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Armonía en tu piel
El intestino tiene un rol importante en la salud del organismo, ya que es un órgano que interactúa en la armonía de los sistemas nervioso, hormonal e inmunológico
Intestino y salud
Dra. Carmen Covarrubias
carmencog@yahoo.com.mx • 36 11 07 88
El intestino tiene un rol importante en la salud del organismo, ya que es un órgano que interactúa en la armonía de los sistemas nervioso, hormonal e inmunológico. Forma parte del aparato digestivo, constituido en dos partes: intestino delgado e intestino grueso.
El intestino delgado es el que absorbe la mayor parte de los nutrientes generados por la alimentación diaria, en él también se producen una serie de enzimas digestivas para completar la digestión de azúcares, proteínas y grasas, y de esta manera, mejorar su absorción. Mientras el intestino grueso es el que termina el trabajo digestivo, es decir, éste recupera el agua restante, termina de absorber algunos nutrientes y elimina los residuos que no absorbibles.
En todo el intestino viven una gran variedad de flora bacteriana que es indispensable para el equilibrio de la salud de todo el cuerpo, ésta protege de contaminación de flora dañina que puede producir infecciones locales o sistémicas, además de proteger al organismo de contaminantes.
Un desequilibrio entre los diferentes tipos de flora intestinal puede repercutir en algunas enfermedades como obesidad, colitis, diabetes mellitus, dermatitis atópica, fibromialgia, intolerancias alimentarias, problemas de la tiroides, artritis y otras alteraciones del sistema inmunológico.
Una alimentación sana llena de vegetales y frutas favorece la salud de la flora, condición fundamental que repercute en la salud en general.
La alimentación moderna puede dañar la flora intestinal, sobre todo los alimentos con conservadores.
Algunas personas por factores genéticos presentan reacciones inmunológicas a distintas sustancias de los alimentos como el gluten de cereales (trigo, avena, cebada y centeno), y la caseína que es la proteína de la leche. Dichas sustancias actúan como agresores haciendo que el sistema inmunológico reaccione con una cascada de eventos dirigidos contra tejidos y órganos produciendo daños crónicos que repercuten en enfermedades autoinmunes.
Las alteraciones intestinales pueden aumentar con la edad por factores nutricionales, por estrés, por el consumo frecuente de antibióticos así como por la ingesta de pesticidas. En cada persona, las alteraciones intestinales se expresan de diferente manera, por lo tanto se tiene que personalizar la atención médica.
En conclusión, se requiere atender cualquier alteración intestinal oportunamente para prevenir que el problema se haga crónico y evitar enfermedades agregadas.
Consumir protectores intestinales como el omega 3, los probióticos, la fibra soluble alimentaria tanto de frutas como de vegetales y la fibra insoluble como la inulina ayudan a mantener sano el intestino.
Dra. Carmen Covarrubias
carmencog@yahoo.com.mx • 36 11 07 88
El intestino tiene un rol importante en la salud del organismo, ya que es un órgano que interactúa en la armonía de los sistemas nervioso, hormonal e inmunológico. Forma parte del aparato digestivo, constituido en dos partes: intestino delgado e intestino grueso.
El intestino delgado es el que absorbe la mayor parte de los nutrientes generados por la alimentación diaria, en él también se producen una serie de enzimas digestivas para completar la digestión de azúcares, proteínas y grasas, y de esta manera, mejorar su absorción. Mientras el intestino grueso es el que termina el trabajo digestivo, es decir, éste recupera el agua restante, termina de absorber algunos nutrientes y elimina los residuos que no absorbibles.
En todo el intestino viven una gran variedad de flora bacteriana que es indispensable para el equilibrio de la salud de todo el cuerpo, ésta protege de contaminación de flora dañina que puede producir infecciones locales o sistémicas, además de proteger al organismo de contaminantes.
Un desequilibrio entre los diferentes tipos de flora intestinal puede repercutir en algunas enfermedades como obesidad, colitis, diabetes mellitus, dermatitis atópica, fibromialgia, intolerancias alimentarias, problemas de la tiroides, artritis y otras alteraciones del sistema inmunológico.
Una alimentación sana llena de vegetales y frutas favorece la salud de la flora, condición fundamental que repercute en la salud en general.
La alimentación moderna puede dañar la flora intestinal, sobre todo los alimentos con conservadores.
Algunas personas por factores genéticos presentan reacciones inmunológicas a distintas sustancias de los alimentos como el gluten de cereales (trigo, avena, cebada y centeno), y la caseína que es la proteína de la leche. Dichas sustancias actúan como agresores haciendo que el sistema inmunológico reaccione con una cascada de eventos dirigidos contra tejidos y órganos produciendo daños crónicos que repercuten en enfermedades autoinmunes.
Las alteraciones intestinales pueden aumentar con la edad por factores nutricionales, por estrés, por el consumo frecuente de antibióticos así como por la ingesta de pesticidas. En cada persona, las alteraciones intestinales se expresan de diferente manera, por lo tanto se tiene que personalizar la atención médica.
En conclusión, se requiere atender cualquier alteración intestinal oportunamente para prevenir que el problema se haga crónico y evitar enfermedades agregadas.
Consumir protectores intestinales como el omega 3, los probióticos, la fibra soluble alimentaria tanto de frutas como de vegetales y la fibra insoluble como la inulina ayudan a mantener sano el intestino.