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Edimburgo, una ciudad de postal

La larga historia y aire cultural hacen de esta urbe escocesa un tesoro que bien vale la pena ser explorado con absoluta calma

GUADALAJARA, JALISCO (27/AGO/2017).- A los escoceses les llena de orgullo presumir a Edimburgo. No podría ser de otra manera, porque al pronunciar el nombre inmortal de esta urbe, vienen a la mente las estampas de una ciudad de castillos, que está sembrada de leyendas y donde el pasado está conectado con el futuro.

El Viejo Continente presume varias ciudades con un aire medieval, pero ninguna tiene ese halo de belleza y majestuosidad que conserva Edimburgo. Eso sí, no todo se trata del pasado en esta urbe, pues también tiene mucho entretenimiento contemporáneo.

La mejor forma de comenzar a conocer esta ciudad es recorriendo la Royal Mile, que es la avenida que comunica al fabuloso Castillo de Edimburgo con el Palacio de Holyroodhouse. Esta arteria ofrece a los visitantes una serie de bellas estampas como The Hub (una torre en forma de aguja) o el Lawnmarket, un antiguo mercado que vale la pena explorar.

El Castillo de Edimburgo es el punto que todo mundo quiere visitar, así que la recomendación es llegar temprano, pues hay que hacer fila para entrar en el recinto. El recorrido dura unas 3 horas, en el que podrás conocer las habitaciones reales, la capilla de Santa Margarita e incluso las prisiones.

¿Te gusta el arte? Buenas noticias, pues la Galería Nacional de Escocia es un recinto plagado de arte y además la entrada es gratuita. Después de un recorrido cultural, vale la pena que conozcas el Centro Comercial Jenners, que es el más famoso de Edimburgo, con tiendas que van desde lo casual hasta el máximo lujo. No está de más decir que esta ciudad suele ofrecer precios altos, así que considéralo al momento de que realices tu presupuesto.

Para los amantes de la fotografía, subir la colina Calton Hill es una cita obligada. En su cima se encuentran varios monumentos de enorme belleza (con un estilo que recuerda a la mismísima Atenas). Además, desde su cima se pueden tomar excelentes imágenes del horizonte edimburgués.

Los sabores

La comida es un elemento clave en todo viaje, y esta ciudad escocesa tiene bastante para que elijas. El plato más tradicional de este país es el Haggis, y consiste hígado, corazón y pulmones de cordero, todo embutido en piel del estómago de este animal y cocido durante varias horas. Suena delicioso, ¿verdad? No te preocupes, este manjar se sirve a toda hora y es muy raro que un restaurante de la ciudad no lo sirva.

La bebida tradicional de la ciudad, como no podía ser de otra manera, es el whisky. El consejo para beberlo es que no lo mezcles con nada, pues en Escocia se sirve solo y sin hielo (aunque ocasionalmente se puede rebajar con agua). ¿Estás listo para viajar?

Llega por todos lados

Edimburgo cuenta con aeropuerto, así como un eficiente sistema de trenes que la conectan con Glasgow y Liverpool.

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