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Damas de la motosierra

Ana Paula Luna y Diana Villaseñor dejan de lado la mala fama que se le ha hecho a esta herramienta y la usan para transformar la naturaleza

GUADALAJARA, JALISCO (14/AGO/2016).- Herramientas, fuerza, ruido. Estas son palabras que podrían identificarse más con un hombre que con una mujer. Sin embargo, nada más equivocado que lo anterior. Y así lo demuestran las escultoras Diana Villaseñor de la Torre y Ana Paula Luna, quienes toman una herramienta que engloba estruendo, pero que requiere para su utilización algo más que fuerza bruta: La motosierra.

Ana Paula es la más experimentada. Está en contacto con nosotros desde Italia donde participó en un simposio, y relata su virtuosa carrera a la que hoy dedica todo su esfuerzo. Ella es originaria de Zamora, Michoacán (1983) y cuenta ya con un largo recorrido en el mundo del arte. Entre sus obras relata que “he participado en eventos escultóricos en seis continentes, en donde he realizado más de 30 esculturas de gran formato. Cuento con varias obras públicas, una de las más grandes es un eucalipto de unos 3.50 metros en Rylstone, Australia. En México tengo una obra pública en el Centro Histórico de Campeche”, contesta cuando se encontraba en Edolo, justo después de participar (junto con Diana) en el simposio internacional Selvat en Mezzaselva Di Roana, en el país de la bota.

Diana Villaseñor, de 32 años de edad y originaria de Tepatitlán de Morelos, Jalisco, encuentra en Ana Paula su ejemplo a seguir. De hecho, por ella es que se desarrolla en este rubro de la escultura (también se dedica a la pintura y joyería). Su experiencia inicia en un curso de escultura de talla en madera con motosierra en el Bosque de Los Colomos, con una exposición en el Ex Convento del Carmen. Entre lo más destacado para la tepatitlense está el haber participado en el simposio escultórico en Mezzaselva Di Roana teniendo como resultado formar parte de el parque escultorico Selvart.

Por su parte, la michoacana no oculta su gusto por viajar y fue de esta forma en la que se enamoró de la escultura tallada en madera. “Conocí los proyectos de simposios buscando poder viajar haciendo algo de mi arte y fuí invitada a Finlandia y a Dinamarca en el 2011. Antes hacía escultura más pequeña en bronce o resinas”.

Además de fuerza y creatividad para poner en sus manos una motosierra y crear arte, Ana comparte su visión para quienes tienen interés en esto, “en principio, perder el miedo a la herramienta, siempre con respeto, pero no tener miedo a cortar de más, saber lo más claro posible el diseño de lo que se desea hacer. Me encanta esto, la concentración en la obra y en la herramienta crea un estado de ánimo que permite olvidarse de todo lo demás, enfoncádome sólo en la obra al 100%. La motosierra tiene muy mala fama, pero en verdad, sabiéndola usar es bastante noble y adaptable”.

En cuanto a Diana, además de ser precavida sin perder la confianza y dominar la técnica, superó con emocion por crear, su miedo a las herramientas, “gracias al curso de Ana Paula tengo la confianza y precaucion necesaria para realizar las esculturas, es muy cansado pero a la vez es terapéutico y hermoso el resultado con madera. En mi caso entré por la inquietud de las herramientas y la madera, habiendo en México tanta materia prima que se puede convertir en algo lindo y trabajar distintos formatos. Yo les diría (a quienes tienen la inquietud por este arte) que si les gusta la escultura lo intenten mínimo por curiosidad, ya después te enamora la técnica y se vuelve adictivo”.

En la actualidad, Ana Paula sigue ganando experiencia y se muestra como una mujer comprometida para su arte. Ella es apoyada por Andreas Stihl de México (marca de herramientas) en Italia y comparte su emoción por hacer lo que más ama: “Para mi, ha sido excelente, particularmente este evento ha sido el más grande encuentro de escultores de Europa este año. Siendo 33 escultores de diversos paises, participando cada cual con su escultura. Hay muchísima concurrencia de la gente local, la cual frecuenta día tras día el espacio de trabajo y va viendo el proceso de elaboración de la obra, en este sentido es un éxito y logra el cometido de acrecar el arte a la gente local”.

En cuanto a Diana, “para mí todo esto es un mundo nuevo, es mi primer simposio fuera del país, lleno de aprendizaje, gente muy sensible y particular”. Y es precisamente a Diana quien ha buscado apoyos por todas partes para poder participar al lado de Ana Paula. “Ana Paula me invito a participar, y al instante dije que sí. Mi hermano me ayudó con un préstamo para pagar el vuelo, y posteriormente aplique para Proyecta Traslados (de la SCJ), donde fui aceptada. Tambien fui apoyada por parte del gobierno de Tepatitlán”.

Sobre su reciente participación en el Campeonato Mundial de Talla de Velocidad con Motosierra, Ana explica que “somos 11 escultores de Italia, Syria, Lituania, Suiza, Alemania, Argentina, México y Polonia. A lo largo de tres días se realizó una escultura de 60 centímetros de altura en un lapso de dos horas con diversos temas, el primero fue animales, el segundo ‘La geometría de la forma’, el tercero fue tema libre. En general creo que hice buen trabajo. Más que competencia con los demás, fue una competencia personal, para ver qué soy capaz de hacer en este contexto al cual no estoy acostumbraada. Fue un poco estresante y cansado, pero me siento feliz con los resultados”.

Sin embargo tras los resultados, “fue una experiencia nueva para mí... desde un inicio un reto personal, más que una competencia. No se definieron los lugares a partir del tercero, por lo que no sé bien en que lugar quedé, pero en general fue un reto bastante grato”.

Por su parte, Diana Villaseñor, originaria de Tepatitlán de Morelos, Jalisco, aún sigue madurando su estilo. “Yo no me siento capaz de realizar una escultura en dos horas, en este caso fue Ana Paula la que represento a México haciendo muy buenos trabajos. Para mí, ella estuvo dentro de los cinco mejores de esta competencia”.

¿Cómo estamos colocados en este rubro del arte?

Ana Paula señala que “lamentablemente no se ve mucho de este tipo de trabajo ni de estas dinámicas. Espero cada vez haya más espacios, en lo personal me parece un modo de crecer como artista, y haciendo estos proyectos en México creo que también es un medio de compartir con la gente propuestas de escultura internacional con una metodología que favorece el acercamiento del arte. También, implica mucha logística, desde encontrar el tronco y moverlo, pero por el momento contamos con un espacio para trabajar en el Bosque Colomos, lo cual favorece mucho para poder trabajar de este modo”.

Diana Villaseñor, desde su perspectiva, indica que “casi no hay presencia de México (en el extranjero), pero la que hay se aprecia mucho. En México es muy difícil tener apoyo de gobierno. Hay muchas trabas, es por eso que mi hermano se adelantó a pagar mi vuelo sin la certeza de tener dicho apoyo”.

Simposio en los Colomos y semana cultural en Tepa

Ana Paula es gestora cultural, por lo que ha empezado a organizar el Simposio de Escultura Internacional en el Bosque Colomos, “este año vamos para la segunda edición. Después de Edolo, yo estaré en Campogrosso, en el Valle Dei Mocheni y en Asiago antes de regresar a México del 1 al 8 de octubre para organizar el simposio con la participación de 10 artistas locales y del extranjero”.

Para Diana Villaseñor “en Tepatitlán se esta preparando para noviembre, en la Semana Cultural, una talla en un árbol seco que está en la Alameda Central, el cual mide 12 metros aproximadamente, y lo vamos a intervenir varios artistas. También hay que buscar donde se van a realizar otros simposios y aplicar”.

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