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Cuatro tiempos es progreso

El motor de cuatro tiempos requiere de más piezas que el de dos tiempos

Si bien el motor de dos tiempos al que me referí en anterior columna es un alarde de ingenio y aprovechamiento de la dinámica de fluidos, el motor de cuatro tiempos tiene también sus ventajas desde muchos puntos de vista: económico, ecológico, de confiabilidad y de confort de manejo.
El motor de cuatro tiempos requiere de más piezas que el de dos tiempos, lo que en teoría lo hace más vulnerable mecánicamente; pero no por el hecho de contar con el doble de piezas, un motor de cuatro tiempos será la mitad de confiable, de hecho, si se tiene cuidado en el armado, podrá ser tanto o más durable y confiable que el de dos tiempos.

Una de las razones es que el motor de cuatro tiempos puede lubricarse mejor.

El motor de cuatro tiempos, sea de una motocicleta o de un automóvil, puede disponer de un cárter para ahí guardar aceite que por medio de una bomba hará circular en su interior a presión, lubricando hasta las partes más remotas con aceite de cualidades muy diferentes a las del aceite para dos tiempos. Mejor lubricación, no implica mayores compromisos en su desarrollo y hasta la opción de instalar un radiador de aceite en motores realmente exigidos. Muchos puntos a favor gracias a una característica muy lógica.

 La facilidad de construir motores de más de un cilindro cuando se habla de cuatro tiempos, es otra ventaja que el entusiasta del motociclismo puede apreciar. Motores de dos, tres, cuatro y más cilindros, serían complicados de construir en la forma de dos tiempos, mientras que en cuatro tiempos resultan más nobles, ligeros y confiables.

Pero es el momento de explicar por qué se les llama de cuatro tiempos, si es que Usted desea adentrarse un poco en las cuestiones mecánicas: En primer lugar, este motor sólo maneja el combustible en su parte superior, por lo tanto, para permitir su introducción al cilindro cuenta con dos elementos que hacen llenarse de gusto a los entusiastas al nombrarlos: árboles de levas y válvulas.

La cámara de combustión es semejante a la de un motor de dos tiempos, pero sin las lumbreras que mencionábamos en el artículo de la semana anterior. Las válvulas se colocan en la parte superior del motor, en la llamada “cabeza”. Todo motor de cuatro tiempos, sea de automóvil o de motocicleta, requiere como mínimo de dos válvulas por cilindro: Una para que la mezcla de aire y combustible entre, denominada “admisión” y otra válvula para desalojar los gases quemados, denominada “escape”.

Estas válvulas son movidas por un eje con levas labradas, las cuales determinan que las válvulas abran, cierren o permanezcan cerradas. Giran estos árboles a la mitad de la velocidad que gira el cigüeñal, porque su acción se necesita solo cada dos vueltas. El primer tiempo, admisión, supone que la válvula de admisión precisamente, se abre mientras el pistón baja, creando vacío y absorbiendo en consecuencia una mezcla de aire y combustible. Al concluir este recorrido la válvula estará cerrada. El cigüeñal habrá girado media vuelta en este paso.

El segundo tiempo, que dura media vuelta más, se hace con ambas válvulas cerradas; el pistón sube comprimiendo la mezcla, por principio físico esta mezcla aumenta su temperatura.
Como ha girado ya una vuelta sin recibir energía, este tercer tiempo consiste en la explosión de la mezcla, esta explosión mueve el pistón hacia abajo y fuerza al cigüeñal a girar media vuelta más.
El cuarto tiempo consiste en abrir la válvula de escape, subir el pistón para que expulse toda la mezcla de gases quemados y cerrar la válvula para volver a empezar el ciclo con una nueva admisión.
La disposición de las válvulas, la ausencia de compromisos en cuanto a la posición de las lumbreras, que sí tiene el motor de dos tiempos, y la mejor lubricación, hacen del motor de cuatro tiempos una opción no sólo confiable y hasta potente, también lo hacen más económico de combustible y más amigable con el ambiente.

En la actualidad, los cuatro tiempos es el camino que ha tomado la generalidad de fabricantes. Con esto se ha borrado mucho de la imagen que tenían los vehículos de dos ruedas como ruidosos, contaminantes y malolientes. Un cambio que ha llegado para quedarse y, aunque haya muchos partidarios del motor de dos tiempos, esta es la verdadera opción del futuro, hasta que haya quien desarrolle otro tipo de motor mejor.

Y la verdad, un motor mejor… suena maravilloso a los oídos de todos.

Adrián Castañeda Fonseca

¿Comentarios? adrianc@informador.com.mx

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