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Brecafé, delicia candente
Una de las mejores cafeterías de Lagos de Moreno se encuentra en pleno corazón de la ciudad
GUADALAJARA, JALISCO (28/FEB/2016).- Seguramente en el pasado has leído una y otra vez la frase “un buen día siempre comienza con una rica taza de café”. Suena y se lee bien, ¿no? Es perfecta para ser el eje de alguna campaña comercial y tiene como elemento a favor que es corta y fácil de recordar. Pero quizás su mayor mérito radica en que es verdad.
Durante la última visita que hice a Lagos de Moreno me dispuse a probar todas las delicias que me fueran posibles. Desde sus carnitas hasta sus antojitos mexicanos, pasando por la comida de vanguardia y la que venden en sus mercados y el rompope, traté de explorar los sabores de la ciudad Alteña en amplitud. Es verdad que el café no es algo que la tenga un lugar en su “paseo de la fama gastronómico”, pero te aseguro que tampoco merece ser ignorado.
En pleno corazón de Lagos de Moreno se encuentra Brecafé (Juárez 414), una cafetería de esas tradicionales con toque hogareño, chiquita en dimensiones pero con un importante papel en la vida social y los sabores de esta ciudad.
La primera vez que vi el local fue un domingo por la tarde, y de inmediato se me antojó conocer sus sabores. Desde el mediodía hasta la noche luce abarrotado, tanto en el interior como las mesitas que están en la parte externa. Las animadas charlas de los laguenses —mientras disfrutan de una rica taza de café— son la postal más usual que te vas a encontrar en tu visita.
Mi oportunidad de probar sus delicias líquidas fue un lunes por la mañana. Decidí sentarme afuera, para disfrutar de un amanecer alteño. Frío, claro, pero tampoco para terminar convertido en una paleta.
La carta incluye desde el tradicional americano hasta los preparados (ojo con el capuchino de crema irlandesa, que es una delicia), además de frappes, capuchinos y chocolates. Yo decidí pedir ésto último, acompañado por una rebanada de pastel de zarzamora (hay otras opciones, como chocolate, zanahoria y fresa).
El chocolate es suave, espumoso y dulce, pero sin caer en lo empalagoso. No hace falta ponerle azúcar, al menos en opinión de quien escribe estas palabras. Es un acompañante perfecto para la charla mientras se va despacito por la garganta y calienta el cuerpo en una mañana fresca. Vale la pena disfrutarlo mientras se observa el ir y venir de la vida de la ciudad, un arranque de jornada lleno de parsimonia; mientras que por la tarde y noche es con el ajetreo propio de una urbe que está en crecimiento.
Como te conté en renglones anteriores, Brecafé tiene una vista privilegiada por su ubicación. Te va a quedar de frente al Jardín de los Constituyentes, con su hermoso kiosko afrancesado, y la monumental Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción al lado izquierdo.
El pastel no es nada del otro mundo, aunque cumple con el objetivo de acompañar y hacer buena pareja cuando lo que se busca es una comida sencilla. Quizás me haga falta explorar más a profundidad el menú, aunque confieso que no soy un fanático de la respostería.
Brecafé no es la única cafetería de la ciudad, pero si tiene una de las mejores ubicaciones de Lagos de Moreno. Sin duda es un lugar que debes conocer y disfrutar en tu próxima visita.
Durante la última visita que hice a Lagos de Moreno me dispuse a probar todas las delicias que me fueran posibles. Desde sus carnitas hasta sus antojitos mexicanos, pasando por la comida de vanguardia y la que venden en sus mercados y el rompope, traté de explorar los sabores de la ciudad Alteña en amplitud. Es verdad que el café no es algo que la tenga un lugar en su “paseo de la fama gastronómico”, pero te aseguro que tampoco merece ser ignorado.
En pleno corazón de Lagos de Moreno se encuentra Brecafé (Juárez 414), una cafetería de esas tradicionales con toque hogareño, chiquita en dimensiones pero con un importante papel en la vida social y los sabores de esta ciudad.
La primera vez que vi el local fue un domingo por la tarde, y de inmediato se me antojó conocer sus sabores. Desde el mediodía hasta la noche luce abarrotado, tanto en el interior como las mesitas que están en la parte externa. Las animadas charlas de los laguenses —mientras disfrutan de una rica taza de café— son la postal más usual que te vas a encontrar en tu visita.
Mi oportunidad de probar sus delicias líquidas fue un lunes por la mañana. Decidí sentarme afuera, para disfrutar de un amanecer alteño. Frío, claro, pero tampoco para terminar convertido en una paleta.
La carta incluye desde el tradicional americano hasta los preparados (ojo con el capuchino de crema irlandesa, que es una delicia), además de frappes, capuchinos y chocolates. Yo decidí pedir ésto último, acompañado por una rebanada de pastel de zarzamora (hay otras opciones, como chocolate, zanahoria y fresa).
El chocolate es suave, espumoso y dulce, pero sin caer en lo empalagoso. No hace falta ponerle azúcar, al menos en opinión de quien escribe estas palabras. Es un acompañante perfecto para la charla mientras se va despacito por la garganta y calienta el cuerpo en una mañana fresca. Vale la pena disfrutarlo mientras se observa el ir y venir de la vida de la ciudad, un arranque de jornada lleno de parsimonia; mientras que por la tarde y noche es con el ajetreo propio de una urbe que está en crecimiento.
Como te conté en renglones anteriores, Brecafé tiene una vista privilegiada por su ubicación. Te va a quedar de frente al Jardín de los Constituyentes, con su hermoso kiosko afrancesado, y la monumental Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción al lado izquierdo.
El pastel no es nada del otro mundo, aunque cumple con el objetivo de acompañar y hacer buena pareja cuando lo que se busca es una comida sencilla. Quizás me haga falta explorar más a profundidad el menú, aunque confieso que no soy un fanático de la respostería.
Brecafé no es la única cafetería de la ciudad, pero si tiene una de las mejores ubicaciones de Lagos de Moreno. Sin duda es un lugar que debes conocer y disfrutar en tu próxima visita.