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El incendio fue provocado

¿Reconoces la responsabilidad de tu capacidad de elegir?, ¿qué está pasando con las decisiones que tomas?

La noticia se ha ido extendiendo, no tan rápido como las llamas que han consumido una parte del bosque de La Primavera, pero sin dejar de propagarse en los medios, en la opinión pública, y quizá en la conciencia de unos pocos: es un hecho que este incendio fue provocado por la mano del hombre. No podemos culpar a Dios; no fue un rayo que, viniendo del cielo, comenzó un fuego que se extendió por una porción importante del bosque; tampoco se puede considerar que sucedió por casualidad, por un desafortunado evento del azar.

Hay un responsable, del cual no sabemos su nombre, excepto que le conocen como Homo sapiens. Parece que este Homo sapiens es responsable de una gran cantidad de tragedias que han sucedido en el planeta, a lo largo de miles de años, entre las cuales se cuentan guerras, extinción de otras especies vivientes, destrucción de hábitats naturales, contaminación irreversible de zonas enteras de la biosfera, cambios climáticos, desarrollo de gérmenes patógenos, hambrunas, y miles de calamidades más.

Aunque el incendio fue decisión de uno, o quizá de unos cuantos Homo sapiens, esa decisión ha afectado a millones: cientos de brigadistas trabajando sin descanso, cuerpos de protección movilizados, partidas presupuestarias asignadas para atender la crisis, y a partir de hoy, miles de estudiantes sin la posibilidad de asistir a la escuela. Todo esto, porque uno decidió por todos.

Con todo, cuando alguna de estas tragedias sucede, hay quien lanza al cielo la pregunta ¿Y dónde está Dios?, ¿por qué no lo evitó?, ¿no que Dios todo lo puede?.. Claro que Dios todo lo puede, y Él siempre ha estado en el mismo lugar: el trono del Universo, pero no evita lo que el hombre hace, porque le dio la libertad de elegir. Si Dios interviniera para detener todo acto malo del hombre, entonces no habría capacidad de decisión, sino autómatas controlados por un titiritero universal, pero al mismo tiempo, no tendríamos la capacidad de amarle voluntariamente. ¿Reconoces la responsabilidad de tu capacidad de elegir?, ¿qué está pasando con las decisiones que tomas?

Angel Flores Rivero
iglefamiliar@hotmail.com

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