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El Paste de Origen Inglés

Este es un rincón tapatío que poco a poco se va ganando el gusto de los comensales que van de paso

GUADALAJARA, JALISCO (13/MAR/2016).- Voy a comenzar este texto haciendo una confesión: Soy adicto a los pastes. Me faltarían dedos para contar las veces que he salido a comer y mis compañeros de oficina me dicen “¿Otra vez paste?”. Y sí, tienen toda la razón, ¡otra vez! Pero así como yo, sé que hay muchos tapatíos que se han vuelto asiduos a este platillo, ¿te cuento mi teoría de por qué?

Creo que encantan primero porque son fáciles de preparar y vienen en una gama de sabores lo suficientemente amplia (dulces y salados) como para que cada quien encuentre el que más le guste. Segundo, porque los lugares donde se venden han crecido de forma explosiva en la ciudad —especialmente en el primer cuadro tapatío—, por lo que su presencia es cada vez más destacada en una ciudad que hasta hace no mucho le apostaba más a los antojitos mexicanos que a un platillo nacido en tierras inglesas y adoptado en Pachuca, de donde se comenzó a expandir por todo el país. Ahora, una cosa es que los vendan en en varios lugares y otra muy diferente que en todos donde se ofertan sean buenos.

No son pocos los pastes se ven como piedra pómez, tienen la textura de una ensalada de atún petrificada y el sabor de una bola de unicel reciclada. Pero hay otros exquisitos, de aroma encantador, textura ojaldrada y sabores coloridos que le dan buena fama a este sencillo alimento, y uno de los que le dan buena fama son los Pastes de Origen Inglés (Santa Mónica 206).

El paste es un alimento para salir de paso cuando el tiempo falta, pero eso no significa que tenga que ser chafa. En el Origen Inglés entienden eso. Atendido por Doña Rosa o el señor Guillermo, desde que llegas pones un pie en el local recibido con un saludo y la pregunta de qué paste deseas ordenar hoy. Una sonrisa y un buen saludo no los recibes en todos lados, ¿cómo no sentirse en casa?

Las opciones saladas incluyen el de salchicha, hawaiiano, champiñones, mole rojo y verde, atún, carne con papa y camarón por temporada de cuaresma. Los dulces son de crema pastelera, Nutella, piña, manzana y plátano, entre otros. También hay brownies, emparedados, galletas, chocolates y dulces, por si queda algo de hambre o buscas algo más que picar. Al momento de escribir estas palabras, el precio en ambas categorías es de $17 pesos, aunque puedes armar combos con bebidas para hacer una comida más completa.

El tamaño del paste es bastante decente. Caliente y bien hojaldrado, para que no se te vaya a desintegrar en la mano a la primer mordida. En el caso de los salados los sabores son intensos. ¿La recomendación aquí? El de salchicha es delicioso, pero no está nada mal el hawaiiano y el de atún.

En esta temporada de cuaresma me he puesto a explorar los dulces, y han sido una agradable sorpresa. El de piña no “escalda” y de hecho la fruta tiene una presencia deliciosa, mientras que el de manzana tiene notas de nuez. Crema pastelera era mi primer favorito, pero debo decir que ahora tiene competencia.

Creo que otra razón que me hace volver a El Paste de Origen Inglés, más allá de la variedad y los sabores que me ido encontrando, es que terminas por encontrar un ambiente familiar y un espacio para las buenas charlas. Un pequeño hogar en pleno corazón de la ciudad.

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