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El meme nuestro de cada día

La palabra 'meme' se remonta a un concepto acuñado en 1976 por el científico británico Richard Dawkins; hoy se identifica más con la cultura pop de internet

GUADALAJARA, JALISCO (12/OCT/2014).- Álex Villegas es un diseñador culichi de 27 años que vive en Guadalajara. Cuando recién llegó a la ciudad para estudiar una maestría, solía entretenerse dibujando en su tiempo libre. A raíz de una decepción amorosa, en 2010 creó la ilustración “Me está cargando el payaso”, en donde aparece un payaso cargando a un chico, en un fondo amarillo donde se lee ese mensaje con letras rojas.

A raíz de ese suceso creó el seudónimo “Llegas Pacheco” para compartir memes, aunque con una diferencia fundamental: todas las imágenes son contenidos originales, no fotomontajes ni trabajos ajenos. Villegas insertó con éxito sus dibujos auténticos en un formato en el que suele proliferar la apropiación de fotografías y la copia de plantillas para distintos usos.

Los memes originales de Álex Villegas no sólo le consiguieron más de 100 mil seguidores en Facebook, sino que también le facilitaron la obtención de su empleo como director creativo de una agencia de marketing digital. También ha comenzado a comercializar sus ilustraciones en una línea de playeras y accesorios.

Álex define su humor como algo “muy mexicano”, en el que hace juegos de palabras con imágenes. Ya lo han reconocido en la calle gracias a algunos de sus memes más hiteros: “Ya salió el peine” y “Soy tu flan”.
Para quien intenta hacer memes de manera profesional, recomienda compartir el contenido justo en el momento correcto, es decir, “tener buen timing, ser el primero”, y aprovechar las coyunturas sociales. No siempre tiene que ser de los mismos temas que todos hablan. Villegas confiesa que suele estar al pendiente de las efemérides, las cuales le sirven de contexto para jugar con las imágenes.

Objeto de estudio académico

Aunque la palabra meme no está reconocida por la Real Academia de la Lengua Española, ya forma parte del vocabulario de la cultura pop de internet. Su origen se remonta a un concepto acuñado por primera vez en 1976 por el científico británico Richard Dawkins en su libro “El gen egoísta”, que utiliza el término para describir una unidad de información cultural que se transmite en las sociedades por medio de la copia o la asimilación, similarmente a como los genes son unidades que transmiten los rasgos genéticos de los individuos.

“A un meme lo podrías comparar con el ADN. Así como los humanos tenemos un ADN formado por cromosomas que señalan las características de lo que somos, el sexo, enfermedades, etc., el meme es un cromosoma que expresa lo que está sucediendo socialmente”, explica Bernardo Esparza Araiza, analista de redes sociales y académico de la Universidad Interamericana de Quintana Roo.

Los memes son tan antiguos como la humanidad, no son invención de la era de internet. Esparza Araiza recuerda que frases como “quihúbole” o “qué buena onda” fueron memes orales que se reprodujeron sin control entre los jóvenes. Lo que la red ha permitido es que mucha más gente produzca sus propios contenidos de una manera más rápida y los comparta a más personas y a una velocidad mayor en comparación al proceso boca a boca.

José Ivanhoe Vélez Herrera, investigador del Tec de Monterrey, propone el término “imemes”, para distinguir a los memes de internet de los memes sociológicos de Dawkins.

Los “imemes” podrían definirse como contenidos multimedia que van brincando de receptor en receptor a través de los servicios de redes sociales.

“Necesitamos un nuevo lenguaje para esto. La propia semiótica se queda corta ante la variedad de los fenómenos. Utilizamos el nombre meme para meter un montón de cosas diferentes y que realmente muchas veces no estamos hablando ni de lo mismo. No podemos hacer una investigación completa sobre el fenómeno si el propio fenómeno no está completamente definido”, considera Vélez Herrera.

Para ubicar los antecedentes de los “imemes”, hay que retrotraerse algunas décadas, cuando a través de correos electrónicos y servicios primitivos de mensajería instantánea se masificó el uso de la carita sonriente hecha con caracteres de texto: dos puntos y un paréntesis. Conocida como “smiley face”, el primer emoticono era también un “imeme”.

“Con teorías meméticas podemos estudiar algunos tipos de fenómenos de internet, pero no todos”, aclara Vélez Herrera. “Tenemos una capacidad de ver en tiempo real muchas cosas como no habíamos visto antes, y eso es algo que debe ser capitalizado”.

Vélez Herrera atribuye la popularidad que los “imemes” alcanzaron a que las personas pueden expresar sus pensamientos y emociones sin esforzarse: sólo basta hacer un clic para compartirlos. “No necesitas hacer un discurso completo si puedes copiar y pegar una imagen; la puedes compartir tal cual. No tienes que pensar para hacerlo. Una sola persona piensa y ese pensamiento se reproduce a través de las otras personas”, explica el académico.

Publicidad saca ventaja


Las redes sociales permiten obtener fácilmente información valiosa para las marcas, como gustos, comportamientos y perfiles de potenciales clientes. Antes, para lograr una base de datos similar, se necesitaban costosas encuestas que en realidad tenían menor grado de representación. “Ahora lo único que tiene que hacer el mercadólogo es abrir el muro de Facebook y ver qué está sensible entre la gente”, dice Bernardo Esparza Araiza, académico de la Universidad Interamericana de Quintana Roo.

Los memes tienen valor en el mercado porque hablan sobre preferencias y estados de ánimo de los usuarios. Esparza Araiza no tiene dudas sobre el potencial informativo que ofrecen a las empresas o a cualquiera que intente persuadir a los usuarios.

El académico considera que los memes son herramientas indispensables tanto para leer al mercado como para dirigirse a él. “Las grandes marcas tienen el poder de modificar el cromosoma social a través de memes. Las que más se están tardando son las instituciones gubernamentales: siguen siendo burdas, lentas. En Estados Unidos, si comparas, las elecciones las definen las redes sociales”.

En México, un intento que cobró notoriedad fue la campaña Anti Peña Nieto, señala José Ivanhoe Vélez Herrera, investigador del Tec de Monterrey. “Peña Nieto tenía todos los medios de comunicación populares a su favor, pero existía otra campaña en internet de la clase media alta que era muy fuerte. Y si bien en esa ocasión fracasó, porque finalmente ganó Peña, quién sabe si un futuro pueda fracasar”.

Memes para todos

No todos los memes se insertan de igual forma en distintos contextos, precisa Ignacio Gómez García, académico de la Maestría en Hipermedia de la Universidad Iberoamericana de León, otro de los pocos estudiosos de este fenómeno en el país.

“Hubo un meme muy famoso de ‘Keanu Reeves está triste’ que causó mucha gracia en Estados Unidos, pero en México no, porque no es tan conocido. Aquí en cuanto sale un meme relacionado con Peña Nieto es mucho más viral porque la gente tiene más referentes para decodificarlo y se les hace más divertido”.

Existen personajes recurrentes en fotografías y caricaturas, algunos famosos y otros inéditos, que ya son toda una tradición en la cultura de los memes. El formato más popularizado de meme, el de una imagen acompañada de texto sin importar la calidad ni la belleza del diseño, es bastante fácil de adoptar. En la red hay páginas que facilitan su creación y se puede obtener un meme en menos de un minuto.

Hágalo usted mismo

¿Quién está detrás de los contenidos más virales? ¿Son manifestaciones auténticamente creativas de los usuarios y no de las instituciones? ¿Por qué algunos se vuelven muy populares y otros no?
La teoría del 90-9-1 formulada por Jakob Nielsen, una de las figuras más destacadas en las investigaciones relacionadas con la usabilidad de Internet, esboza la proporción en la que los usuarios generan y consumen contenido en línea.

Dice Gómez García: “Con el internet todos tenemos la posibilidad de convertirnos en ‘prosumidores’: es decir, somos consumidores pero también somos productores de contenido. Pero aquí la ley del 1% es la que entra: a pesar de que todos tenemos la facilidad en un momento determinado de convertirnos en prosumidores, la realidad es que sólo 1% de los usuarios son los generadores de contenidos. El otro 9% son los que toman y modifican contenidos y el 90% simplemente se dedica a replicarlos o a estar viendo qué ocurre. Son muy pocos los que son activos o están produciendo contenidos nuevos”.

La diferencia de los memes con respecto a otros contenidos es que los usuarios los comparten por gusto, no por imposición. “Por supuesto que ha habido compañías que se han dedicado a estudiarlos porque quieren generar esta viralidad de forma intencional, pero la verdad es que se sale de control, se les va de las manos”.

Una imagen vale más que mil palabras. Los memes, inclusive los que pretenden ser lúdicos, también son armas de guerra. En las campañas de desprestigio por internet, quedan como la memoria de los ataques. Fue el caso de la actriz y cantante Lucero, luego de que en enero de este año se viralizara una imagen de ella y su pareja tras una sesión de cacería posando al lado de la presa, una cabra montés muerta. El hecho le costó la indignación de muchos usuarios de internet y la burla a través de los memes.

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