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Caprichos bohemios para morder
En las cuatro esquinas la ciudad ofrece opciones para todos los paladares y bolsillos
GUADALAJARA, JALISCO (06/ABR/2014).- El antojo es insaciable y los sabores infinitos. Aquí se complace a todos por igual, no hay pretextos. Son cuatro las esquinas que se transforman en un rectángulo perfecto: Emerson, Robles Gil, Pedro Moreno y Morelos, calles que convergen y son la delicia de la colonia Americana, de Guadalajara.
Pese al zumbido de los autos que ahí transitan y lo caluroso de su concreto en el cenit vespertino, estas rutas salpican por un colorido aromático a través de los diferentes puntos comensales que, durante todo el día, alimentan a los que ahí habitan y seducen a los que solo van de paso. ¿Qué se te antoja? ¿Costillitas, vino, helado, queso? En estas dos manzanas encuentras todo.
1.- La versión poética del queso
Vino, sándwich, el atardecer iluminándonos, tú y yo platicando. Piénsalo. Eso es lo que provoca Romea, una pequeña pero acogedora charcutería que presume de ser una erudita en lácteos, embutidos y vinos. Ideal para aquellos que buscan un ambiente sumamente relajado, intelectual y muy sabroso.
Bien puedes llegar con poco apetito, pero el menú amenaza con afilarte el colmillo para que te entregues ciegamente a los placeres de la tortilla española que se tuesta en el horno por la mañana, a la par que el descorche anuncia una copa de vino rumano al anochecer. Suena exótico, y lo es. Suena costoso, pero lo cierto es que quizá gastes más en el taxi de regreso a casa. No más de 150 pesos necesitarás para quedar satisfecho y con ganas de regresar.
Aunque la oferta culinaria parece lista de súpermercado, con más de un centenar de opciones Romea atiende tus necesidades más básicas del paladar. Como principiante puedes apostar por una tabla de quesos y carnes frías (desde 130 pesos) que incluye jamón serrano, chorizo ibérico, quesos (franceses, suizos, españoles y griegos), además de una variedad de más de 50 etiquetas de vino por 190 pesos en su botella.
Este concepto totalmente europeo tiene seis meses enclavado en la esquina de Morelos 1349 a su cruce con Emerson, y sus ocho mesitas distribuidas en un toque de taberna romántica de luz ámbar, también convidan a sumergirse en la variedad de cervezas artesanales tapatías y unas cuantas importadas de Bélgica y Alemania.
En comida, por 65 pesos puedes adquirir un sándwich (tres quesos y sopa de tomate; peperoni/serrano o vegetariano), o si tu bandera es el veganismo, las ensaladas están disponibles a cualquier hora, menos los domingos, porque Romea descansa. Otra cosa, el sitio tiene a la venta cada uno de los productos del menú, a precio justo.
Romea. Morelos #1349. Horario: lunes a sábado de 8:30 hasta media noche. Domingos cierran. Pago en efectivo y tarjeta.
2.- Que me saquen rodando
¿Tarro personalizado? En Smoke Hog lo guardan bajo llave para que nadie más beba de éste. Esta es una de las ideas que el restaurante de los puerquitos rudos tiene para ti. Su discurso principal son las costillitas aderezadas con salsas de diferentes sabores: desde la tradicional barbacue, hasta una de tamarindo dulce que hará que te quieras comer hasta el plato. Todo totalmente casero.
Smoke Hog es la parrilla que se adapta a tu apetito. El lugar cuenta con su propia ahumadora para que les indiques el punto exacto de cocido y jugosidad. El lugar abrió sus puertas hace seis meses en la calle de Morelos #1281. Dependiendo de la temporada, los cocineros ingenian el menú de manera exhuberante. ¿Habanero con mandarina? Esa es una de las salsas estrellas, todo para que el comensal no se aburra de los sabores. Hay parrilladas para ocho personas por 320 pesos.
Para quienes solos buscan “picotear”, están las papas gajo, que son cortadas y fritas ahí mismo (por 29 pesos) y las sazonadas con un poco de romero. Pero sí de enchilarse se trata, está aquella a la que le ponen un jalapeño curtido envuelto en tocino y gratinadas en queso cheddar y mozzarella. El pan de elote también sale directamente del horno. El pavo, la salchicha, el pollo y el salmón se integran al menú si requieres de un platillo más ligero.
La comida se disfruta mejor si se contempla la peculiar decoración del lugar, que mientras AC DC se escucha al fondo. Los cuadros que hacen parodia de legendarios íconos del rock develan el talento a punta de grafito que marca la silueta de los dibujos hechos a mano. Las pantallas planas transmiten eventos deportivos y conciertos grabados, mientras se concluyen los permisos para que próximamente se toque música en vivo, y el género salsa también se cuele por las bocinas.
El maridaje perfecto se da con el abanico de cervezas artesanales tapatías, las comerciales también esperan en el refrigerador. Es justamente en esta bebida donde Smoke Hog le da gustoa sus visitantes. Si la “chela” es tu máximo, puedes adquirir una membresía de seis meses por 300 pesos para que te asignen un tarro y este se rellene por 35 pesos cada vez que lo deseas.
Smoke Hog. Morelos #1281. Horarios: de lunes a miércoles de 13:00 a 23:00 horas, de jueves a sábado cierran a la 1 a.m y domingos hasta las 21:00 horas. Pago: efectivo y tarjeta. Cuenta con terraza para eventos especiales y área de fumar.
3.- Cómplices caseros
Para conocer la cocina italiana hay que acudir a Fatto con amore (Hecho con amor), un sencillo restaurante que conserva en su fogones verdaderos tesoros del placer culinario y administrado por la familia Melis, oriunda de Nápoles y Cerdeña.
Aquí hay desde entradas, ensaladas y pizzas, pero son las pastas las que protagonizan el menú estrella de la casa, lo que brinda un toque bohemio e íntimo desde hace tres meses a la calle de Morelos. Tanto carnívoros como vegetarianos pueden adaptarse a la carta cotidiana o los platillos de temporada especial, como la Cuaresma, que oferta berenjenas a la parmesana o un linguini a la calabrese. Esto cambia cada semana, pero si el comensal desea comerlo después y los ingredientes están disponibles, no dude en repetir menú.
El lugar no solo se presta a idear una romántica estancia, sino que su clima acogedor destaca por un temple fresco, ideal para disfrutar la puesta de Sol al filo de sus mesas de mantel cuadriculado adornadas por un racimo de flores.
Pero es la pasta de la “nona”, la que identifica a Fatto con amore, en la que integra champiñones, portobello y setas, acompañados por nuez, espárrago, jamón serrano, chile de árbol y aceite de oliva, por ejemplo.
Los vinos son indispensables y hay botellas con bebida hecha en casa, además de las más populares etiquetas, por lo que los pendientes del restaurante no dudarán en recomendarle el líquido que mejor se adapte al platillo de tu elección, si así lo prefieres, por 190 pesos.
Fatto con amore. Morelos #1211. Horarios: Pago: solo efectivo. Cuenta con terraza y área de fumar.
4.- Siete vidas con sabor
Gato Negro es de esos lugares de los que no te quieres ir poque simplemente la casa de éste café es enigmática y bastante acogedora. Justo en la esquina de Robles Gil #59 y Pedro Moreno se encuentra este sitio de espíritu artesanal, pues desde su decoración hasta sus crepas dulces están hechas con el mejor tino manual que sus ahí tenderos ofrecen al comensal.
Estar en Gato Negro no es únicamente una experiencia culinaria mediante sus platillos de autor, sino que aquí se prestan libros, hay trueque de objetos y hasta un mini club de cine que cada lunes sorprende con un película diferente, o la que el mismo visitante desee compartir.
Este café se antoja para ir a platicar y dejar que el tiempo vaya y venga a su gusto, ya sea desde el interior de la finca que presume de un amueblado folclórico y que invita a pensar que en cualquier momento saldrá Frida Khalo con el menú en la mano, o bien puedes acurrucarte en la terraza que se resguarda por unas rejas y plantas muy caribeñas.
Aquí la taza de café cuesta desde 20 pesos y se puede acompañar con un ligero aperitivo de pan casero, baguettes y pizzas vegetarianas. Pero si el hambre es mucha, el menú bistro está a la orden dependiendo del ingenio del chef, o bien puedes deleitarte con uno de los cambiantes menús del día que pueden ofrecer, por ejemplo: ensalada, costillas a la BBQ, agua de mango con hierbabuena y un mouse de avellana, todo por 85 pesos.
Pero si la carne no es lo tuyo, hay días en que la cocina sorprende con sopa de tortilla, ceviche de coliflor, agua de lima y pastel de zanahoria por tan solo 75 pesos. Así es como desde hace un año, Gato Negro protege las siete vidas de sus comensales.
Gato Negro. Robles Gil #59. Horarios: lunes a sábado de 13:00 a 23:45 horas. Pago: efectivo y tarjeta. Cuenta con terraza y área de fumar.
5.- Malteada y vino para probar
A un costado de Casa Volta, por la calle de Morelos #1189, en donde existen diferentes showrooms de moda, arquitectura, arte y diseño de interiores, se encuentra “El Callejón”, un café pequeñito que cuenta en su menú con un apetecible surtido de bebidas y alimentos que buscan saciar hasta al más hambiento.
Sus mesas están al aire libre y hasta ahí llegan la variedad de cafés desde 17 pesos. También hay vinos, cervezas, smoothies o té chai por 25 pesos, chapatas alemanas de 70 pesos, papas, tapas y espárragos por 60 pesos, pero es la malteada de vino uno de los aperitivos que más llaman al antojo y que se puede maridar junto a un carpaccio de salmón por 100 pesos. La opción es culminar con un pay helado de 22 pesos o una brochetas de queso por 95 pesos.
Casa Volta. Pedro Moreno #1189. Horarios: martes a sábado de 15:30 a 22:00 horas. Pago: solo efectivo. Cuenta con área de fumar.
6.- Romance confitado
Experimentar nuevos sabores y texturas es divertido, sobre todo si se acude a Chez-Chouchou, el restaurante francés de la colonia Americana, que promete dejar un buen sabor de boca a quien se deje atrapar por su íntimo menú, que enlaza la tradición de las cocinas francesas y lo más moderno de la gastronomía internacional.
El ambiente provoca confianza entre las luces bohemias que adornar al espacio que cuenta con una docena de mesas disponibles para llegar improvisadamente o realizar reservación, ya sea en el interior del restaurante ubicado en la calle Pedro Moreno #1290, o en el par de espacios apostados en el exterior para quienes opten por apreciar la vista urbana.
Aquí se encuentra desde lo más práctico como el café gourmet que puede acompañarse de un macarons hecho con la más exacta receta tradicional francesa, o entregarse a la frescura de los vinos importados desde tierras galas, que se adaptan a la perfección a los diferentes platillos bañados con queso de montaña como el “raclette”.
El pato, y sus diferentes presentaciones (como el confitado con puré de chícharo y salsa de frutos rojos o a la naranja), es uno de los elementos que destacan en las comidas principales de Chez-ChouChou, además de platillos especiales de temporada, como la crema de cuatro quesos servida en pan de campiña, o el pescado en salsa de cítricos. Pero si la elegancia está a flor de piel, no está de más solicitar una orden de “escargots” (caracoles).
Chez-Chouchou. Pedro Moreno #1290. Horarios: martes a sábado de 14:00 a 23:30 horas, y domingo de 13:30 a 17:00 horas.
7.- A la leña lo que quieras
Pizzas es la especialidad de Sibarita, restaurante ubicado en la esquina de Pedro Moreno a su cruce con Atenas, en donde también se puede disfrutar de otros platillos emblemáticos como el carpaccio de res servido con lunas de cebolla morada, un fino toque de anís, chile tostado, limón y aceite de oliva.
En cuanto a las pizzas, Sibarita tiene una gran variedad de ingredientes para personalizar tu orden, o aventurarte a probar las clásicas, entre las que se encuentran la de jamón serrano, arúgula y pesto de avellanas; la de berenjenas bañadas con rodajas de calabaza, o la tradicional “Margherita”, que suele preparase con harina de cereales, agua, aceite de aceitunas, tomate y mozzarella tierna.
El restauranteofrece incentivos a los visitantes, es por ello que a lo largo de la semana ofrece promociones especiales que van desde dos pizzas por 200 pesos, o dos por uno en cervezas, o hasta, una botella de tinto, en el consumo de una pizza y una botella base.
Sibarita. Pedro Moreno #1300. Horario: lunes a lunes de 14:00 a 23:30 horas. Pago: solo efectivo.
Pese al zumbido de los autos que ahí transitan y lo caluroso de su concreto en el cenit vespertino, estas rutas salpican por un colorido aromático a través de los diferentes puntos comensales que, durante todo el día, alimentan a los que ahí habitan y seducen a los que solo van de paso. ¿Qué se te antoja? ¿Costillitas, vino, helado, queso? En estas dos manzanas encuentras todo.
1.- La versión poética del queso
Vino, sándwich, el atardecer iluminándonos, tú y yo platicando. Piénsalo. Eso es lo que provoca Romea, una pequeña pero acogedora charcutería que presume de ser una erudita en lácteos, embutidos y vinos. Ideal para aquellos que buscan un ambiente sumamente relajado, intelectual y muy sabroso.
Bien puedes llegar con poco apetito, pero el menú amenaza con afilarte el colmillo para que te entregues ciegamente a los placeres de la tortilla española que se tuesta en el horno por la mañana, a la par que el descorche anuncia una copa de vino rumano al anochecer. Suena exótico, y lo es. Suena costoso, pero lo cierto es que quizá gastes más en el taxi de regreso a casa. No más de 150 pesos necesitarás para quedar satisfecho y con ganas de regresar.
Aunque la oferta culinaria parece lista de súpermercado, con más de un centenar de opciones Romea atiende tus necesidades más básicas del paladar. Como principiante puedes apostar por una tabla de quesos y carnes frías (desde 130 pesos) que incluye jamón serrano, chorizo ibérico, quesos (franceses, suizos, españoles y griegos), además de una variedad de más de 50 etiquetas de vino por 190 pesos en su botella.
Este concepto totalmente europeo tiene seis meses enclavado en la esquina de Morelos 1349 a su cruce con Emerson, y sus ocho mesitas distribuidas en un toque de taberna romántica de luz ámbar, también convidan a sumergirse en la variedad de cervezas artesanales tapatías y unas cuantas importadas de Bélgica y Alemania.
En comida, por 65 pesos puedes adquirir un sándwich (tres quesos y sopa de tomate; peperoni/serrano o vegetariano), o si tu bandera es el veganismo, las ensaladas están disponibles a cualquier hora, menos los domingos, porque Romea descansa. Otra cosa, el sitio tiene a la venta cada uno de los productos del menú, a precio justo.
Romea. Morelos #1349. Horario: lunes a sábado de 8:30 hasta media noche. Domingos cierran. Pago en efectivo y tarjeta.
2.- Que me saquen rodando
¿Tarro personalizado? En Smoke Hog lo guardan bajo llave para que nadie más beba de éste. Esta es una de las ideas que el restaurante de los puerquitos rudos tiene para ti. Su discurso principal son las costillitas aderezadas con salsas de diferentes sabores: desde la tradicional barbacue, hasta una de tamarindo dulce que hará que te quieras comer hasta el plato. Todo totalmente casero.
Smoke Hog es la parrilla que se adapta a tu apetito. El lugar cuenta con su propia ahumadora para que les indiques el punto exacto de cocido y jugosidad. El lugar abrió sus puertas hace seis meses en la calle de Morelos #1281. Dependiendo de la temporada, los cocineros ingenian el menú de manera exhuberante. ¿Habanero con mandarina? Esa es una de las salsas estrellas, todo para que el comensal no se aburra de los sabores. Hay parrilladas para ocho personas por 320 pesos.
Para quienes solos buscan “picotear”, están las papas gajo, que son cortadas y fritas ahí mismo (por 29 pesos) y las sazonadas con un poco de romero. Pero sí de enchilarse se trata, está aquella a la que le ponen un jalapeño curtido envuelto en tocino y gratinadas en queso cheddar y mozzarella. El pan de elote también sale directamente del horno. El pavo, la salchicha, el pollo y el salmón se integran al menú si requieres de un platillo más ligero.
La comida se disfruta mejor si se contempla la peculiar decoración del lugar, que mientras AC DC se escucha al fondo. Los cuadros que hacen parodia de legendarios íconos del rock develan el talento a punta de grafito que marca la silueta de los dibujos hechos a mano. Las pantallas planas transmiten eventos deportivos y conciertos grabados, mientras se concluyen los permisos para que próximamente se toque música en vivo, y el género salsa también se cuele por las bocinas.
El maridaje perfecto se da con el abanico de cervezas artesanales tapatías, las comerciales también esperan en el refrigerador. Es justamente en esta bebida donde Smoke Hog le da gustoa sus visitantes. Si la “chela” es tu máximo, puedes adquirir una membresía de seis meses por 300 pesos para que te asignen un tarro y este se rellene por 35 pesos cada vez que lo deseas.
Smoke Hog. Morelos #1281. Horarios: de lunes a miércoles de 13:00 a 23:00 horas, de jueves a sábado cierran a la 1 a.m y domingos hasta las 21:00 horas. Pago: efectivo y tarjeta. Cuenta con terraza para eventos especiales y área de fumar.
3.- Cómplices caseros
Para conocer la cocina italiana hay que acudir a Fatto con amore (Hecho con amor), un sencillo restaurante que conserva en su fogones verdaderos tesoros del placer culinario y administrado por la familia Melis, oriunda de Nápoles y Cerdeña.
Aquí hay desde entradas, ensaladas y pizzas, pero son las pastas las que protagonizan el menú estrella de la casa, lo que brinda un toque bohemio e íntimo desde hace tres meses a la calle de Morelos. Tanto carnívoros como vegetarianos pueden adaptarse a la carta cotidiana o los platillos de temporada especial, como la Cuaresma, que oferta berenjenas a la parmesana o un linguini a la calabrese. Esto cambia cada semana, pero si el comensal desea comerlo después y los ingredientes están disponibles, no dude en repetir menú.
El lugar no solo se presta a idear una romántica estancia, sino que su clima acogedor destaca por un temple fresco, ideal para disfrutar la puesta de Sol al filo de sus mesas de mantel cuadriculado adornadas por un racimo de flores.
Pero es la pasta de la “nona”, la que identifica a Fatto con amore, en la que integra champiñones, portobello y setas, acompañados por nuez, espárrago, jamón serrano, chile de árbol y aceite de oliva, por ejemplo.
Los vinos son indispensables y hay botellas con bebida hecha en casa, además de las más populares etiquetas, por lo que los pendientes del restaurante no dudarán en recomendarle el líquido que mejor se adapte al platillo de tu elección, si así lo prefieres, por 190 pesos.
Fatto con amore. Morelos #1211. Horarios: Pago: solo efectivo. Cuenta con terraza y área de fumar.
4.- Siete vidas con sabor
Gato Negro es de esos lugares de los que no te quieres ir poque simplemente la casa de éste café es enigmática y bastante acogedora. Justo en la esquina de Robles Gil #59 y Pedro Moreno se encuentra este sitio de espíritu artesanal, pues desde su decoración hasta sus crepas dulces están hechas con el mejor tino manual que sus ahí tenderos ofrecen al comensal.
Estar en Gato Negro no es únicamente una experiencia culinaria mediante sus platillos de autor, sino que aquí se prestan libros, hay trueque de objetos y hasta un mini club de cine que cada lunes sorprende con un película diferente, o la que el mismo visitante desee compartir.
Este café se antoja para ir a platicar y dejar que el tiempo vaya y venga a su gusto, ya sea desde el interior de la finca que presume de un amueblado folclórico y que invita a pensar que en cualquier momento saldrá Frida Khalo con el menú en la mano, o bien puedes acurrucarte en la terraza que se resguarda por unas rejas y plantas muy caribeñas.
Aquí la taza de café cuesta desde 20 pesos y se puede acompañar con un ligero aperitivo de pan casero, baguettes y pizzas vegetarianas. Pero si el hambre es mucha, el menú bistro está a la orden dependiendo del ingenio del chef, o bien puedes deleitarte con uno de los cambiantes menús del día que pueden ofrecer, por ejemplo: ensalada, costillas a la BBQ, agua de mango con hierbabuena y un mouse de avellana, todo por 85 pesos.
Pero si la carne no es lo tuyo, hay días en que la cocina sorprende con sopa de tortilla, ceviche de coliflor, agua de lima y pastel de zanahoria por tan solo 75 pesos. Así es como desde hace un año, Gato Negro protege las siete vidas de sus comensales.
Gato Negro. Robles Gil #59. Horarios: lunes a sábado de 13:00 a 23:45 horas. Pago: efectivo y tarjeta. Cuenta con terraza y área de fumar.
5.- Malteada y vino para probar
A un costado de Casa Volta, por la calle de Morelos #1189, en donde existen diferentes showrooms de moda, arquitectura, arte y diseño de interiores, se encuentra “El Callejón”, un café pequeñito que cuenta en su menú con un apetecible surtido de bebidas y alimentos que buscan saciar hasta al más hambiento.
Sus mesas están al aire libre y hasta ahí llegan la variedad de cafés desde 17 pesos. También hay vinos, cervezas, smoothies o té chai por 25 pesos, chapatas alemanas de 70 pesos, papas, tapas y espárragos por 60 pesos, pero es la malteada de vino uno de los aperitivos que más llaman al antojo y que se puede maridar junto a un carpaccio de salmón por 100 pesos. La opción es culminar con un pay helado de 22 pesos o una brochetas de queso por 95 pesos.
Casa Volta. Pedro Moreno #1189. Horarios: martes a sábado de 15:30 a 22:00 horas. Pago: solo efectivo. Cuenta con área de fumar.
6.- Romance confitado
Experimentar nuevos sabores y texturas es divertido, sobre todo si se acude a Chez-Chouchou, el restaurante francés de la colonia Americana, que promete dejar un buen sabor de boca a quien se deje atrapar por su íntimo menú, que enlaza la tradición de las cocinas francesas y lo más moderno de la gastronomía internacional.
El ambiente provoca confianza entre las luces bohemias que adornar al espacio que cuenta con una docena de mesas disponibles para llegar improvisadamente o realizar reservación, ya sea en el interior del restaurante ubicado en la calle Pedro Moreno #1290, o en el par de espacios apostados en el exterior para quienes opten por apreciar la vista urbana.
Aquí se encuentra desde lo más práctico como el café gourmet que puede acompañarse de un macarons hecho con la más exacta receta tradicional francesa, o entregarse a la frescura de los vinos importados desde tierras galas, que se adaptan a la perfección a los diferentes platillos bañados con queso de montaña como el “raclette”.
El pato, y sus diferentes presentaciones (como el confitado con puré de chícharo y salsa de frutos rojos o a la naranja), es uno de los elementos que destacan en las comidas principales de Chez-ChouChou, además de platillos especiales de temporada, como la crema de cuatro quesos servida en pan de campiña, o el pescado en salsa de cítricos. Pero si la elegancia está a flor de piel, no está de más solicitar una orden de “escargots” (caracoles).
Chez-Chouchou. Pedro Moreno #1290. Horarios: martes a sábado de 14:00 a 23:30 horas, y domingo de 13:30 a 17:00 horas.
7.- A la leña lo que quieras
Pizzas es la especialidad de Sibarita, restaurante ubicado en la esquina de Pedro Moreno a su cruce con Atenas, en donde también se puede disfrutar de otros platillos emblemáticos como el carpaccio de res servido con lunas de cebolla morada, un fino toque de anís, chile tostado, limón y aceite de oliva.
En cuanto a las pizzas, Sibarita tiene una gran variedad de ingredientes para personalizar tu orden, o aventurarte a probar las clásicas, entre las que se encuentran la de jamón serrano, arúgula y pesto de avellanas; la de berenjenas bañadas con rodajas de calabaza, o la tradicional “Margherita”, que suele preparase con harina de cereales, agua, aceite de aceitunas, tomate y mozzarella tierna.
El restauranteofrece incentivos a los visitantes, es por ello que a lo largo de la semana ofrece promociones especiales que van desde dos pizzas por 200 pesos, o dos por uno en cervezas, o hasta, una botella de tinto, en el consumo de una pizza y una botella base.
Sibarita. Pedro Moreno #1300. Horario: lunes a lunes de 14:00 a 23:30 horas. Pago: solo efectivo.