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El Tajín, vuelta al cielo

La ciudad prehispánica es uno de los atractivos turísticos del Golfo de México

GUADALAJARA, JALISCO (05/JUN/2016).- Parece que siempre ha estado allí. Levantado por los dioses en el corazón de la selva para ser eterno. Es el Tajín, la zona arqueológica que hace algunos ayeres rebosaba de vida, que luego resistió la conquista y que hoy roba el aliento de los visitantes. Sus muros, grecas, nichos, escalones y frisos guardan la historia de un pueblo cuyo eco está llamado a permanecer por la eternidad en la memoria de nuestro país.

Fueron los totonacas quienes levantaron y vivieron originalmente en la ciudad, donde a la par de casas y un mercado levantaron gigantescas pirámides, todo en perfecta armonía con la naturaleza. ¿Dato curioso? El nombre de la urbe significa en la totonaca “Ciudad del trueno” -aunque es probable que no fuera su denominación original- y mucho antes de la llegada de Hernán Cortés, ya era una zona densamente habitada por comerciantes, sacerdotes, campesinos y guerreros.

El Tajín, reconocido como Patrimonio Mundial por parte de la UNESCO, se encuentra en el Norte de Veracruz, a pocos kilómetros de Poza Rica y del Pueblo Mágico de Papantla. En la época prehispánica ya era un centro comercial por el que circulaban mercancías, alimentos y tributos. Hoy, forma parte de uno de los corredores turísticos más importantes del Golfo de México.

Lo que hay que ver

Si vas a visitar El Tajín, vale la pena que explores con calma sus diferentes zonas. El grado de conservación de esta antigua ciudad es extraordinario, aunque es importante que guardes las indicaciones de los guias turísticos y las autoridades para evitar cualquier tipo de deterioro.

La construcción que llama la atención de inmediato de los turistas es La Pirámide de Nichos, tanto por su espectacularidad como por su tamaño. Está compuesta por 364 nichos y se piensa que había uno más, cada uno simbolizaría un día del año.

También puedes visitar el Tajín chico, área donde se pensaba vivían los gobernantes, pues las casas estaban hechas con materiales bastante duraderos (tanto, que siguen en pie), como roca volcánica y piedra caliza. Muy cerca se encuentra el Complejo de Columnas, cuyos elementos verticales están grabados con las hazañas de un antiguo gobernante de la urbe.

Otro punto que vale la pena conocer es la Plaza del Arroyo, donde se montaba el mercado. ¿Y qué llegaba a Tajín? Todo tipo de mercancías del México prehispánico (vainilla, chocolate, frutas, verduras, además de carne de aves y animales).

Vamos a Papantla

A diez kilómetros de El Tajín está Papantla, Pueblo Mágico de Veracruz. Aquí podrás encontrar una excelente oferta hotelera y no se diga de la enorme gastronomía de la que puede presumir el Estado.

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