunos detalles indígenas.

"El traje lleva una falda o zagalejo de paño, generalmente rojo, en el que se borda al águila nacional de lentejuelas. La blusa siempre va finamente bordado con un escote coqueto, bordado de chaquira, todo esto acompañado de un rebozo de bolita y zapatillas rojas", apunta la propietaria de Dulce Patria.

Finalmente, Martha dice que la moda gustó tanto que al paso del tiempo se difundió este maravilloso traje por toda la República Mexicana, y así en tiendas, restaurantes, pulquerías, fondas o refresquerías portaban el traje de china poblana.

Arte que ha sido plasmado en el menú que a continuación la chef te comparte para festejar todo el mes patrio.

Temas

Sigue navegando